El Cronista Comercial

Plan canje inmobiliario: cómo cambiar terrenos y casas por departamentos nuevos

Cambio de m2 viejos por nuevos, un piso entero en un edificio por el terreno en donde se hará la obra, un adelanto en dólares y el resto en ladrillos. Opciones, barrios y claves para garantizar un intercambio exitoso

Plan canje inmobiliario: cómo cambiar terrenos y casas por departamentos nuevos

El mercado del real estate empieza a despegar tras meses frenado por la pandemia y en medio de las complejidades cambiarias que crean oportunidades de inversión, resurge la idea del Plan Canje Inmobiliario.

Los desarrolladores buscar lotes con capacidad edificable en la Ciudad de Buenos Aires, siempre escasos, y pagan con departamentos. “Casas, fábricas o PH se pueden transformar en edificios”, aseguró Solange Esseiva, propietaria de la firma H54 que asesora en ese tipo de transacciones y agrega que “hoy esas propiedades pueden estar desocupadas por el contexto económico o alquiladas a precios poco convenientes. Por eso, nuestra iniciativa apunta a que esos dueños puedan sacar mejor provecho de la propiedad teniendo en cuenta el volumen edificable”, explicó.

La experta explica que como beneficio para el propietario del terreno, "recibe un acompañamiento personalizado en todas las etapas de la negociación y ejecución del proyecto por parte de un grupo de expertos. A cambio, puede recibir departamentos en ese mismo edificio a construir o unidades ya terminadas por el mismo desarrollador en otro emprendimiento".

El volumen del canje va a depender de la negociación entre ambas partes: hay algunos que devuelven los metros cuadrados viejos en metros cuadrados nuevos, otros ofrecen entre el 20% y el 30% de los departamentos construidos (por ejemplo, de un edificio de 10 pisos ofrecen entre 2 y 3) y algunos hacen un mix entre un adelanto en dólares y el resto en ladrillos.

Las zonas más buscadas son Palermo, Belgrano, Recoleta, Núñez y Caballito.

“Todo sirve, aunque sean lotes chicos porque hay desarrolladores para todo tipo de público. Tenés los que se conforman con una esquina de 500 m2 porque quieren construir productos más chicos como monoambientes o dos ambientes y otros que pretenden terrenos de más de 2500 m2 porque quieren incorporar espacios verdes y amenities”, ejemplificó Solange Esseiva.

Con un mercado de la construcción que lentamente está comenzando a resurgir, se evidencia un notorio interés por conseguir lotes edificables. “Nuestro propósito es transmitir confianza y todas las garantías jurídicas a los propietarios. No es que se entrega la propiedad a ciegas. Incluso, si el constructor no inicia la obra o incumple con sus compromisos se puede recuperar la propiedad”, concluyó experta en este tipo de operaciones.

Investigación exhaustiva de la empresa constructora, pago de un alquiler al propietario para residir mientras se termina el edificio o reembolso del alquiler que perdería el dueño de la propiedad en el que caso de que viva de renta; son otros de los aspectos que se tienen en cuenta al momento de concretar la operación.

Hoy en día, el volumen edificable resulta de una autorización que le otorga el Gobierno de la Ciudad a la desarrolladora una vez que presenta los planos. En términos fácticos, la obra puede durar entre 2 y 3 años, dependiendo de sus dimensiones.