MBA y posgrados: más que nunca, el mercado los demanda y hay mucha oferta en el país

En medio de la pandemia que aún no termina, las escuelas de negocios debieron migrar a la modalidad de clases online y adecuar sus contenidos para las nuevas necesidades de los participantes. Qué planearon las universidades para este año

 Si los posgrados y los MBA locales enfrentaban cada año el desafío de preparar a los talentos que tendrían que liderar las empresas, en 2020 la problemática se multiplicó con la aparición de la pandemia. Es que, en este sentido, las universidades no fueron ajenas a la dificultad que planteó mudar las clases a una modalidad 100 por ciento virtual. Esta "nueva normalidad" se planteó en un comienzo como temporal pero hoy ni siquiera se vislumbra cuándo finalizará

Por la forma en la que el mundo de los negocios aceleró la adopción de la transformación digital, no solo la modalidad de dictar clases está en evolución, sino también los contenidos que los estudiantes reciben hoy, pues ya empieza a perfilarse qué tipo de escenario tendrán que enfrentar en los próximos años. Aunque sea más VUCA -por volátil, incierto, complejo y ambiguo, según sus siglas en inglés- que nunca. "El alumno sabe que se enfrenta a un mundo nuevo. Y pide en consecuencia. Se prepara para un nuevo tiempo en el que las empresas necesitarán nuevas habilidades, como expertos en contingencias, team leaders para robots y la coordinación de teletrabajo, anticipadores de tendencias y descubridores de necesidades nuevas, especialistas en rupturas, expertos en prevención de catástrofes, managers de higiene interempresarial, desarrolladores de continuidad de empresas en entornos inestables, gestores de sostenibilidad, innovadores disruptivos, expertos en proyectos transversales multidisciplinarios, organizadores de residuos, ingenieros en enfermedades o ejecutores de transiciones", analiza Marcelo Elizondo, director de la Maestría en Dirección Estratégica y Tecnológica del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA).

Además, sostiene Elizondo, los que producen ya no actúan dentro de una industria, porque hoy las disciplinas se funden unas con otras. "Por eso, los oficios, las profesiones y los perfiles laborales ya no pueden ser cerrados. Algo así como un renacimiento del siglo XXI. El saber se trabaja mejor ahora en más amplios campos (formados por múltiples insumos) que en disciplinas tradicionales del conocimiento". 

"Los alumnos debieran preguntarse, qué tengo que hacer hoy para que cuando la pandemia haya pasado, yo me encuentre mucho mejor parado que antes, más competitivo en mis habilidades y con mayores capacidades de adaptación para enfrentar, en el ámbito laboral y personal, todos estos cambios que se vienen. Lo que hagas o dejes de hacer durante la pandemia, te condiciona para cuando haya terminado", reflexiona Christian Sainz, Executive Director MBA de IAE Business School. El Covid-19, agrega, cambió la perspectiva para las instituciones locales. "Muchos que estaban analizando la posibilidad de aplicar en Europa o los Estados Unidos, con la pandemia se volcaron a opciones en la Argentina y la región. En el caso de nuestras ofertas, nos encuentran muy bien preparados, ya que desde hace tiempo los postulantes no necesitan ir a Europa o Estados Unidos para acceder a un programa de clase mundial", subraya el director de la institución de Pilar. 

"Los alumnos debieran preguntarse qué tengo que hacer hoy para, cuando la pandemia haya pasado, me encuentre mejor posicionado que antes". Cristian Sainz, IAE 

Para Héctor Dama, decano del MBA de la Universidad del Salvador (USAL): "La pandemia tuvo un impacto significativo que podemos identificar, claramente, en la segmentación de inscripciones del primer y segundo semestre. En marzo y abril se registró una notable retracción en la demanda de vacantes y, luego, un fuerte repunte en los turnos de inscripción de agosto". 

Las interpretaciones pueden ser muchas y válidas. "Se entiende que al comienzo de la pandemia se generó un efecto de parálisis, propia de la incertidumbre ante los cambios drásticos que se estaban produciendo. Luego, con mayor información y conocimiento, se produjo una mejora en la adaptación a las nuevas reglas de juego y con ello la toma de decisiones de continuidad de la carrera profesional, mediante el apoyo que dan los MBA y posgrados", agrega del decano de la USAL. 

El aumento de la demanda también se hizo presente en la Universidad de San Andrés (UdeSA). "En agosto nos favoreció mucho la experiencia de los alumnos que estaban cursando. Hicimos un récord de entrevistas y solicitudes de admisión, y aun limitando los cupos terminamos creciendo un 70 por ciento en inscripciones contra 2019 (nuestro foco en el proceso de aprendizaje y la personalización de la experiencia educativa pone límite a la cantidad de alumnos)", detalla Carlos de Morra, director Comercial y de Marketing Digital de la UdeSA.

