Mujeres que hacen

Son empresarias y cuentan todas las trabas que hay en Argentina para hacer negocios

Para las emprendedoras el acceso al capital que les permitiría hacer crecer sus empresas es esquivo. Cómo hackear el sistema y lograr que los fondos se interesen por las startups lideradas por mujeres.

Vivimos en un mundo donde hay más de 270 millones de mujeres emprendedoras que están involucradas en startups o en negocios que aún se están desarrollando. Además, existen 139 millones de mujeres propietarias y 144 millones de inversoras informales. Estos son los números que arrojó el reporte de Women's Entrepreneurship 2020/21, elaborado por el Global Entrepreneurship Monitor (GEM). Sin embargo, según los datos de Crunchbase, solo alrededor del 2,2% del capital de riesgo en Estados Unidos se destina a mujeres empresarias y la lista del Financial Times de los 100 empresarios más importantes del Reino Unido incluye solo a tres mujeres.

En la Argentina, los números tampoco son alentadores. El Reporte global sobre el estado de las pequeñas empresas publicado por Meta indica que los negocios liderados por mujeres en el país tienen 10% menos de probabilidades de estar operativos o participar en actividades generadoras de ingreso que aquellos que son dirigidos por hombres.

Los números no terminan allí, el Estudio de la Industria de Capital Privado, Emprendedor y Semilla en Argentina, presentado por la Asociación Argentina de Capital Privado, Emprendedor y Semilla (Arcap) en colaboración con Microsoft demostró que solo el 6,1% de las startups que recibieron financiamiento durante el primer semestre del 2021 tienen una CEO mujer. El número queda por debajo del de 2020, cuando el indicador marcaba 8,1%. Asimismo, los emprendimientos financiados durante el mismo período con mujeres al frente fueron el 11,3%, también menor si se compara con el año de inicio de la pandemia.

En la era de la innovación, el auge del emprendedurismo, los negocios digitales y los movimientos a favor de la diversidad de derechos, cuando se trata de negocios, el velo se cae y muestra una realidad que marca cuán lejos que se está de una real igualdad de oportunidades y por qué los objetivos del desarrollo sostenible quedan como una gran meta utópica e imposible de alcanzar en los menos de ocho años que nos quedan hacia el 2030.

Noelia Aguirre, CEO y cofundadora de Mujer Financiera

En pos de encontrar una solución surgen las preguntas. ¿Son acaso los negocios e ideas implementados por mujeres poco sostenibles y por eso no consiguen inversión? ¿Los pitchs con emprendedoras al frente no son los suficientemente buenos? ¿La información no llega o no se busca? Son todas cuestiones válidas. Sin embargo, una hipótesis que vale la pena plantear y sostener sobre la que se puede trabajar es cómo están compuestos los grupos de inversores encargados de elegir a dónde dirigir el dinero. En un mundo en el que la tecnología abre posibilidades, la empatía se convierte en la necesidad primaria para poder acceder a uno más igualitario.

Se puede conseguir: ellas lo lograron

Robin es la primera plataforma de América latina que mide y evalúa habilidades sociales, capacidades cognitivas, inteligencia emocional y digital de las personas. La plataforma utiliza un sistema lúdico basado en neurociencia e implementa modelos de inteligencia artificial para reclutar talento y candidatos adecuados para cada puesto de trabajo. Detrás de esta idea, proyecto y negocio se encuentra Noelia Aguirre, su CEO y cofundadora, que logró recibir financiamiento del fondo de inversión Globant Ventures por u$s 250.000 y alrededor de u$s 100.000 de amigos y familiares.

Sabrina Castelli, cofundadora y CEO de Mujer Financiera, comenzó en 2018 fondeada con préstamos personales y de familiares y amigos. Las mismas ventas del negocio le permitieron fondear su propio crecimiento. Sin embargo, fue en 2019 cuando recibió su primer capital semilla de impacto que le permitió acceder a $ 500.000 para invertir en tecnología. En 2021 levantó su primera ronda de u$s 750.000 con 500 Global, angel investors y tres fondos de venture capital.

Alquilando es una de las grandes promesas argentinas y es Victoria Simón, su cofundadora y CMO. La empresa recibió financiación por parte de fondos de inversión tradicionales, inversores ángeles y aceleradoras como NXTP y Seedstars que les permitieron levantar capital por u$s 4,5 millones desde que comenzaron en 2017.

