Se agrava la crisis

Venció el ultimátum de Pablo Moyano a Garbarino, que no pagó todos los sueldos que debe

La cadena adeuda tres meses y el aguinaldo de sus cerca de 4000 empleados. Empezó a cumplir con algunos pero en forma parcial y selectiva: sólo a aquellos de los locales que permanecieron abiertos, según un documento que elaboró la empresa y que circula entre delegados gremiales

Este viernes, venció el plazo que Pablo Moyano, secretario adjunto de la Federación de Camioneros, le dio a Garbarino para regularizar el pago de los sueldos que adeuda desde hace más de tres meses. Pero llegó el último día de la semana y no hay novedades de cuándo se cancelará la deuda salarial que la cadena de venta de electrodomésticos contrajo con sus casi 4000 empleados.

Lanzado el ultimátum, y finalizado el lapso otorgado por el dirigente gremial, se espera que Camioneros endurezca sus reclamos con nuevas protestas contra la empresa, tal como anticipó días atrás Moyano hijo. 

"Logramos el depósito de dos meses juntos. Significa un alivio para los trabajadores que no venían percibiendo un peso. Pero, si no aparece el restante la semana que viene (por la corriente), nos movilizaremos a Garbarino o al Ministerio de Producción, para que se llegue a una situación definitiva. Haremos todo lo posible para que esta gente dé la cara y pague lo que corresponde, con la firmeza que caracteriza a Camioneros", adelantó en declaraciones realizadas el viernes pasado al órgano de comunicación oficial de su gremio, Infocamioneros.

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La semana pasada, la empresa empezó a depositar parte de los salarios adeudados con fondos por $ 225 millones que el Gobierno de la Ciudad le retuvo y le devolvió por medio de la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP), tras una gestión del titular del Sindicato de Comercio, Armando Cavalieri. El ente recaudador le reintegró más de la mitad del total del saldo (que totaliza $ 400 millones) y, ahora, la empresa aguarda la restitución del monto pendiente, que se encuentra en etapa de verificación. 

Pero el pago que le efectuó a los trabajadores con estos fondos fue parcial, cerca del 20%, y en forma disparEl criterio de distribución generó polémica y reavivó el conflicto gremial. Un listado que elaboró Garbarino, y que circula entre los delegados gremiales de la cadena, detalla el pago por trabajador. Únicamente le abonó a los empleados de las sucursales que permanecen abiertas

De acuerdo al documento, al que accedió El Cronista, le pagó a 1817 empleados de 2153 que trabajan en los locales de la cadena. Excluyó a 335 que se desempeñan en puntos de venta que bajaron las persianas, "ya sea por decisión de la compañía o los mismos empleados". Así, dejó fuera de este primer depósito a quienes presentaron embargos de mercadería y realizaron acciones sindicales. 

Pablo Moyano, durante su protesta frente a la oficina de Rosales, la semana pasada

"La empresa informó con anterioridad que no les pagaría a los empleados de las sucursales que están cerradas. El punto es que cerraron porque Garbarino así lo decidió, al no depositar los sueldos como corresponde. La cadena tomó medidas extorsivas y discriminatorias", señaló en diálogo con este medio una delegada gremial del sur de la provincia de Buenos Aires. 

En consecuencia, el Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio Afines (Seoca) intimó a Garbarino, mediante carta documento, a cancelar las deudas salariales de los trabajadores de los establecimientos que integran la red de sucursales de la zona: los correspondientes a Plaza Oeste, San Justo Shopping, San Justo Centro Comercial, Moreno, Laferrere y Merlo. Aunque volvieron a insistir, desde la entidad, aclararon que aún no hay definiciones sobre cuándo se realizará el pago.

"La empresa incumplió el compromiso asumido. Los trabajadores fueron discriminados de la distribución de ingresos por ejercer una defensa de los derechos laborales a través de las acciones gremiales que estuvieron al alcance de nuestra organización sindical. No hay razón empresaria que justifique tal segregación negativa. Esta actitud mezquina no será pasada por alto, aún cuando las circunstancias por la que atraviesa la empresa puedan ser superadas favorablemente el día de mañana", expresó Julio Rubén Ledesma, secretario general de Seoca Zona Oeste.

Los empleados de la cadena siguen manifestándose

Ante esta situación, fuentes gremiales anticiparon que preparan nuevas movilizaciones. La semana pasada, Moyano encabezó una protesta frente a las oficinas del dueño de Garbarino, el empresario asegurador Carlos Rosales, en la que también participó Ramón Muerza, dirigente opositor a Cavalieri en la interna de Comercio. Del total de los 3800 trabajadores de Garbarino, 200 están afiliados al sindicato de los Moyano. El resto pertenece al Sindicato de Comercio.

El panorama es cada vez más crítico. Pese a que la mayor cadena de venta de electrodomésticos y electrónica del país apunta a superar la situación, la crisis se profundiza a medida que pasan las semanas.

El 15 de septiembre, saldrá a remate la mayoría del paquete accionario de Compumundo, la cadena que también pertenece al grupo empresario que compró Rosales en junio de 2020. Se subastarán 58.650.000 aciones, equivalentes al 51% del capital social de la empresa

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