En la universidad con sede en Victoria afirman que crecieron un 45 por ciento en alumnos frente a 2019. Esto les suma un crecimiento acumulado en los últimos tres años del 150 por ciento. "En relación al MBA, vimos mucho interés de potenciales alumnos en el interior del país y países limítrofes, que veían la obligada digitalización como una oportunidad de reducir la cantidad de viajes de estudios mientras durase la modalidad digital, para luego aprovechar todos los beneficios de la presencialidad y el networking. Debido a esta alta demanda, decidimos concentrar el inicio en marzo 2021 de dos modalidades de cursada para nuestro Executive MBA: EMBA Campus, con cursada intensiva cada 15 días en nuestro campus de Victoria, y EMBA Capital, con cursada durante la semana, en la sede de Recoleta", adelanta De Morra. 

"En esta situación particular algunas personas han decidido dejar de posponer el inicio de su MBA. Los viajes de trabajo mayormente se pospusieron o minimizaron, lo que permite que profesionales con logísticas laborales complicadas aprovechen la oportunidad de empezar a estudiar. Vemos también un leve incremento en la cantidad de mujeres cursando", cuenta Melani Machinea, directora académica del MBA y EMBA de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT). 

"En esta situación algunos decidieron dejar de posponer el MBA. Los viajes de trabajo se pospusieron y los profesionales aprovechan para estudiar". Melani Machinea, Di Tella 

Este mismo movimiento perciben en la UCEMA. "La pandemia, como todo en la vida, presenta oportunidades. Observamos que personas que están físicamente distantes se animan a intentar un MBA dada la flexibilidad que ofrece la modalidad online. Con esta información de marco, vemos una edad promedio de 36 años, una experiencia laboral promedio de 10 años y una proporción mujeres-hombres de 40 por ciento versus 60 por ciento, con una tendencia creciente año tras año de la participación de profesionales mujeres", relata Antonio Marin, vicerrector de la universidad. 

"Cada vez se ve una mayor diversidad de perfiles profesionales en las aulas, todos muy conscientes de la importancia de seguir perfeccionándose, así como de profundizar en nuevos contenidos", opina Inés Yamuss, vicerrectora de la Universidad San Pablo de Tucumán. 

Nuevas ofertas 

En busca de darles a los alumnos una oferta académica cada vez más en sintonía con lo que la realidad demanda, en la USAL dotaron a sus programas de mayor flexibilidad y especialización. "Las maestrías en Recursos Humanos, Marketing y Logística se integran con un año de especialización y un segundo año con un ciclo de management. Se espera que la mayoría de los estudiantes opte primero por el año de especialización, ganando en empleabilidad en un plazo relativamente corto", cuenta Dama. 

"En esta línea, se está trabajando mucho en las especializaciones en Negocios Electrónicos, Sistemas de Información, Tributación y Contabilidad y Auditoría. Otro ejemplo de búsqueda de ampliación hacia temas específicos, es el de la maestría en Coaching y Comportamiento Organizacional. Con esta hemos generado la especialización en Liderazgo y Desarrollo Personal. Además, el MBA en Dirección de Empresas, que cuenta con convenio y apoyo de la Universidad de Deusto, es uno de los programas que más se ha actualizado en formación global", detalla el decano del Salvador. 

"La pandemia fortaleció ciertas tendencias de estudio asociadas a la revolución industrial 4.0 que ya habían sido incorporadas años atrás a nuestro programa: el estudio de escenarios inciertos y complejos en la toma de decisiones, la innovación y el uso metodologías ágiles para dar respuesta a los mercados, la digitalización de negocios, procesos y equipos de trabajo, y el uso intensivo de datos en la dirección del negocio. Contamos asimismo en la actualidad con una Licenciatura en Negocios Digitales y una Maestría in Business and Technology con los que abordamos todos los temas de frontera digital y tecnología", describe De Morra, de UdeSA. 

"En agosto nos favoreció mucho la experiencia de los alumnos que estaban cursando. Tuvimos un récord de entrevistas y solicitudes de admisión". Carlos de Morra, San Andrés 

Para Sylvia Edith Testa, directora de la Maestría en Ciencia de Datos e Innovación Empresarial de la Universidad CAECE, el mayor cambio viene de la mano de la aceleración que ganó la transformación digital y su impacto en la economía. "Las organizaciones vieron la necesidad de centrar sus estrategias en los datos, y aceptar a la innovación como protagonista de esos avances. Por eso, este contexto impulsó aún más el interés en la Maestría en la Ciencia de Datos e Innovación Empresarial, que se había lanzado a inicios de 2019 y recibe el apoyo institucional de IBM". 

Dentro del esfuerzo que este año demandó para adecuar las clases tanto en contenido como en modo de dictarlas, en CAECE se propusieron tener como foco el preparar a los alumnos para lo que viene. "Así, para estimular la aplicación de conocimientos al contexto, en algunas materias los profesores propusieron a los maestrandos la realización de proyectos post Covid-19 tendientes a reactivar la economía de los sectores más afectados", describe Testa. 

"Nuestro MBA acaba de acreditar, nuevamente, en CONEAU un nuevo Plan de Estudios que ya fue aprobado también por The Association of MBAs (una acreditación internacional que solo 37 MBA de América latina poseen). Este nuevo plan cuenta con nuevos módulos, la actualización de todos los contenidos y prácticas, y la posibilidad de elegir optativas variadas", afirma por su parte Ingrid Van Zele, coordinadora Académica del MBA de la Universidad Católica Argentina (UCA).