Victoria Akerman, Head de Scouting & Strategic Alliances de Globant Ventures

Con el capital semilla como principal factor de inversión, Jorgelina Albano logró posicionar a Alabadas y Humanin Haus. La CEO y fundadora de ambos negocios destaca la experiencia porque permite salir de la zona de confort y tener la mirada de los inversores. "Es un ejercicio excelente, es la cancha donde se juega el partido", expresa.

Hay cientos de barreras, las historias de cómo superarlas

El mundo aún está dominado por sesgos que ponen obstáculos en el camino. El liderazgo femenino aún parece ser una hipótesis a probar y el esfuerzo que se requiere es más grande que el que tienen que llevar adelante emprendedores hombres.

Y parece ser que los datos tampoco funcionan como fuente fidedigna porque, según McKinsey, una empresa que tiene mujeres en sus direcciones puede llegar a ganar un 50% más. Y, de acuerdo con Crunchbase, las valoraciones de las empresas emergentes con al menos una mujer fundadora son un 63 % más altas que las de aquellas con equipos fundadores exclusivamente masculinos. Las barreras son reales.

En un informe realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) se indica que el 35,6% de las mujeres nota alguna desventaja en el momento de solicitar un crédito. Al indagar sobre las principales desventajas y obstáculos encontrados, el 36,7% comentó que los requisitos son demasiado exigentes, principalmente, por no contar con las garantías requeridas (19,2%) y por la falta de antigüedad o antecedentes de su empresa (17,2%).

Castelli opina que el problema es la conjunción de varios temas: "Por un lado muchas veces los equipos liderados por mujeres no cumplen con todos los requisitos de los inversores, ya que muchos de ellos se construyeron sobre compañías exitosas lideradas por hombres , que se enfrentaron a desafíos diferentes a los que nos enfrentamos las mujeres". Y complementa: "Por ejemplo, algo muy común es ver que a las startups lideradas por mujeres les cuesta mucho acceder a talento en tecnología. Es que muchas veces ese talento nace de la red de networking que los founders tienen, pero si las mujeres no tienen una alta participación en ecosistemas vinculados a la tecnología, esas redes prácticamente no existen y deben invertir tiempo y recursos en poder crearlas".

María Julia Bearzi, directora ejecutiva de Endeavor

Si de sesgos se trata, es necesario que los fondos comiencen a aplicar la perspectiva de género a la hora de evaluar proyectos y (¿por qué no?) en algún momento volver para atrás y ver cuáles fueron rechazados por la falta de esa misma mirada.

"No hay diferencia entre cómo pitcheamos las mujeres y los hombres. De todos modos en donde sí hay diferencia es entre el tipo de preguntas que los VC realizan a mujeres founders y hombres founders. Al primer grupo le realizan preguntas de tipo preventivas, y a los varones les efectúan preguntas de crecimiento. Básicamente, en el primer grupo se trata de entender si las mujeres estamos ‘preparadas' y en el segundo se asocia a los hombres con la posibilidad de ‘crecer'", aclara Aguirre y recomienda tomar el factor inclusión de género femenino como un indicador de alto potencial de éxito.

En el informe del BID "Género y acceso al financiamiento empresario en Argentina" realizado en el 2020, se indica que el 42,6% de las empresas lideradas por hombres tiene una línea de crédito, frente a solo el 36,5% de las mujeres. Además, solo 4% de las empresas lideradas por mujeres financia su inversión con créditos bancarios, mientras que en el caso de las lideradas por hombres la cifra alcanza el 24,9%. Más allá de que el número es una alerta, también lo es que el país no avanza acorde con el mundo. En ese sentido, las ratios son del 14% y 7% y del 14% y 9%, respectivamente para mujeres y hombres. En América latina la brecha por género es del 19,9% y 23,5%.

 Lorena Suárez, Managing Partner de Alaya Capital

Albano también sostiene los sesgos y destaca la importancia de entender que no hay una sola forma de hacer negocios o de gestionar. Es allí donde el sesgo no permite ver lo diferente y ya no solo se pone en juego el género sino la necesidad de ampliar la mirada y no actuar sobre el "entra o no entra en la caja preconcebida". Además, plantea: "Los fondos deben preguntarse por qué para ellos es un valor invertir en mujeres founders y si están dispuestos a escuchar y entender nuevas maneras de hacer. Un VC o ángel debería mirar el mindset de diversidad y no de cupo. Creo que tienen una cuenta pendiente si es que quieren de manera real impactar en el mundo o si solo se trata de inversión y retorno".

