Cambio de manos

TGLT vende la empresa de Caputo bajo la mira por sus contratos de obra pública con el GCBA

La desarrolladora se desprendió del 50% de SES, firma a la que siempre se apuntaba cuando se hablaba de la obra pública del amigo de Mauricio Macri. La otra mitad es de los herederos de un ex ejecutivo de Socma. No se develó el comprador. En el mercado, apuntan a Esteban Nofal

La desarrolladora inmobiliaria TGLT vendió el 50% que tenía en SES, la sociedad a través la cual la constructora Caputo canalizaba sus contratos de obra pública. La operación se cerró en un precio compuesto entre un monto en dólares, por u$s 1 millón, y otro, en pesos, de $ 100 millones, informó la compañía en una nota enviada a la Comisión Nacional de Valores (CNV).

Aunque la empresa no identificó quién es el comprador, fuentes de mercado señalan al fondo CIMA Investments, liderado por el argentino Esteban Nofal. Uno de los cuatro hijos de Luis, cofundador de Torneos y Competencias, es un ex BBVA, Oppenheimer & Co. y Morgan Stanley Dean Witter que lleva 23 años al frente de este family office, de activa presencia inversora en start-ups. Fue, por caso, inversor semilla de Decidir.com, a inicios de este siglo. En los últimos años, cobró notoriedad con fideicomisos para dos equipos de fútbol: River y Estudiantes de la Plata. El Cronista se contactó con el empresario pero no obtuvo respuesta al cierre de esta nota.

Teodoro Argerich, presidente y CEO de TGLT

Nacida en 2005, TGLT es una de las mayores desarrolladoras inmobiliarias de la Argentina, con proyectos de gran escala en la Argentina y el Uruguay. Al 31 de diciembre de 2020, tenía 12 emprendimientos en ejecución o en cartera, por un total de 400.000 metros cuadrados. Su porfolio incluye las marcas Forum (Puerto Madero, Puerto Norte, Alcorta y el uruguayo Del Buceo) y Astor (Palermo, Núñez y San Telmo).

A partir de su salida a bolsa, a fines de 2010, ganó peso en su directorio el fondo neoyorquino PointState a través de una filial, Point Argentum. A inicios de 2018, TGLT compró Caputo, la constructora que fundó en 1938 Nicolás Caputo Lauría, abuelo del homónimo amigo y socio político de Mauricio Macri. Pagó u$s 130 millones, entre el 83% para la familia controlante y la oferta hecha a los accionistas minoritarios de la empresa, cuyas acciones cotizaban en la Bolsa porteña.

La absorción se completó a mediados de 2019, con mudanza de TGLT a la sede de Caputo, en Núñez. Teodoro Argerich, presidente de la constructora, pasó a ser el CEO de la nueva sociedad. Federico Weil, fundador de TGTL, continuó como presidente. Tras la reestructuración de u$s 150 millones en deuda financiera, Weil licuó su participación, frente a capitalizaciones que hicieron IRSA (u$s 24 millones) y Point Argentum (u$s 15 millones) y a la conversión de deuda en acciones por parte de los acreedores que aceptaron (otros prefirieron ir a juicio). 

En abril del año pasado, Weil dejó la presidencia, que también asumió Argerich. Semanas atrás, el fundador inició una demanda laboral por $ 290 millones.

La venta de Caputo a TGLT incluyó el 50% que la empresa tenía en SES. Esta sociedad, dedicada a obras de arquitectura e ingeniería y servicios de mantenimiento integral, era a través de la cual canalizaba muchos de sus contratos de obra pública, un negocio al que la constructora había reducido su exposición directa cuando Macri asumió la jefatura de Gobierno de la Ciudad. En varios casos, asociada en alguna unión transitoria de empresas (UTE) con otros inversores, SES continuó ganando proyectos, en la Ciudad e, incluso, el Estado Nacional.

Nicolás Caputo y Mauricio Macri

Al 31 de marzo -última información disponible-, SES tenía un patrimonio neto de $ 1552 millones. Facturó $ 385,65 millones y perdió $ 35 millones. Un año antes, había recaudado $ 584,9 millones, con un beneficio de $ 114 millones. En 2020, registró $ 1965,17 millones de ingresos por contratos de obra y servicios prestados, más $ 263,94 millones por sus participaciones en UTE. Ganó más de $ 460 millones, un 10% más que en 2019.

