Entrevista

Micaela Sánchez Malcolm: "Mujeres Gobernando es representativo de un modelo de gestión más colaborativo"

La secretaria de Innovación Pública habla sobre la decisión del gobierno de incorporar a varias mujeres en distintos cargos de gestión. Lideradas por la asesora presidencial Cecilia Nicolini, estas funcionarias se autorganizaron como colectivo de trabajo que articulan vía WhatsApp

El de Alberto Fernández es el primer gobierno con tanta presencia de mujeres en áreas de decisión, aún cuando todavía no se alcanza la paridad ideal. Esto que está sucediendo promete abrir el camino para que esa equidad se consiga en el futuro. Una de las mujeres de este gobierno es Micaela Sánchez Malcolm, secretaria de Innovación Pública, organismo que depende de la Jefatura de Gabinete. 

Licenciada en Ciencias de la Comunicación, egresada de la Universidad de Buenos Aires, la funcionaria a cargo de impulsar maneras diferentes de encarar la gestión pública es también investigadora y docente. Antes de asumir al frente de la secretaría, coordinó el proyecto de firma digital y gestión digital de expedientes judiciales en el Consejo de la Magistratura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. También fundó una editorial feminista con espíritu colaborativo, Ediciones Invisible, experiencia que espera repetir en algunas instancias de su responsabilidad actual. 

La cuestión de género está inserta en la agenda pública. Hace unas semanas, se inauguró el Centro G+T (Género + Tecnología) bajo su órbita que tiene como objetivo alentar a chicas, adolescentes, jóvenes, mujeres y disidencias a las carreras técnicas. En paralelo, forma parte de Mujeres Gobernando, el grupo de Whatsapp del que participan todas las mujeres con cargos en la administración nacional. 

En diálogo con El Cronista, en medio de reuniones de Zoom y tareas cotidianas, Sánchez Malcolm se mostró tan enérgica como calma, según el momento del día. En el ida y vuelta se refirió a las acciones que se impulsan en materia de equidad, explicó la razón de conformar distintos espacios donde la cuestión de género sea prioritaria y dio su mirada sobre cómo considera que continuará esta discusión cuando su hija Juana sea adolescente. 

Sánchez Malcolm junto al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y el titular de Enacom, Claudio Ambrosini.

El tema de género se insertó en la agenda pública de manera definitiva. ¿Qué se necesita potenciar para que más mujeres no solo sean tomadas en cuenta sino para que se atrevan a ocupar nuevas posiciones en sus espacios? 

La trayectoria profesional de las mujeres o las disidencias muestra que lo que se va dando son condiciones desiguales desde el inicio a la culminación de su actividad, y que tienen que ver con requisitos de ingreso respecto de la proyección de la maternidad, de la familia, del cuidado que el evaluador lo toma como negativo y se advierte luego en los haberes a percibir y en la trayectoria. 

Un primer paso para deconstruir es poner el tema sobre la mesa, y no solo en la agenda política, donde el Estado es fundamental sino en la agenda pública. Cuando hay planteos de diversificación se observan dos posturas, una de negación y otra de revisión. Por eso, el primer paso simbólico, desde la agenda política, mediática y pública, es que se pueda avanzar. Si no se puede mostrar evolución la sábana queda corta. Pero hay que revisar qué lugares ocupamos. 

¿Qué objetivos persigue el Centro G+T que estará bajo tu órbita? 

El objetivo primordial tiene que ver con lo simbólico, justamente, con generar representaciones de profesionales mujeres y disidentes vinculadas a las carreras STEM (ciencia, técnica, ingeniería y matemáticas, por su sigla en inglés) y, fundamentalmente, tiene como objetivo que desde el Estado, las principales empresas de tecnología del país, las universidades, las ONG vinculadas con temas de género, podamos trabajar en estas líneas: organizar jornadas, capacitaciones para niñas y disidencias, trabajar en la disponibilización de becas para adolescentes y adultas jóvenes que ese están formando, reforzar programas para las mujeres que están en carreras STEM y capacitar a docentes. 

Estamos hablando con las cámaras, con las organizaciones del país. Si podemos integrar entrenamientos en niveles más específicos tendremos acompañamiento en todas las trayectorias y esto terminará traduciéndose en inserción laboral. 

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El tema de género pareciera estar más difundido en las urbes que en las poblaciones más alejadas donde la inequidad puede llegar a ser más notoria. ¿Cómo se llegará a esos sitios para trabajar por la equidad? 

