Jingle clásico

Tubby 3 y Tubby 4, las golosinas furor en los 80 amadas por todos, todavía pueden volver: la carta de Bagley

Los nostálgicos seguro recuerdan estas obleas rellenas por su inolvidable jingle. Salieron al mercado en 1984 y las discontinuaron en los 90, pero todavía hay una posibilidad de que regresen.

Un producto de calidad y un jingle pegadizo. Con estos dos elementos es imposible que el lanzamiento no sea un éxito. "Yo soy un Tubby que andaba solo en una ciudad pesada", cantaba una oblea gigante mientras deambulaba por las calles con las manos en los bolsillos. Esta golosina de los 80 fue furor durante algunos años y luego se fue del mercado dejando a una horda de fanáticos nostálgicos que piden su regreso.

El Tubby 3 y Tubby 4 eran obleas rellenas y bañadas en chocolate semiamargo que no solo se diferenciaban por su cantidad de capas (cuyo nombre lo indicaba). La primera tenía avellanas y la segunda caramelo de maní. Fueron lanzadas por la alimenticia Bagley en 1984 y rápidamente se convirtieron en sensación entre los kioscos.

Todo nació de la cabeza del químico industrial Francisco Belloti. Él había trabajado en producción dentro de la industria alimenticia, en particular en el rubro aderezos y luego llegó a Bagley. Ahí se destacó en el área de desarrollo de productos. "En Argentina no había gran cosa en obleas, así es como nacen los Tubby", contó en 2018 en una entrevista con Clarín.

La compañía los fabricaba en su planta ubicada en Villa Mercedes, San Luis, y llegó a producir 2500 kilos de estas obleas por hora. A su vez, Bagley desembolsó US$ 400.000, no solo en maquinaria, sino también en marketing para dar a conocer su nuevo producto.

Lo más recordado de los Tubby justamente tiene que ver con su promoción. El jingle ideado por Rubén Goldín, quien trabajó con leyendas de la música nacional como Raúl Porchetto y Juan Carlos Baglietto, y la animación del comercial le dieron el golpe de popularidad. "Ciudad soleada de Tubby", realizado por Hermida Publicidad incluso llegó a ganar un premio en el Festival de Nueva York, según cuenta Roberto Hermida, presidente de la firma en su perfil de LinkedIn.

Con el éxito llegaron las nuevas versiones. En los 90 Bagley sacó los Tubby 5 y Tubby 6 con spots protagonizados por un joven Diego Capusotto. "Compralo o insistimos", cerraba el comercial que no tuvo el mismo impacto que su antecesor animado. Sin embargo, el cambio de dueño de la empresa modificó los planes de la golosina.

La francesa Danone adquirió la mayoría accionaria de la alimenticia en 1994 y frenó su producción. Poco después los Tubby desaparecieron del mercado. En 2004 la cordobesa Arcor se asoció con Danone en un joint venture para manejar de manera conjunta a Bagley. La expertise en golosinas de la firma de la familia Pagani despertó la esperanza de un relanzamiento por parte de los fanáticos de la oblea rellena. Pero esto nunca sucedió.

Existieron campañas y peticiones en Change.org pidiendo el regreso del Tubby 3 y 4. Belloti reveló que en algún momento pensó en escribirle a Luis Pagani para pedirle el revival de su creación, no obstante finalmente no lo hizo. "No me gusta que me digan que no, menos por cosas que sé que son buenas", explicó.

No obstante, hay una luz de esperanza. En el sitio web del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) se puede indagar sobre todas las marcas registradas, tanto las vigentes como las vencidas. Al buscar "Tubby" la sorpresa es que Bagley aún mantiene la propiedad de la marca. La última vez que lo actualizó fue en 2013 y rige por diez años. Así que fanáticos del Tubby 3 y 4, todavía hay tiempo.

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