La mirada de quienes sí apuestan por las mujeres

Es cierto que los desafíos que enfrentan las mujeres fundadoras son diferentes a los de los hombres, y es momento de que los programas que buscan financiar proyectos vean esta diferencia. De esta manera también podrán apostar su dinero sin pensar solo en la solución que brinda el proyecto al futuro de la sociedad, sino también encontrar la mejor manera de llegar a esa solución de manera más rápida. Para lograrlo, las necesidades claras se centran en ecosistemas de venture capital más igualitarios y con una clara perspectiva de género.

"Hemos acompañado startups con fundadoras y CEO muy potentes. Un tema que llama nuestra atención y admiración es que estas fundadoras trabajan proactivamente para empoderar a otras mujeres. Es decir, conocen los desafíos de las mujeres en el ámbito laboral y tienen programas específicos para colaborar con su desarrollo", comenta Lorena Suárez, Managing Partner de Alaya Capital y destaca: "Desde Alaya Capital estamos convencidos de que la diversidad es el principal motor de la innovación. La posibilidad de tener diferentes puntos de vista ayuda a tener una mirada más representativa del mercado real y crear soluciones más eficientes. Considerando que las mujeres representan el 51% de la población mundial, hay un gran mercado que no está siendo representado en las nuevas soluciones innovadoras que vamos a usar. Por lo tanto, encontramos que equipos equilibrados tienen un desempeño de entre un 10% y un 20% mejor que los equipos homogéneos".

Jorgelina Albano, CEO y fundadora de Alabadas y Humanin Haus

Globant Ventures cuenta con un portfolio de 15 compañías, de las cuales 3 son fundadas por mujeres. Además, desde el momento de la selección apostó por la diversidad y ubicó a Victoria Akerman como Head de Scouting & Strategic Alliances. "Hacer generalizaciones sería una picardía porque justamente lo que intentemos desde Globant Ventures es ir sacando esas ‘capas' que muchas veces no nos permiten ver lo que realmente buscamos: la innovación, disrupción y reinvención de las industrias. También planteamos la necesidad de sumar mujeres inversoras en la ecuación. Si en un grupo de inversores son todos hombres o todas mujeres se pone en jaque la certeza de poder abarcar todas las aristas de un análisis", indica Akerman. Y señala: "Te diría que el diferencial lo encontramos en la combinación y la diversidad en los equipos. En aquellas startups que invertimos los fundadores son equipos conformados tanto por mujeres como por hombres. Así como no solemos invertir en startups que solo tienen un fundador porque entendemos que es necesario el intercambio y equilibrar la energía, cuando vemos equipos diversos es impresionante la energía que se percibe y la combinación positiva en el intercambio, y la complementariedad".

Bianca Sassoon es la gerenta general de 17Sigma, el primer fondo en Hispanoamérica dirigido íntegramente por una mujer. El fondo, que en este momento tiene inversiones en 10 compañías -cuatro de ellas lideradas por mujeres-, busca apoyar ideas y equipos en las etapas presemilla, semilla y serie A.

Si bien el propósito de Endeavor es apoyar con estrategia y networking a los emprendedores de alto impacto, también tienen su propio vehículo de inversión denominado Endeavor Catalyst, y está destinado a emprendedores que ya son parte de Endeavor. Durante los últimos años han apoyado empresas lideradas por mujeres reconocidas a nivel global como Fabiana Salles, CEO de Gesto (Brasil); Loreanne García, de Kavak (México), y Pamela Chávez, de Agua Marina (Chile), entre otras.

"En la Argentina, estamos trabajando exclusivamente para potenciar el semillero de mujeres emprendedoras, con diferentes programas de aceleración para preparar la compañía para enfrentar diferentes desafíos de crecimiento, entre ellos levantar capital. Actualmente estamos convocando a emprendedoras junto con HSBC para nuestro programa Acelerar Creadoras, vamos a seleccionar 50 mujeres que estén liderando sus proyectos para entrenarlas en preparación de pitch, estrategia de crecimiento, expansión, entre otros temas. Dos de ellas tendrán la posibilidad de participar de tres meses de acompañamiento 1 a 1 de parte de Endeavor", apunta María Julia Bearzi, Directora Ejecutiva de Endeavor Argentina.