En las poblaciones más vulnerables, los reclamos y las expectativas están vinculadas con cuestiones más primarias. Pero también se dan otros aspectos: hay cada vez más mujeres en la función pública, desde concejalas hasta intendentes, pero el desafío es desde la actividad más cotidiana. 

Podemos pensar en las carreras STEM pero también en los más de 580 puntos digitales, la plataforma virtual de aprendizaje donde hay disponibilizadas capacitaciones y cursos vinculados con inclusión digital, con inclusión financiera, y que son el inicio de esta vinculación. Son la base de la cual partimos, desde lo macro, de la educación formal, pero también desde las bases

¿No se corre el riesgo de largo plazo de que una mesa de género como la de G+T con tan pocos hombres termine generándose un sesgo en algunos programas? Cómo se equilibra el tema de género con la diversidad? 

En este caso puntual se dan dos situaciones de una propuesta que abarca tanto al Estado como a los privados, que es que en la toma de decisiones se trata de mujeres vinculadas con la temática. En este gobierno la participación de mujeres no llega a la paridad pero sí es la más representativa en la historia. En Jefatura de Gabinete, la referente es Cecilia Todesca, en el ministerio de Desarrollo Productivo, María Apolito, en Arsat, Anabel Cisneros. La representación por parte del Estado está muy vinculada a la temática. Y en el caso de las empresas hubo participación masculina pero la verdad es que todas tienen programas de género lideradas por mujeres y hay un compromiso de que así sea. No es excluyente pero sí creo que hay una reinvindicación de la lucha que es propia y que ayuda a lo que hablamos al principio: tenemos que simbolizar que haya más mujeres en la toma de decisiones. 

¿Cómo es la articulación de acciones orientadas a la equidad entre el gobierno, el sector privado y el ámbito académico que es, en definitiva, donde también se forman patrones culturales?

Articulamos las líneas de antes: educación no formal, capacitación y formación de grado y posgrado para posible inserción laboral después. Y la potenciación de las acciones de cada una desde sus distintos lugares de origen. 

Hace un tiempo atrás tomó relevancia el grupo de WhatsApp Mujeres gobernando. ¿Cuál es su objetivo? 

Somos más de 200 mujeres, estamos alcanzando la capacidad máxima del grupo. Lo formaron Cecilia Nicolini (N. de la R. asesora clave en el ministerio de Salud a la hora de la negociación por vacunas) y Mercedes D´Alessandro (N. de la R. directora nacional de economía, igualdad y género en el Ministerio de Economía). El objetivo fue aunar perspectivas, información sobre gestión y coordinar trabajo en conjunto. Compartimos información, coyunturas, información de nuestra gestión que es importante compartir entre funcionarias. Se resuelven temas. Si hay duda sobre algo salimos todas a responder, o cuando se arma algo pedimos quién se suma. Es un grupo de gestión fuerte. Obvio que tiene contenido de debate, de contrapunto pero es un lugar de mucha solidaridad en el que responden todas a los requerimientos de todas. Mujeres gobernando es representantivo de un modelo de gestión más colaborativo. 

Venís de la comunicación, fundaste una editorial feminista, Ediciones Invisible, a la que en su momento describiste como colaborativa. ¿Es posible trasladar esa gestión colaborativa que allí desarrollaste al ámbito público, a la relación con el sector privado donde el juego de intereses es mucho más fuerte? 

Creo que lo que hablábamos de Mujeres gobernando tiene algo de eso, de colaboración en línea y de poner sobre la mesa lo que venimos haciendo, lo que necesitamos hacer y lo que requerimos. Es un grupo abierto, de visibilización de lo que decimos. Da respuestas en forma inmediata y eso se traslada al modo de gestionar off line, con una concepción que baja el presidente, de promoción, de articulación; y la conformación de gabinetes temáticos sigue esa lógica también. En la vinculación pública privada el Centro G+ T apunta a promover un ejercicio similar, de traer distintas fuerzas para poner en acción y vincularlas. En el caso de la editorial que fundé no había fin de lucro sino que el objetivo era compartir en términos de colaboración, ilustración y financiamiento. Lo del Estado no es aparejable pero es un fin de hacer aún cuando no sea el lucro. Es algo muy germinal sobre una cuestión super estatal. Creo que cada una lleva su modo de hacer a los lugares que ocupa. Hay una cuota de gestión no patriarcal. Creo que estamos ocupando lugares de poder y de reproducción de un modelo de gestión no patriarcal.

