Empresa en crisis

Se va histórico CEO de Garbarino y se profundiza el éxodo de ejecutivos de la cadena

Carlos García, quien fue gerente general más de 20 años, le envió el martes un mail a los empleados en el que informó su decisión. A su salida, se suman las partidas de otros profesionales en puestos jerárquicos. La empresa está paralizada, con locales cerrados y sueldos impagos

A medida que se extiende la crisis de Garbarino y es cada vez más incierto su futuro, se profundiza el éxodo de empleados. Este martes, se despidió formalmente Carlos García, quien se desempeñó como gerente general del grupo durante más de 20 años. 

"Estimados, les quiero informar que el viernes pasado fue mi último día en Garbarino. Cierro un ciclo de muchos años. Quisiera agradecer a todos por el apoyo que me brindaron durante toda mi trayectoria. Reconozco el esfuerzo, las ganas y la actitud que han puesto para que Garbarino crezca y sea reconocido", afirmó el ex CEO, en un mail que le envió a los trabajadores. 

"No quiero dejar de reconocer el alto nivel de adaptabilidad que han desarrollado no solo debido a los cambios por el mundo digital, sino por la fortaleza en la venta de servicios. Empiezo un camino en el que no voy a olvidar las cenas y los desayunos de trabajo, y todo lo que ustedes me enseñaron. Los saludo con mucho afecto", finalizó. 

Los fundadores de Mercado Libre se reúnen tras dos décadas para invertir en emprendimientos

García asumió la dirección de la compañía hace más de dos décadas, cuando los hermanos Daniel y Omar Garbarino eran dueños del retailer. Al mando de la empresa, tuvo a cargo el desarrollo de las distintas unidades de negocio que llevaron a la firma a convertirse en el jugador líder del sector, antes de su debacle.

Además de estar al frente de la cadena insignia, García fue responsable de hacer crecer la operación de Compumundo -la cadena de venta de artículos de informática que este miércoles remata el 51% de su paquete accionario-, el vertical de turismo Garbarino Viajes, la financiera Fiden y las fábricas Digital Fueguina y TecnoSur, ubicadas en Tierra del Fuego.

En 2017, el ejecutivo comandó la creación de la plataforma propia de e-commerce y amplió su centro de distribución de 55.000 metros cuadrados. En ese entonces, la cadena supo adaptarse rápidamente al escenario y absorbió nuevos segmentos de consumidores, a través del afianzamiento de la venta digital. Por ejemplo, captó a mayores de 50 años, un nicho poblacional poco acostumbrado a comprar por Internet.

Carlos García dejó Garbarino 

García es contador público y licenciado en Administración de Empresas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y egresado de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini. También se puso al hombro el proceso de reestructuración financiera que atravesó la empresa en 2019, antes de colgar el cartel de venta ese mismo año. Incluso, fue la mano derecha de los hermanos Garbarino y encaró la búsqueda de inversores y la renegociación del pasivo con los acreedores.

Hasta que apareció en escena Carlos Rosales, el actual dueño de Garbarino. Con la llegada del empresario asegurador y protesorero del club San Lorenzo, García dejó de ser CEO. Siguió en el staff y "pasó a colaborar y depender del equipo de gestión" que incorporó Rosales cuando adquirió el grupo en junio de 2020. Según explicaron en ese entonces, García se trataba de un recurso valioso a conservar por su expertise y extenso recorrido en la compañía.

Pero el colapso de Garbarino empujó al ex gerente general a cerrar esta etapaSu salida corresponde a "un cambio relacionado con la Garbarino que se viene", en línea con la intención de "reducir al mínimo el personal para sólo mantener la operativa la plataforma de comercio electrónico", consignó el sitio iProfesional. Consultada al respecto, la empresa no dio declaraciones.

El mail de despedida de García

En el entorno de los trabajadores, la falta de una conducción preocupa y hace pensar que, a esta altura, el destino de Garbarino es uno solo: la presentación de la quiebra.   

García no es el único ejecutivo que dejó la compañía. A su salida, se suman las partidas de profesionales que ocupaban puestos jerárquicos en áreas como Marketing, Publicidad y Ventas. "Muchos deciden irse de la empresa frente a oportunidades laborales que se presentan", sostiene una delegada gremial en diálogo con este medio. 

De acuerdo a los números que manejan los mismos empleados, en las últimas semanas alrededor de 20 trabajadores enviaron telegrama de renuncia. Ya quedan menos de 3800 integrantes.

La abultada deuda salarial, que la cadena no termina de cancelar, lleva a muchos a abandonar la compañía. A los 200 trabajadores que desarrollan tareas en el centro logístico de La Tablada, adheridos al Sindicato de Camioneros que lidera Pablo Moyanotodavía les falta cobrar el sueldo de julio y agosto, y el aguinaldo.

Distinta es la realidad de los empleados de las sucursales, adheridos al Sindicato de Comercio, el gremio que encabeza Armando Cavalieri. Solo algunos percibieron cerca del 20% del total de la deuda, en forma dispar. Hay quienes aún no cobraron los salarios de abril, mayo, junio, julio ni agosto, ni las dos cuotas de $ 3000 del bono y el aguinaldo.

Los empleados reclaman el pago de sueldos

El criterio de pago generó polémica y reavivó el conflicto gremial. Un listado que elaboró Garbarino, y que circuló entre los delegados, detalla el cobro por trabajador. Únicamente le abonó a los empleados de las sucursales que permanecen abiertas.

De acuerdo al documento, al que accedió El Cronista, le pagó a 1817 empleados de 2153 que trabajan en locales. Excluyó a 335 que se desempeñan en puntos de venta que bajaron las persianas "ya sea por decisión de la compañía o los mismos empleados".

En este contexto cada vez más acuciante, los trabajadores eválúan reforzar las medidas de protesta en los próximos días, a la espera de una definición por parte de la empresa. En agosto, cerraron 12 sucursales.


Tags relacionados
Noticias del día

Compartí tus comentarios