El Cronista Comercial

Anticipan una ola de compra de oficinas tras la cuarentena

La transacción cerrada hace unas semanas entre el BIND e IRSA podría ser la primera de muchas que se concreten cuando termine el aislamiento. Ya hay compañías que tienen el ojo puesto en el sector de real estate corporativo.

Anticipan una ola de compra de oficinas tras la cuarentena

A mediados de mes, el Banco Industrial desembolsó u$s 16,9 millones por 2430 m2 de oficinas y 16 cocheras en 200 Della Paolera, el edificio corporativo que IRSA está construyendo en el último lote disponible de Catalinas Norte. La transacción, inusual en un mercado que se maneja normalmente con alquileres, podría ser la primera en una reedición de lo que ya se vivió entre 2011 y 2015, cuando a raíz del cepo las empresas tenían exceso de liquidez en pesos y se volcaban al real estate como una manera de preservar sus activos de la inflación.

La posibilidad de que las empresas usaran el excedente de pesos que no podían cambiar a dólares o que no podían girar a sus casas matrices ya se veía como una posibilidad desde mediados del año pasado, cuando se volvieron a implementar los controles de cambios. Sin embargo, la pandemia y la cuarentena pusieron en modo espera los planes de inversión. Ahora habrá que esperar a que se terminen las restricciones a la circulación para ver si las compañías que resulten ganadoras después de la crisis del coronavirus apuntarán los cañones hacia este mercado.

"En los años del primer cepo hubo una decena de firmas que se volcaron a comprar pisos de oficinas o naves logísticas. No es que haya sido un megaboom, pero en la escala de Buenos Aires y en un mercado tan orientado al alquiler, se hizo sentir", señaló Juan Manuel Farola, gerente de la división oficinas de Colliers International .

El broker destacó que, aunque la situación actual es similar a la que se vivió entre 2011 y 2015 –control de capitales, alta inflación–, los problemas económicos que generados por la pandemia, marcan la diferencia. Hoy hay una gran cantidad de firmas que vieron caer sus ingresos de manera estrepitosa desde que se inició la cuarentena y parece complicado pensar en que se pueden volcar al mercado inmobiliario.

Sin embargo, ve una posibilidad para las compañías que siguieron funcionando normalmente en sectores como e-commerce, consumo masivo, logística o laboratorios. Sobre todo para aquellas multinacionales que ya no pueden girar divisas a través del contado con liquidación porque son importadoras de insumos. 

"Ahí hay casos en los que se está evaluando nuevamente invertir en real estate corporativo. Si va a pasar no se sabe, porque todo depende de en qué situación terminen las compañías el período de aislamiento", agregó.

En opinión de Matías Celasco Correa, Research Manager de CBRE, mientras dure la pandemia el mercado va a estar congelado, tanto para alquileres como para compra. 

"Usar caja para comprar una oficina que no se puede usar no es lo más razonable", aseguró y agregó que todavía es incierto qué pasará en la pospandemia.

Lo que sí es seguro es que aquellas que se encuentren con dinero van a buscar algún tipo de cobertura. "Quizás la compra del BIND fue una manera de cubrir la cartera", arriesgó Celasco Correa.

En el mercado indicaron que esa operación se realizó con la cabeza puesta en el mediano plazo. Allí se albergarían equipos digitales, innovación y tecnología del banco en un eventual plan de crecimiento. Sin embargo, las fuentes no pudieron precisar por qué se recurrió a una compra en lugar de acordar un alquiler, como es usual.

La inmobiliaria corporativa Cushman & Wakefield era una de las que a fines de 2019 preveía la vuelta de un mercado de compraventa de oficinas y naves logísticas. De hecho, habían armado un "plan pesos" con el que ofrecían distintos productos a las empresas que estuvieran interesadas.

La compra de metros en inmuebles corporativos podría ser una de las opciones de cobertura que elijan las compañías después de la pandemia

"Antes de la pandemia no funcionó porque las empresas podían seguir comprando dólar mediante CCL y MEP. Con el impuesto país, el oficial estaba muy parecido al MEP en algunos momentos", explicó José Viñas, director de Brokerage de Cushman & Wakefield.

El especialista indicó que una de las posibilidades que se abre en el mercado es el sale and lease back. Mediante esta operación el dueño del inmueble vende la propiedad –y se hace de caja– y la alquila por 10 años.

"Después de la cuarentena podrían aparecer interesados en comprar metros. Aunque si son empresas a las que les está yendo bien podrían reinvertir en su negocio o buscar activos que les den mayor liquidez. También hay que ver si a las multis les dejan comprar en la Argentina y cómo está visto el país en el resto del mundo. Son muchos factores los que influirán en el comportamiento", indicó.

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