"Mujeres gobernando es un grupo abierto, de visibilización de lo que decimos. Da respuestas en forma inmediata y eso se traslada al modo de gestionar off line, con una concepción que baja el presidente, de promoción, de articulación; y la conformación de gabinetes temáticos sigue esa lógica también."

¿Qué es la gestión patriarcal? ¿Cuál es la diferencia con el modelo que proponen?

Conceptualmente trabajamos de otra manera. Abrir la agenda, los temas, no trabajarlos en forma reducida en un organismo sino darle juego y opinión al resto es otro modo de gobernar, que está cambiando el modelo de gobernar y esto lo impulsa también el presidente. También hacerse eco de las demandas que surgen cuando aparecen fotos donde no hay mujeres, falta de participación de las mujeres. Eso se problematiza y es parte de la misma lógica.

¿Cómo imaginás el cambio en los modelos de gestión en el ámbito público a partir de una mayor inserción de las mujeres?

Creería que los cambios organizacionales siempre son paulatinos, implican cambios y modificaciones en términos culturales de dinámica de trabajo, de constitución de grupos equipo y demás. En función de eso la mayor inserción de mujeres va a facilitar y promover mayores diversidades, mayores miradas, enriquecimiento de la perspectiva y, sobre todo, de representación de intereses, de mujeres y de disidencias en general. 

¿Cuál es tu objetivo, en este sentido, cuando finalices esta gestión? 

Los objetivos en términos de género y disidencias se van a ir complejizando y modificando con el devenir de los meses y las instancias de gestión. Pero a priori los hemos trazado en términos de representatividad real, de toma de decisión diversa, con representación de mujeres y varones, con la ocupación de cargos y funcionarias mujeres, con la incorporación del cupo trans que estamos llevando adelante con el Ministerio de la Mujer y una empresa de acompañamiento que se llama Trans-TI; y de articulación de la sociedad lo que tiene que ver con el lanzamiento del Centro y la ampliación de las redes que eso genera y seguirá generando. El correlato con la sociedad civil es fundamental porque estamos para generar vínculos estables y sostenidos con la ciudadanía. En este caso puntual vinculado con la inserción de mujeres y disidencias en las carreras de ingeniería, matemática, y demás. 

¿Qué obstáculos se encuentra en el quehacer diario cuando se habla de disidencias?

En la cotidianeidad lo que se genera con las disidencias tienen que ver con que muchas veces no están representadas en los entornos formales de trabajo; el primer obstáculo. El trabajo para generar esta representación, las contrataciones, la vinculación, el desarrollo, es fundamental y es lo que está llevando el Ministerio de la Mujer. Y esto también está vinculado con la transformación organizacional de inclusión, de llevar adelante otra iniciativa de este ministerio que es la igualdad en la diversidad. Garantizar condiciones de igualdad, acceso y desarrollo respetando las diversidades y las identidades. 

Como secretaria de Innovación Pública, ¿qué es innovación en materia de género y disidencias? 

Un rasgo de innovación puede estar vinculado con llevar al Estado dinámicas de trabajo de colaboración, de representación que se gestan en la sociedad hacia el Estado y son reinvindicaciones que el Estado va incorporando de a poco por una decisión política muy fuerte. En ese sentido, el desafío es atraer lógicas de trabajo, de representación y de construcción que se generan en el ámbito de la sociedad civil, de la cultura popular, de los grupos organizados, de las mujeres, de las disidencias. Es un buen rasgo. Creo que hay mucha representación en el marco de las mujeres de la gestión actual. 

¿Cómo imaginás a la sociedad cuando tu hija tenga algunos años más?¿Se seguirá hablando de género cuando ella sea adolescente? 

En la presentación del centro G+T la representante de la regional de Nokia planteaba que si tomamos la condición de género actual se requerirán 135 años para eliminar las brechas de profesionalización, de carreras laborales vinculadas con género y disidencias. Si bien hay que trabajar en ese gap de tiempo, se va a seguir hablando del tema cuando Juana sea adolescente. Espero que se hable cada vez más de la importancia de garantizar la igualdad y las diversidades, que hayamos podido recomponer el tejido social de las mujeres y las disidencias, en restablecer las lógicas de cuidado, en reivindicar el trabajo de cuidado que es trabajo, en reconocer el aporte de las mujeres a la economía, el impacto favorecedor de la macro y espero que hayamos podido reconocer la importancia de la lógica patriarcal y machista. Y espero que las luchas sigan estando pero sean otras, que marquen una evolución y que hayamos podido generar condiciones donde la presencia, trabajo y reconocimiento de las mujeres sea regla y no excepción.

Por Andrea Catalano

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