IRSA vendió su participación en la desarrolladora Manibil por más de $ 576 millones

El holding que preside Eduardo Elsztain vendió el 49% de sus acciones en la desarrolladora inmobiliaria Manibil. En los últimos meses, cedió pisos de oficinas. La empresa reorienta sus inversiones al desarrollo de centros comerciales

IRSA se desprendió del 49% del capital social que tenía en la desarrolladora inmobiliaria Manibil por más de $ 576 millones. 

En un comunicado que le envió a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la compañía detalló que, "a partir de la mencionada transacción, deja de revestir el carácter de accionista en Manibil". 

La empresa transfirió 217.332.873 acciones Clase B ordinarias, nominativas no endosables, de valor nominal $ 1 y con derecho a un voto por acción de titularidad de la sociedad. 

 

Según pudo saber El Cronistael comprador Gabriel Juejati, un emprendedor inmobiliario con muchos años de trayectoria en el mercado de perfil bajo. 

Desde hace unos meses, el holding que comanda Eduardo Elsztain lleva adelante una revisión estratégica de sus activos. "La compañía se está desprendiendo de activos que en la actualidad no considera estratégicos, que ya están maduros y que se alejan de su core-business", señalaron desde la firma. 

En junio, vendió el 26% de participación que tenía en Shufersal, la mayor cadena de supermercados de Israel. La transacción se cerró por un monto de 1456 millones de nuevos shekels israelíes, aproximadamente u$s 426,5 millones.

En agosto, abandonó la administración del emblemático Lipstick Building en Nueva York, los Estados Unidos. De esta manera, dejó de afrontar el costo del alquiler del terreno sobre el que se levanta el edificio, lo que le genera una ganancia contable cercana a $ 2500 millones.

Ese mismo mes, vendió pisos de oficinas ubicadas en la Ciudad de Buenos Aires. Dow Chemical adquirió la torre Bouchard 710 por u$s 87,2 millones y hace un mes transfirió los tres últimos pisos que le quedaban en la torre Boston por u$s 19,1 millones. Una semana antes, Fiat le había pagado u$s 22,9 millones por cuatro pisos de oficinas en ese mismo edificio.

"IRSA se está desprendiendo de oficinas que ya no desea retener para enfocarse en el desarrollo de nuevos complejos", sostuvo al respecto un conocedor de los movimientos del grupo, lo que explica la mayoría de las operaciones inmobiliarias que protagonizó en 2020.

"Hoy no está abocado a desarrollar viviendas, como es el caso de Manibil, que se centra en edificaciones residenciales. Su principal negocio, en este momento, son los centros comerciales y los proyectos multipropósito, como el que planea montar en La Plata, con una inversión de $ 15.000 millones", comentaron fuentes allegadas a la empresa.

El de La Plata será un mega proyecto, el primero de este tipo en esa ciudad. El grupo proyecta construir, en un plazo de dos años, 184.000 metros cuadrados, entre 45.000 el centro comercial, la zona de entretenimiento y el complejo de viviendas, oficinas, hotelería y servicios médicos.

"De a poco, se empieza a recuperar caja con la reapertura de los shoppings tras la cuarentena. Hoy, las ventas no están al mismo nivel que a fines de 2019, un 50% por debajo, según la Cámara Argentina de Shoppings Centers (CASC), pero la recuperación fue mucho más pronta que lo esperado", explicaron. 

En este sentido, en 2021, IRSA prevé redireccionar su inversión para ampliar y renovar su portfolio de 'lifestyle centers': centros comerciales que no solo funcionan como shoppings, sino también como espacios de ocio y entretenimiento para el público.

Después de permanecer siete meses cerrados por la pandemia, la empresa busca recuperar visitantes con una propuesta superadora, que incluye nuevas marcas, una oferta gastronómica diversa, espacios de ocio y servicios como bancos, gimnasios y centros médicos, con una inyección de u$s 35 millones, entre los desembolsos de la propia firma y las de los locatarios.

Este año, además, el holding mudó su sede local a Carlos Della Paolera, uno de los edificios porteños más modernos que completa el trazado de Catalinas, con los más altos estándares en términos urbanísticos. De los 30 niveles que tiene, prácticamente ya está todo ocupado, entre pisos alquilados y vendidos, a compañías de primera línea.

Se trata de una construcción de vanguardia en la que IRSA invirtió más de u$s 110 millones, entre el terreno y la obra, que se destaca por su novedoso diseño (único en el país, con  vidrios curvos en las esquinas) e imponentes vistas al río y a la ciudad, de la mano de materiales y tecnología de última generación.

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