Productividad

Qué beneficios tiene el Kaizen, la filosofía japonesa que usan Toyota y Sony

Este concepto se basa en la idea de que pequeñas acciones, realizadas de forma organizada y continua, pueden lograr grandes objetivos.

¿Cuál es el secreto del éxito de grandes firmas como Toyota, Honda y Sony? Todas trabajan con el método Kaizen, una filosofía de mejora continua aplicable a cualquier ámbito de la vida, pero muy desarrollado entre las empresas.

Este concepto se basa en la idea de que pequeñas acciones, realizadas de forma organizada y continua, pueden lograr grandes objetivos.

En japonés, las palabras Kai y Zen significan respectivamente, acción del cambio y mejora continua. De esta forma, la metodología Kaizen consiste en actuar para eliminar las ineficiencias de tu sistema productivo. Se trata de un proceso en continuo crecimiento que no se deja nunca de ejecutar.

La idea es todos los días ir mejorando el paso, con pequeñas acciones que, al final, ayudarán a llegar a la meta. Una de las frases que identifican a Kaizen es: "Hoy mejor que ayer, mañana mejor que hoy".

La capacidad de analizar, motivar, dirigir, controlar y evaluar constituyen la razón de ser del Kaizen. "Cuanto más simple y sencillo mejor", es otro de sus mantras.

Para aplicarla hay que cumplir 4 pasos. Lo más importante es de a poco, no querer cambiarlo todo desde el primer día:

  1. Planificar (Plan): para este primer paso se debe ser consciente de la situación actual del negocio, analizar los problemas y definir un plan de acción. Es importante fijarse en cuáles son los cuellos de botella, las incidencias más habituales y los puntos a mejorar.
  2. Hacer (Do): el siguiente paso consiste en desarrollar el plan de acción y ponerlo en marcha. Este plan de acción debe contemplar medidas para cada uno de los aspectos identificados durante la planificación.
  3. Comprobar (Check): en este tercer paso lo más importante es que analizar si el plan de acción está teniendo resultados y comparar estos con los de antes de establecer la metodología kaizen. Si se alcanzaron los resultados que propuestos al principio significa, que ese es el camino correcto. En caso contrario habrá que volver a empezar.
  4. Actuar (Act): si se cumplieron los objetivos marcados al principio, entonces es la hora de estandarizar la metodología, pero sin olvidar que es un proceso en el que la mejora debe ser continua.

Poner en práctica esta filosofía trae varios beneficios. Por un lado, permite superar el bloqueo inicial provocado por la resistencia al cambio. El kaizen indica que para lograr una meta, hay que dar pequeños pasos de forma constante. De esa manera, se puede superar esa resistencia inicial que suelen generar las transformaciones drásticas y que suele estar basada en el miedo al cambio.

Además, ayuda a eliminar la procrastinación, porque propone dividir la tarea en unidades tan pequeñas que resulte imposible no hacerlas. Y, además, conduce a resultados permanentes. Los hábitos se encuentran en la base de toda gran transformación, pero cuando hemos mantenido las mismas costumbres durante años, es difícil deshacerse de ellas. Sin embargo, como los cambios que propone el Kaizen son tan pequeños, resulta más fácil formar nuevos hábitos que posteriormente den lugar a transformaciones permanentes.

De hecho, una de las ideas esenciales de esta filosofía es que los pequeños cambios, realizados de manera continua a lo largo del tiempo, tienen un gran impacto en nuestra vida. Estos cambios terminan comportándose como una bola de nieve; es decir, generan transformaciones mayores que nos acercan cada vez más a nuestra meta.

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