Palabra de CEO

Vendió su empresa, se fue a la competencia y ahora lidera a ambas fusionadas

Francisco Vigo fundó Avantrip en 2009 y pasó en 2018 a Almundo. Ahora, está al frente de CVC Argentina, el mayor grupo de viajes del país, formado entre esas compañías y Biblos. Sus desafíos en un mercado turístico que es 70% menor al de pre-pandemia. Qué piensa del Pre Viaje

El negocio de las agencias de viaje se redujo un 70% frente a 2019, antes de la pandemia. En un contexto de dólar alto y bolsillos flacos, la estrategia de CVC Argentina, agencia de viajes creada recientemente, tras la fusión de Almundo y Bibam (Biblos y Avantrip), se enfocará en ofrecer paquetes con precios accesibles y financiación, para que los argentinos puedan volver a viajar, anticipa su CEO, Francisco Vigo.

El ejecutivo destaca, además, que para que el turismo comience a reactivarse, es necesario que se dé previsibilidad sobre qué requisitos sanitarios se fijarán para el ingreso de extranjeros y cuándo se eliminará el cupo para el regreso de argentinos, de modo que las líneas aéreas y agencias puedan proyectar el volumen futuro del turismo emisivo y receptivo

Así, podrían aumentar los vuelos al país, lo que ayudaría a una baja de tarifas, explica Vigo, quien, con la fusión de las dos compañías, volvió a estar al frente de Avantrip, empresa que fundó en 2009, con un amigo del colegio.

En 2014, su empresa fue comprada por Biblos -una de las mayores agencias tradicionales en ese momento-, y él continuó en la compañía como director Comercial y de Operaciones de Bibam, hasta que en 2018, tras el ingreso del grupo australiano Flight Centre como accionista, decidió irse a Almundo

"Ya llevaba 10 años. Era momento de cambiar. Si bien Almundo era una empresa grande, tenía un emprendedor como yo al mando, Juan Pablo Lafosse. Eso me gustó. Le dije que necesitaba libertad para trabajar y darle dinamismo a la compañía y me dio el ok. Me gustó por eso, podía emprender en una estructura grande", cuenta Vigo, en entrevista con El Cronista.

Ahora, luego de que en junio el grupo brasileño CVC Corp completara la compra de Bibam -ya había adquirido el 100% de Almundo en 2019-, Vigo quedó al mando de la compañía fusionada con tres marcas independientes: Almundo, Biblos y Avantrip.

"Es muy loco volver a la compañía que fundé: son las vueltas de la vida. Hoy, somos CVC Argentina, con todas estas marcas. A muchos de los directores, los contraté yo antes de irme. Y hoy me reencontré. Es lindo volver a la marca que uno creó. El contexto es un desafío. Creo que CVC vio mi conocimiento de las estructuras de las dos empresas para elegirme como CEO", comenta el ejecutivo.

- ¿Cómo están operando hoy?

-Ya estamos funcionando como una sola empresa, con distintas unidades de negocios centralizadas. Somos la única de América latina que está en todos los segmentos y mercados: Biblos en turismo de lujo, Almundo y Avantrip, más vacacionales y masivas, y tenemos alianzas en el segmento bancario con Galicia y Santander. Somos omnicanal, operamos 100% online, pero también con call center y sucursales. La empresa tiene además el 60% de la mayorista Ola, el 40% restante está en manos de otros accionistas. Por eso no está fusionada.

-¿La fusión implicó achicar estructuras?

-Para las sinergias, hubo posiciones que se solapaban. Se consensuó, en charlas uno a uno, el retiro de algunos empleados. Pusimos mucha energía en eso. Al mando de la empresa, trato de ser accesible y transparente. Fue un desafío grande hacer una fusión con tantos empleados. Lo más importante es trabajar en los egos de las personas, porque no es una compañía que se incorpora a otra, sino que nació una nueva, CVC Argentina, y también hay que ser transparentes, con lo bueno y lo malo. Porque en los procesos complejos de fusión, lo que más cuesta a la gente es transitar la incertidumbre. Ahí aparecen miedos y se generan rumores. Conozco a las dos empresas, creo que lo estamos llevando muy bien.

-¿Cómo está hoy CVC Argentina?