Cómo y cuándo

Mujer Financiera vio la necesidad de buscar apoyo cuando empezó a crecer. Para ese entonces ya eran más de 15 empleados y entendieron que para poder avanzar y dar respuesta a la alta demanda que tenían, levantar capital era la solución para poder acelerar ese crecimiento, invertir en tecnología y contratar al C-level. "Cuando levantamos la ronda duplicamos nuestro equipo y hoy tenemos 10 búsquedas abiertas", indica Castelli.

Victoria Simón, fundadora y CMO de Alquilando

Alquilando validó el concepto inicial de su empresa con los fondos invertidos por los propios fundadores. Con esa experiencia bajo el brazo, se lanzaron a elaborar un plan de negocios que requería de inversión de capital extra y que les permitiera escalar, acelerar y ganar mercado en volumen. Para conseguirlo, la clave estuvo en saber contar la historia de la empresa y tener la confianza suficiente para comunicarla y defenderla; el pitch fue su as bajo la manga.

Desde antes de fundar Robin, Aguirre ya sabía que necesitaba capital para poder impulsar su crecimiento, por lo que la búsqueda de financiación fue en un estadio muy temprano de su proyecto. "No buscábamos aceleración, a nosotros nos funcionó rodearnos de mentores y asesores para aprender en áreas específicas todo lo que nos fuera posible", destaca Aguirre.

Bearzi dice que no hay una sola etapa en la que salir a buscar apoyo: "Desde que tienen una idea de negocio y necesitan validación para avanzar hasta que lideran una compañía en crecimiento que se está expandiendo al mundo. Podemos acompañarlas en todos sus desafíos de negocio durante este proceso".

Los pasos a seguir son postularse desde la página web a la iniciativa que más se ajuste al perfil del postulante, en la sección programas. Conviene estar atentos a todas las novedades de Endeavor y del ecosistema que comparten a través de sus canales.

Globant Ventures, por su parte, solo requiere ingresar al sitio y completar el formulario de solicitud. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que invierten en startups que tenga un producto ya validado y que cuenten con tracción y facturación.

El fondo corporativo del unicornio fundado por Martín Migoya invierte en las etapas semilla y serie A, que van desde u$s 500.000 hasta u$s 1 millón. "No solemos invertir en startups en estadio de idea de proyecto. Teniendo en cuenta que somos el fondo corporativo de Globant es fundamental contar con un componente tecnológico", detalla Akerman.

En el caso de 17Sigma se puede aplicar por mail desde la casilla contact@17sigma.com o también mediante la página web.

Seguir los pasos de las pioneras

Suárez interpreta que no hay recetas mágicas, cada fondo debe encontrar cuál es su camino, pero las mejores prácticas que se han divulgado hasta el momento hablan de avanzar en dos niveles de acción: a nivel firma y a nivel portafolio. Por un lado hay que impulsar la inversión inteligente en materia de género, con diversidad en los equipos, la dirección y los comités de inversión. Por el otro, hay que utilizar el capital de forma de promover la igualdad de género en cada operación.

Noelia Aguirre, CEO y fundadora de Robin

"Esta industria tiene sus particularidades, hay que estudiar y analizar a los inversores y poner a prueba nuestro negocio para ver si cumple con esos requerimientos, ser pacientes y saber que es muy común que te digan que no. Para levantar nuestra ronda hablé con más de 50 inversores. De ellos solo nueve pusieron plata", manifiesta Castelli y destaca: "El proceso es superenriquecedor, se aprende mucho en el camino. Además, hablar con tantos inversores te permite elegir quiénes querés que inviertan. Eso me parece fundamental porque es probable que tengas una relación con ellos por los próximos siete o diez años".

Ahora, Mujer Financiera se prepara para desembarcar en México y salir a buscar su próxima ronda de inversión para finales del 2022. El objetivo que sigue es escalar la academia en nuevos mercados y desarrollar productos financieros específicos para mujeres.

La falta de igualdad, en todos los sentidos y la brecha de financiación en las empresas que son dirigidas o creadas por mujeres tienen un impacto drástico en la posibilidad de emprender que tienen las mujeres. Las empresas emergentes con una mujer fundadora emplean 2,5 veces más mujeres que una startup promedio. Las que tienen una fundadora y una ejecutiva contratan 6 veces más mujeres. Eso es motivo suficiente para tenerlas en cuenta.

Tags relacionados

Noticias del día

Compartí tus comentarios

Formá parte de El Cronista Member y sumate al debate en nuestros comentarios