Adaptación activa 

Como parte de llegar más y mejor a sus alumnos, en el IAE están aumentando su oferta de webinars informativos y masterclass. "Nos apoyamos en nuestro sistema de financiamiento y becas que ya tenemos desde hace mucho tiempo, para estar muy cerca de las necesidades de nuestros postulantes. En el contexto de pandemia más que nunca los postulantes debieran enfocarse en analizar la calidad del faculty de cada institución y su trayectoria, y cómo han logrado adaptar el aprendizaje en el aula a los contextos difíciles del confinamiento y el distanciamiento social", reflexiona Sainz. 

"Para preservar la calidad de la propuesta educativa, se reforzaron las actividades complementarias con lecturas de orientación, trabajos autoguiados y seguimiento de los alumnos más exhaustivo, de modo tal de garantizar este aspecto académico. Como es habitual, se impartieron orientaciones para las materias existentes a fin de incorporar contenidos más adaptados, en especial considerando el tránsito hacia la nueva modalidad de cursada", dice Jorge Barrientos, director de la Maestría en Administración de Empresas de la Universidad de Belgrano. 

La UCA ya estaba avanzada en el camino hacia las clases virtuales. "Por cada aula presencial que teníamos, ya contábamos con una virtual, con el mismo número. De este modo, las personas ingresaban al aula virtual del mismo modo que podían hacerlo a la presencial. Además, nuestro servicio evita la irritante espera de un link para tener que ingresar a la clase", explica Juan Pablo Manzuoli, director del MBA. 

Otra universidad que ya estaba trabajando virtualmente es la UADE, que desde 2014 había adoptado esta modalidad para su MBA. Sin embargo, esto no les impidió ver el gran desafío que el sistema educativo superior tuvo que afrontar, desde imprimirle una alta velocidad al entrenamiento de docentes y alumnos hasta el desarrollo de contenidos, el diseño de evaluaciones y las prácticas. 

"Hoy personas que están físicamente distantes que se animan a intentar un MBA, dada la flexibilidad que ofrece la modalidad online". Antonio Marin,  

En este sentido, Machinea, de la UTDT, reconoce el rol fundamental que tuvo el equipo de soporte de la universidad. "Ellos capacitaron a los profesores para usar las herramientas tecnológicas que serían indispensables, tanto con respecto al Zoom para el dictado de las clases en sí (soluciones y aspectos relacionados con la seguridad antes y durante las clases), como acerca de la utilización del Campus Virtual para la comunicación con alumnos, realización de tareas, exámenes virtuales y más. Incluso, estas capacitaciones continúan en forma periódica". 

"Adicionalmente, contratamos especialistas en pedagogía y tecnología educativa para asesorar individualmente a los profesores. Fue extremadamente valioso", reconoce Machinea. 

Marín, de Ucema, señala la importancia que tiene trabajar junto a los docentes para establecer las nuevas metodologías de clases. "Hay que adoptar nuevas herramientas, desde Mentimeter a tabletas para sustituir el pizarrón, por ejemplo. Hay que adaptar los espacios de trabajo, la iluminación. Hemos apoyado de cerca a todos y cada uno de nuestros profesores, brindándoles soporte en todos los aspectos. Y, luego de seis meses de clases online, podemos decir, sin lugar a dudas, que lo logramos. Nuestros alumnos están muy satisfechos y lo agradecen", añade el directivo. 

"El alumno sabe que se enfrenta a un mundo nuevo, en el que las empresas demandarán nuevas habilidades, como expertos en contingencias". Marcelo Elizondo, ITBA 

Pese a estar adaptados a la "nueva normalidad", en UADE Business School reconocen que aún hay una gran incertidumbre sobre cómo se desarrollará el ciclo lectivo 2021. "Por eso, estamos preparados para diferentes escenarios: normalidad modo 2019, virtualidad como en cuarentena 2020 y mixto (una vuelta a clases de manera gradual). No nos detenemos, seguimos dando clases", anuncia Carlos Sicurello, director de Maestrías de Negocios de UADE Business School, quien considera que la demanda no dejará de aumentar. 

Mientras esperan ver qué pasa con la vacuna y con las decisiones del Ministerio de Educación, en el IAE Business School señalan los beneficios que en este escenario tiene cursar un EMBA, que tienen que ver con el fortalecimiento de los vínculos incluso en medio del distanciamiento social. 

"Durante las crisis siempre hay oportunidades para encontrar espacios para incomodarse, cuestionarse y encontrar nuevas maneras de gestionar. En el EMBA los alumnos están trabajando, y el aula se convierte en un espacio de contención, sobre todo en un contexto como este, para obtener miradas cruzadas y soluciones innovadoras, para quienes tienen la responsabilidad de liderar negocios, brindar calma y objetividad a sus equipos, impactando positivamente en sus organizaciones", concluye Sebastián Benoit, Executive EMBA Director del IAE Business School.

El texto original de esta nota fue publicado en el número 322 de la Revista Apertura

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