-Con las tres empresas, es el grupo más grande de viajes de la Argentina. Más allá del contexto, nuestra compañía tiene mucha solidez. La escala y el volumen que tenemos nos permite ser los mejores en precio. Además, jugar en todos los segmentos y canales nos permite poder adaptarnos, para compensar un negocio con otro. Y pertenecemos a CVC Corp de Brasil, un mercado donde el turismo se recuperó más fuerte, más allá de la situación sanitaria, porque las políticas fueron menos restrictivas. Eso ayuda, porque la situación de recuperación donde opera nuestro headquarter es de mayor solidez.

-¿Cómo impactó la pandemia en el mercado de viajes?

-Las curvas no son lineales. Cuando empezamos a pensar que la curva descendente terminó, aparece una nueva cepa, como la Delta, o nuevas restricciones. El mercado de viajes cayó un 70% frente al volumen de 2019. Estamos en un 30% del volumen de la pre-pandemia. La expectativa es que los viajes domésticos vuelvan al valor de 2019 en julio del año que viene, en 12 meses. Para los viajes internacionales, estimamos entre 12 y 18 meses de recuperación, algo que no depende sólo de Argentina, sino de otros destinos, la disponibilidad aérea y las condiciones sanitarias.

-IATA proyectaba una recuperación al nivel de 2019 en 2023 para domésticos y en 2024 para internacionales. ¿Mejoraron las expectativas?

-El volumen de viajes de 2019 en la Argentina ya era acotado, venía cayendo 30% a 40% los años anteriores, por las fuertes devaluaciones. Para fines de 2022, vamos a llegar al volumen de 2019. Pero, si se toman en cuenta las caídas de 2018 y 2019, la proyección es similar a la de otros países, que hablan de dos o tres años.

-¿Qué impacto tuvo en Almundo y Bibam la pandemia?

-Nos fue un poco mejor que al mercado, caímos dos o tres puntos menos que esa baja del 70%, porque, con CVC Argentina, estamos en distintos segmentos. Biblos, en el de renta alta, pudo capitalizar bien el turismo de vacunación a los Estados Unidos y compensar en parte la caída del vacacional a Brasil. Pero el sistema de cupos, que en un momento llegó a 600, afectó mucho.

-¿Qué tan difícil fue al inicio?

-Fue muy complejo. De un día para otro, teníamos 10.000 pasajeros afuera, que no podían volver, y otros por viajar; tuvimos que cerrar las oficinas y sucursales y trabajar desde nuestras casas. Los llamados se multiplicaron por 200. Los prestadores no tenían certezas y las políticas cambiaban todo el tiempo en diferentes destinos. Fue un proceso muy complejo para el cual ninguna empresa está preparada. Fue un aprendizaje gigante. Tuvimos el desafío de seguir vendiendo, a la vez de atender a miles de clientes para reprogramar viajes. La mayoría optó por eso y no cancelar. 

Nuestra ventaja es que tenemos una red de sucursales muy grande, con un call center importante. Si bien fue difícil, ya se está normalizando. Hoy tenemos todas las sucursales abiertas sin ningún caso de Covid, con muchas medidas. Me tocó liderar esta compañía, la más grande de viajes de la Argentina, en pandemia, y fue un aprendizaje que voy a valorar toda la vida. Nos exigió como creo que no nos va a exigir otra situación en el resto de mi carrera profesional. Fue la industria más complicada, en un país complicado, en una situación complicada.

-Con el dólar alto para los argentinos, ¿llevará mucho recuperar el volumen de viajes de 2017?

-La Argentina particularmente tiene no sólo el desafío sanitario, sino también el económico. Más allá de la vacunación al 100%, el bolsillo de los argentinos de 2021 está flaco. Todas las encuestas dicen que una de las primeras cosas que quiere hacer la gente en todo el mundo, cuando se termine la pandemia, es viajar. Ahí nuestro desafío como agencia es entender cómo está el bolsillo de los argentinos para proponerles ofertas de viajes. Porque la gente va a viajar, con presupuestos más acotados, con más cuotas y más cerca. En la pre-pandemia, crecían cada año los destinos exóticos de Asia y África. Ahora, todo eso se va a desacelerar: la gente va a viajar más a destinos domésticos y regionales, en parte, porque son lugares donde se sienten cerca, en parte por el bolsillo, que va a estar más exigido. Será un año de paquetes de bajo precio y mucha financiación. Es lo que estamos preparando nosotros.

-¿En cuánto ayuda el Pre Viaje?

