Sustentabilidad

Lanzan en el país la venta de agua sin envases y exportan su negocio a España y México

La empresa Pura, que vende purificadores de hogareños y tratamientos para efluentes industriales, comenzó a vender "agua libre de envases" en Cero Market. Ya prevé sumar locales propios y comenzó a vender sus productos en el exterior

Pura, la empresa argentina de purificadores y botellas reutilizables, lanza la venta de agua sin envases, con el objetivo de generar un consumo más sustentable y económico, mientras avanza en su internacionalización, con la apertura de las ventas en España y México.

Bajo el nombre Agua Libre de Envases, el nuevo producto será estrenado junto a Cero Market, el primer supermercado libre de envases del país, que abrió sus puertas en julio del año pasado en Belgrano y ya cuenta con locales en Recoleta y San Isidro. Para adquirir el agua, el consumidor puede ir a esos dos últimos locales, llevando su propia botella reutilizable, un negocio en línea con Cero Market, que comercializa todos los productos sin envases.

"Cero Market es una empresa B certificada, como Pura, de triple impacto: social, ambiental y económico. Por eso elegimos ese canal para vender el agua sin envases, con un proceso no sólo de filtrado, sino de mineralización, para que sea una opción de calidad para los consumidores", explicó Leandro Barrionuevo, co-Fundador de Pura, junto a su hermano Lucas. 

"Vamos a estar también presentes en los siete locales nuevos que está por abrir Cero Market", anticipó. Pura instala la tecnología en cada local para que el agua corriente sea purificada y mineralizada, baja en sodio, con lo cual no debe ser llevada constantemente, lo cual también contribuye a abaratar costos y a reducir el impacto ambiental.

Con su propio envase reutilizable, las personas pueden adquirir agua a un precio un 50% más barato que una botella de plástico de una primera marca y a un valor al menos un 20% más bajo que la de una segunda marca, aseguró Barrionuevo. Así, busca reducir el impacto medioambiental, con un producto más económico. "Nuestro objetivo es democratizar el acceso a agua de calidad, generando un impacto sustentable; que las personas puedan acceder a la mejor calidad de agua posible, muchas veces mejor que la envasada, pero sin impacto ambiental, porque el plástico no se recicla", explicó. Según un estudio realizado por la empresa junto al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), consumir agua embotellada genera 200 veces más calentamiento global con respecto a beber agua purificada.

Pero es sólo el inicio. Pura apunta, además, a abrir locales propios, donde venderá purificadores de agua, jarras purificadoras, botellas térmicas y agua mineralizada sin envases, algo que antes de la pandemia ya hacía en algunos centros comerciales. "En noviembre estimamos abrir el primer Pura Store en Palermo, en un local a la calle", anticipó Barrionuevo.

Además, ya comenzó un proceso de internacionalización de su negocio, con la apertura de las ventas en España y México hace una semana. "Ya abrimos la venta virtual para los los purificadores, jarras y botellas en Barcelona y México DF. Prevemos, también, la apertura de Pura Stores en ambas ciudades, a través de dos argentinos que viven allá y ahora forman parte de nuestra empresa. Ya estamos exportando nuestra tecnología y know how. El plan es que, desde allá, ellos repliquen el modelo con la apertura de franquicias", explicó Barrionuevo.

En esas ciudades no sólo prevén vender los productos hogareños, sino también las soluciones de tratamiento de aguas industriales, el servicio inicial de la compañía, cuando fue creada en 1984 por Héctor Barrionuevo, el padre de Leandro y Lucas, y que sigue vigente.

La empresa vende $ 20 millones al mes sólo por su canal digital, cifra que no incluye las ventas de las franquicias, que trabajan en el interior del país, las corporativas ni las soluciones para industrias.

Además, Pura dona el 1% de sus ingresos a organizaciones ambientales y, por cada peso que gana, dona el equivalente a dos litros de agua con la instalación de equipos purificadores en comunidades sin acceso a agua potable. Así, llevan 41 equipos instalados en escuelas, comedores y centros comunitarios de todo el país.

Leandro y Lucas son la tercera generación de una familia preocupada por la calidad del agua y el impacto ambiental. La empresa nació en 1984, de la mano de Héctor Barrionuevo, enfocada en soluciones para el tratamiento de aguas industriales, de modo de evitar el impacto ambiental y social que generaban sus efluentes. Su padre -abuelo de los creadores de Pura- fue profesor de química de un reconocido colegio industrial que, junto a un equipo, investigaban desde 1965 el desarrollo de tecnologías para eliminar contaminantes del agua, como el arsénico, presente en muchos lugares del país.  

En 2001, los hermanos Leandro y Lucas, que crecieron en un entorno donde abundaban las conversaciones sobre el agua y su tratamiento, comenzaron a evaluar cómo escalar esa tecnología, de grandes equipos para industrias, a los hogares, para resolver problemas de contaminación en los pozos de agua de muchas comunidades. Así, en 2008 lanzaron Pura, con diferentes productos adaptados a las diversas zonas del país, según la calidad del agua y su tratamiento necesario. Por caso, en algunas zonas del interior bonaerense el agua de pozo contiene arsénico. En esas localidades, comercializan purificadores que eliminan, además, ese contaminante cancerígeno.


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