Pese a que las ventas de inmuebles no se recuperan, desarrollador lanzará tres proyectos en Caballito

Pese a la "imprevisibilidad" de 2021, un desarrollador que ya tiene cuatro edificios en el barrio, continúa apostando a la conversión de ladrillos en dólares.

El desarrollador Gerardo Azcuy dice que, tras dos años de recesión –y este último con el agregado de la pandemia– 2021 es "impredecible". Sin embargo, incluso en medio de esa incertidumbre ya tiene todo listo para comenzar tres proyectos nuevos, que se sumarán a los cuatro edificios que actualmente tiene en construcción.

El inicio de las obras, dice, no tiene que ver con la caida en dólares del precio de la construcción. Es que, en su opinión, la baja es producto de la coyuntura y muy difícilmente se pueda sostener en los 36 meses que en promedio demora la construcción.

"Venimos de dos años difíciles. En particular, este año con la cuarentena, que frenó todo durante más de seis meses, tuvimos que acomodarnos para sostener el nivel de ventas. Pero la gente está poco compradora", dice Azcuy.

Con ese objetivo, la desarrolladora decidió montar un showroom en el edificio de u$s 20 millones que actualmente está construyendo en Directorio y Beaucheff. El proyecto, llamado Donna Reggia, tiene trece pisos, con unidades de 2, 3, y 4 ambientes. Cuenta con un jardín en altura con pileta, el solarium y áreas verdes. Posee, además, un sector de parrilleros (piso 11), gimnasio, sala de yoga, spa y salón de eventos en el piso 12. Con fecha de entrega prevista para marzo de 2022, ya está vendido en un 65 por ciento.

En los últimos meses, agrega, aceptó contraofertas de hasta un 10% del precio de lista de sus unidades. El número se encuentra muy encima de la bonificación de hasta un 2% a la que usualmente accede.

Sin embargo, descree que los descuentos puedan llegar a los niveles de los que se habla, cercanos al 20%. En proyectos que demoran entre tres y cinco años, la caída en los precios de los materiales es circunstancial y nada asegura que se pueda mantener.

"Es irresponsable decir que se bajan los precios para generar venta. Hoy los materiales pueden estar baratos. Pero, en el medio, la inflación puede hacer que se pierda esa ventaja. O de pronto, la Uocra cierra una paritaria de 35% o 40%. Hay que tener mucho cuidado", sostiene Azcuy. 

Como ejemplo, el empresario usa otro de los proyectos en lo que está trabajando en este momento y que empezó a vender en plena cuarentena. Hoy ese desarrollo está saliendo de la planta baja, pero el terreno fue comprado hace tres años, en un mercado con otros precios. Y aunque hoy aparece una ventana para acopiar materiales, hay que conseguir quién los venda.

"No todos los proveedores están vendiendo normalmente y puede haber algunos faltantes. Pero además, hay que tener la caja. No es tan fácil y lineal. Hay una ventana de precios bajos, pero depende de la caja que uno pueda tener", agrega.

Además, señala que aunque se tiene la sensación de que el dólar oficial está barato, en comparación con el contado con liquidación, en un año pasó de $ 60 a $ 90. Con una gran cantidad de materiales dolarizados, la devaluación tarde o temprano va a impactar en el costo de la construcción.

En su opinión los valores del metro cuadrado en pozo no tuvieron la caída de la que se habla y se sostienen entre u$s 2300 y u$s 3300, en función del momento de la obra en el que se haga la inversión. 

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