Fundada en 1991, en su cartera de contratos -concluidos y en ejecución- figuran desde el mantenimiento de hospitales, escuelas y polideportivos en la Ciudad, a las mismas prestaciones para otros edificios del Gobierno porteño, la Usina del Arte, líneas de subte y el Metrobus. También hay proyectos adjudicados por los municipios de Avellaneda, San Martín y Tres de Febrero, además de la Provincia de Buenos Aires.

El presidente actual de SES es Argerich, el CEO de TGLT. Esto es porque los accionistas se alternan esa silla por cada mandato. Los otros dueños de la empresa que ahora vendió la desarrolladora eran los herederos de Diego Pelizzatti. Ingeniero, italiano de nacimiento, entre los '70 y '90, fue un alto ejecutivo de Socma. La ampliación de la Panamericana, por ejemplo, estuvo a su cargo. También, la Torre MaderoFue uno de los cuatro amigos que se sentaban a la mesa semanal de bridge de Franco Macri, según contó la fallecida Ana Ale en "La Dinastía", biografía del empresario (Planeta, 2001).

Cuando Macri hijo asumió la Presidencia de la Nación, en diciembre de 2015, fueron fuertes los rumores de que la entonces Caputo vendería SES. En aquel momento, el management de la constructora relativizaba su injerencia en los resultados del grupo -sólo 20% de las ganancias de 2015, decían- pero admitía el análisis de opciones para evitar los efectos adversos en la opinión pública, pese a que, insistía, era positivo tenerla desde el punto de vista del negocio.

Ahora, a través de un comunicado, TGLT justificó la venta en el marco de su actual situación. "Esta operación permite a TGLT dar inicio a un nuevo plan de adecuación de la compañía para acompañar el contexto del sector, producto de la pandemia, lograr una estructura de capital acorde a la envergadura de sus operaciones y relocalizar sus recursos eficientemente para alcanzar el plan de crecimiento y negocios previsto", explicó.

"TGLT continúa así apostando al sector y afianzándose como una de las empresas más importantes en desarrollos inmobiliarios y construcción, con una visión a largo plazo en el país", agregó.

En 2019, TGLT tuvo un patrimonio neto positivo de $ 6035,85 millones. Se redujo a $ 4973,25 millones en 2020. Al 31 de marzo de 2021, orilló los $ 5481 millones. El año pasado, por la pandemia, sus ingresos cayeron 61%, a 4564,5 millones. Perdió $ 2753,42 millones, contra $ 3045 millones de 2019. 

En el primer trimestre de 2021, facturó $ 1234,65 millones, una caída interanual del 33%. Su rojo fue de $ 84,21 millones, más del doble que un año antes.

Astor San Telmo

Mientras sigue batallando contra los reveses judiciales en uno de sus principales proyectos en marcha -Astor San Telmo-, está volviendo a refinanciar pagos. Renovó acuerdos de obligaciones negociables privadas -en su mayoría, suscriptas con sus accionistas de control- y, en mayo, obtuvo el consentimiento mínimo (51%) de los tenedores de bonos por u$s 20,3 millones (Clase XVI), para prorrogar un vencimiento hasta agosto.

Entre tanto, enfrenta en los Estados Unidos un juicio que le iniciaron hold-outs de la reestructuración. El reclamo, radicado en los tribunales de Nueva York, es por u$s 900.000.

De la venta de SES, la empresa cobró u$s 100.000 el martes, al momento de la firma. El comprador se comprometió a cancelar el resto en tres cuotas. La primera vencerá el 31 de agosto. Las demás, el 28 de febrero y el 31 de mayo, en ambos casos, de 2022. Cada pago "con los ajustes correspondientes", informó TGLT a la CNV. El saldo de precio, agregó, está garantizado con una prenda de acciones y una emisión de cheques de pago diferido a su favor.

Además, conserva un crédito contra SES por el pago de dividendos, por un monto total de u$s 610.000 y $ 533,3 millones. Se pagarán, informó, "con los ajustes correspondientes, en los términos y condiciones acordados entra la sociedad y SES en el acuerdo de reconocimiento de deuda y pago suscripto por dichas partes en fecha 6 de julio de 2021", añadió.

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