El auto de Volver al Futuro

Quiso revolucionar la industria automotriz y casi termina preso por tráfico de drogas: la historia de John DeLorean

Fue un prometedor ejecutivo de General Motors, quiso crear un auto deportivo glamoroso, pero su negocio no salió como esperaba. La vida de película de uno de los empresarios más controversiales de los Estados Unidos.

Su objetivo era construir el mejor auto deportivo que el mundo jamás haya visto. Para algunos, de haber sido exitoso con su proyecto, hoy podría integrar un lugar en el panteón de los grandes empresarios visionarios de los Estados Unidos. Sin embargo, el escándalo y una planificación dudosa llevaron a que su emprendimiento nunca lograra despegar. Aunque su creación pasó a la historia, no gracias a sus ventas, sino en la cultura pop como protagonista de la taquillera Volver al Futuro. La historia detrás de la compañía de John DeLorean está llena de ribetes cinematográficos.

Su padre emigró de Rumania a los Estados Unidos con 20 años. Cuando John nació él trabajaba en Ford Motor Company, mientras que su esposa se desempeñaba en General Electric. El joven DeLorean se crio en Detroit, la cuna de la industria automotriz, y estudió para ser ingeniero industrial. Su interés estaba puesto en los motores y la velocidad, pero primero empezó vendiendo seguros para desarrollar su oratoria y capacidad de convencimiento. En los 50, ingresó al negocio de los autos con un puesto en Chrysler.

Trabajó en varias empresas de la industria automotriz hasta que fundó DeLorean Motor Company

Poco a poco fue ascendiendo en el rubro. De Chrysler pasó a Packard Motor Company, donde consiguió un asiento ejecutivo. Más tarde llegó el gran salto en su carrera con su traspaso a General Motors, uno de los gigantes del sector. Ahí brilló gracias a su estrategia de ventas para el Pontiac GTO, cuya popularidad se la atribuyen, en gran parte, al trabajo de DeLorean.

En 1965 se convirtió en líder de la división Pontiac siendo elegido como el gerente más joven en la historia de la firma con 40 años. Luego pasó a ser número uno de Chevrolet y finalmente en 1973 abandonó la compañía. "No hay una respuesta hacia adelante en General Motor sobre lo que el público quiere ir. Un auto debería hacer que se iluminen los ojos de las personas apenas entran al showroom", aseguró en 1970.

Aunque sus resultados abultaban los bonos de performance de los ejecutivos del holding, ellos no aprobaban el estilo de DeLorean. A partir del éxito del Pontiac GTO había cambiado su día a día por el de un bon vivant: ropa a la moda, salidas y amigos en el mundo del showbusiness. "Disfrutar de la vida ocupaba una posición muy alta en mi lista de prioridades", señaló. Pero tras su salida de General Motor, su foco estaba puesto en su próximo gran proyecto.

El nacimiento del DeLorean

En 1973 fundó DeLorean Motor Company (DMC) y para crear su primer vehículo se puso en contacto con el diseñador italiano Giorgetto Giugiaro, quien había trabajado para Porsche. Para 1976 ya tenía su primer prototipo: un automóvil llamativo hecho de acero inoxidable, con estilo deportivo y puertas en forma de alas de gaviota. Ahora solo faltaba ocuparse de su fabricación.

Las puertas en forma de alas de gaviota fueron uno de sus detalles más llamativos.

DMC recibió varias ofertas de ciudades para instalar su planta, sin embargo se decidió por Irlanda del Norte. El gobierno británico le prometió invertir unos u$s 120 millones en su proyecto, además de otras inyecciones de capital que habían aportado amigos famosos de DeLorean como Johnny Carson y Sammy Davis Jr. La fábrica se construyó en Dunburry, en las afueras de Belfast, una zona que se encontraba en una situación económica complicada producto de la influencia del IRA.

Finalmente abrió la planta en 1981 y comenzó a fabricar el DMC-12. El número de su nombre estaba relacionado con el precio al que quería vender su primer automóvil, u$s 12.000, pero esto no salió como esperaba. Algunos problemas con el modelo elevaron al precio a casi u$s 30.000. En total se fabricaron cerca de 9000 unidades, de las cuales solo se vendieron dos tercios.

"El problema más grande que teníamos es que el primer plan de negocios que desarrollamos apenas el proyecto llegó a Irlanda del Norte nos dejó en claro que nos íbamos a quedar sin plata el día que fabricáramos el primer auto", detalló Barrie Wills, director de Ventas y luego CEO de la empresa. Además del precio y su extravagancia, el gran problema del auto es que su modelo final no era muy potente. Siendo un deportivo apenas contaba con 130 caballos de potencia y una capacidad de aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 10 segundos.

In fraganti

La falta de dinero complicaba la continuidad de la compañía. En octubre de 1982 DeLorean fue atrapado en una operación encubierta del FBI aparentemente queriendo vender 25 kilos de cocaína por u$s 16 millones para financiar el rescate de su empresa. Al poco tiempo de su acusación, DMC se declaró en bancarrota y un año después dejó de producir. Pero la justicia absolvió al ejecutivo dado que se comprobó que en realidad el negocio de tráfico le fue ofrecido por parte de un informante pago por los federales.

La grabación de la operación encubierta muestra el momento exacto del arresto de DeLorean.

Sin embargo, DeLorean enfrentó otras causas por la caída de su firma y tuvo que vender sus propiedades. DMC había sobredimensionado el éxito de su modelo debut (y despedida). La empresa fabricó autopartes como para 10 años de producción con una expectativa de ensamblar 25.000 unidades por año. Hoy, aseguran, DMC sigue en pie como una compañía dedicaba a la reparación y venta de piezas del DMC-12 en Humble, Texas. Por su parte, DeLorean murió en 2005 a los 80 años.

Gracias, Marty McFly

Su auto no logró ser el mejor deportivo que el mundo jamás haya visto, pero sí quedó en el recuerdo popular de todos gracias a Volver al Futuro. En un primer momento, Robert Zemeckis, director del largometraje que se estrenó en 1985, pensó a la máquina del tiempo como una heladera y así quedó en los primeros dos borradores del guion. No obstante, luego de conocer el caso DeLorean tras su arresto, pensó en utilizar su llamativo automóvil para la película.

En total se utilizaron tres DMC-12, los cuales fueron adaptados para formar parte de la saga. Esto despegó el movimiento del modelo entre los coleccionistas y fanáticos de la película que querían tener su propia máquina del tiempo en casa. A principios de este año DMC confirmó que tenía intenciones de reflotar su producción a pequeña escala.

Actualmente el DeLorean sigue siendo recordado como el auto de una de las trilogías fílmicas más famosas de todos los tiempos, pero la historia detrás del auto también es de película. El ascenso y caída del empresario llegó a la pantalla grande en 2019 con Framing John DeLorean, protagonizada por Alec Baldiwn.

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