-Es una gran herramienta, ayuda muchísimo; casi duplica o triplica las ventas previas del mercado doméstico, y ayuda mucho a toda la cadena de viajes, la hotelería está muy lastimada. Permite que todos los prestadores reciban argentinos en momentos en que no hay extranjeros y eso los ayuda a seguir adelante. Es un buen salvavidas en un momento difícil de la industria.

-¿Cómo empezó el Pre Viaje actual?

-Bastante bien. En estos días, se triplicaron las ventas de semanas anteriores, y tenemos buenas expectativas. El año pasado, el mercado estaba más deprimido, con mayores restricciones, pero las empresas tenían menos tiempo de pandemia encima. Muchos prestadores tenían aún flujo de caja. Ahora, vamos un año y medio de pandemia, hay que sostener el negocio para que los hoteleros, los que ofrecen excursiones, los restaurantes, todos, puedan seguir adelante, porque esto va a pasar, pero lo importante es que puedan llegar vivos después de la pandemia.

-¿Qué se necesita para reactivar esta industria?

-Hay tres puntos importantes. El primero, la Argentina debe definir en el corto plazo cuál será la política sanitaria de aceptación de extranjeros, si será con dos vacunas o una, si se piden ciertos plazos. La Argentina necesita extranjeros y la planificación de las áreas requiere de mucho tiempo. Para poner un vuelo, necesita destinar un avión, tripulación, y también lo requiere una agencia para pedir cupos y armar un producto. Hay que entender que el proceso de la industria de viajes no es inmediato. Cuanto antes se defina, más va a permitir trabajar en esa línea. 

El segundo, es trabajar en la previsibilidad para el regreso de argentinos al exterior. Hoy trabajamos con un cupo fijo. Hay que darle mayor visibilidad a ese tema para que agencias y aéreas ya podamos pensar en cómo será la temporada internacional de vacaciones o Semana Santa, para pedir cupos o armar grupos. Las compañías tomamos riesgos para armar paquetes. 

Y en tercer lugar, la conectividad es muy importante. La industria aeronáutica es compleja, no depende de Argentina, sino de muchos países y de la locación de rutas desde muchas casas matrices. Las aéreas deben poder conocer en el corto plazo cuál será el volumen del turismo internacional, receptivo y emisivo, en la Argentina, para destinar, en base a eso, recursos a nuestro país. Cuantas más frecuencias y competencia haya, el país estará más conectado y habrá precios más accesibles para que los argentinos viajen, pero también para que lleguen extranjeros. 

-¿Van a bajar las tarifas para viajar al exterior?

-Más allá de que hay dos impuestos fuertes que impactan en la industria de viajes, creo que en la medida de que exista claridad sobre cómo será la apertura del turismo los precios tenderán a bajar. En los próximos 30 días, las tarifas van a ser más convenientes en dólares. Pero en el país la anticipación de compra tiene valor, porque el tipo de cambio fluctúa. Mi recomendación es que no importa si la tarifa del aéreo después baja 10% o 15% en dólares, si lo pagas en cuotas y pesos ahora. Porque impacta el doble efecto de inflación en las cuotas y variación del tipo de cambio en el precio. En ese sentido, pagar en pesos y cuotas sin interés es un valor a analizar, más allá de la tarifa en dólares.

-¿Cómo están los precios en destinos domésticos?

-Al no haber turismo internacional, las tarifas aéreas y de hoteles a nivel doméstico están accesibles. Con Pre Viaje, es uno de los mejores momentos para comprar, pero depende del destino. En general, hoy hay precios imbatibles en la Argentina. En dólares, los pasajes están regalados. El cliente lo ve y por eso arrancó muy bien Pre Viaje. Ahora necesitamos que arranque el turismo internacional, que dependerá de la previsibilidad.

-Los internacionales son altos...

-Sí, están altos por la oferta aérea limitada por el cupo, pero eso no se va a sostener. A medida que se abra, 2022 será un año en el cual el turismo nacional y el regional va a ser muy fuerte. Si la situación sanitaria ayuda, los viajes a Brasil y Caribe podrán reactivasrse. La pandemia generó encierro: uno quiere salir y viajar.


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Comentarios

  • AF

    Alejandro Fusco

    25/08/21

    Resumiendo... Se los garcho a todos va...

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  • LAB

    Luisa antonia Bernat

    23/08/21

    me gustó
    !!

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