Emprendedurismo

Estos emprendedores rompieron los estereotipos de género y ahora son famosos: sus consejos

Estas son las historias de quienes construyen su vida e, incluso, su propia marca desde una trinchera particular, la de la diversidad, la de desarmar los cliché de géneros que encasillan a las personas a patrones de conducta que quedaron en el pasado.

Para empezar por alguna parte, puede decirse que muchas de las historias más interesantes que hay para escuchar, ver y leer son historias que se plantan distintas: a contrapelo, como un salmón, y dicen, entre otras cosas, que "no". No, esta no es una tierra extraordinaria, ni está sobrepasada de privilegios, ni se pinta de rosa, pastel o brillante.

Según la definición oficial de la Real Academia Española, "estereotipo" es una "imagen o idea aceptada comúnmente por un grupo o sociedad con carácter inmutable".

Por eso, yendo a contramano de esos mandados -de vaya saber quién y que se repiten desde vaya a saber cuándo-, hay historias que los desarman y construyen su vida e, incluso, su propia marca desde esa trinchera.

"Es una pelea muy difícil y muy tramposa, porque peleamos contra nuestros propios sesgos, nuestra formación, nuestra cultura", asegura Fabiana Antonelli, una de las responsables de la célula de Género e Inclusión de Wunderman Thompson, una agencia de publicidad comprometida con la diversidad, la eliminación de estereotipos y la inclusión.

En este compromiso para cambiar los paradigmas, el mundo de la publicidad -que históricamente estuvo en el ojo de la tormenta por perpetuar algunos estereotipos que aún están enquistados en la sociedad- está pasando por un proceso de reconfiguración.

Con nuevos profesionales y nuevas miradas, la publicidad -en su nudo- está desafiando a esos estereotipos.

Completa Antonelli: "Para generar un cambio positivo, lo primero y más importante es la convicción. Esto no es una moda, no lo podemos relativizar. Estamos hablando de estereotipos que generan desigualdad y afectan las oportunidades de las personas".

En tanto, la convicción en la comunicación termina teniendo un rol central en la construcción de equidad e igualdad. "Ahí está la primera batalla ganada", sigue la profesional. Pero, obviamente, esta batalla no es sencilla, ni automática, ni instantánea.

Campaña "Tu pelo cuenta tu historia", de Dove.

"La publicidad tiene la gran oportunidad de construir miradas múltiples y mostrar personas más reales para ir desarmando esos estereotipos", suma Tamara Litovsky, CEO y fundadora de la agencia Gyps y una de las encargadas de darle vida a la campaña "Tu pelo cuenta tu historia", de Dove, en la que visibilizan algunas problemáticas de la mujer latinoamericana a través de historias de vida reales.

Con el tiempo, el fragor de las discusiones sociales, el activismo y los cambios en los mecanismos de representación, ese relato verosímil terminó convirtiéndose en un valor poderoso.

Desde aquí, entonces, algunos profesionales optaron por convertirlo en su emblema: no solo son su propia marca, sino que su propia realidad se tornó en una consigna distinguible.

Beta Suárez, creadora de contenido digital. 

Entre ellas, Beta Suárez, Licenciada en Comunicación Social especializada en gestión, análisis y creación estratégica de contenido digital. Su lema "tu cuenta es tu casa" sugiere la posibilidad de crear una especie de "barrio virtual" en el que "esté bueno trabajar y compartir".

En su cuenta de Instagram, Mujer, Madre y Argentina, Beta pasa sus días narrando historias y, también, develando una maternidad lejos de los prototipos románticos.

Dice: "Decidí contar la maternidad desde este lugar porque sentía que no había modo de dar la talla. Si salía a laburar, más allá de la economía, era una madre abandónica. Si me quedaba en mi casa, era una mujer sin ambiciones que iba a criar a mis hijas ídem". Por eso, se reveló: con su pluma, empezó a descular los "mundos ideales".

Sin dar consejos, ni sermones, ni parándose en un lugar oracular, Beta describe qué le pasa cuando le pasa. "Yo solo relato, no hablo de hijos, hablo siempre de las madres. Pongo en palabras lo que me pasa y, con eso, ocurre que otros también se sienten cómodos ahí".

El éxito de Beta Suárez fue tan grande que su cara terminó ilustrando la portada de algunas revistas de tendencia, cosecha más de 100.000 seguidores en Instagram, escribió para Disney y Netflix y, también, desarrolló el módulo de comunicación del primer certificado universitario de capacitación integral para emprendedores por Universidad Siglo 21 y Makers.

Ale Castagnolo, papá (con barba) de dos hijos.

En esa sintonía, Ale Castagnolo, Licenciado en Comercio Internacional y conocido en el mundo digital como Un Papá con Barba, cuenta los bemoles de la paternidad desde su punto de vista cercano y relajado y logró convertirse en un éxito: trabaja con un tendal de marcas líderes del sector y tiene una comunidad de casi 50.000 seguidores en Instagram.

"Todo empezó después de un susto durante el primer embarazo. En ese momento, me puse a buscar información y no encontré nada dirigido a los padres de la pareja y a lo que les pasa durante todo el proceso. Esa sensación de no sentirme representado en lo que leía sobre ‘el tener una familia' me quedó dando vueltas y fue el disparador para, unos meses después, empezar a contar sobre el viaje de tener hijos desde el lado del padre. Con todos los miedos y dudas que tenemos", asegura Castagnolo, quien además maneja Muy Bueno Co., un emprendimiento dedicado al mundo del café, con fuerte anclaje en el universo 2.0.

Continúa: "Mostrar lo que para mí es lo correcto en cuanto a tener una familia me dio muchas alegrías y, una de ellas, es que marcas de las consideradas ‘grandes' se interesen en acompañarnos. Creo que, de alguna manera, es un respaldo a lo que uno hace: es una gran oportunidad que marcas que siempre usé se fijen en lo que hago. Porque también ayuda a visibilizar una forma distinta de ser padre".

Aún así, configurar esta imagen de éxito a partir de un "nuevo enfoque" no es algo que pueda lograrse tan fácilmente. Muchas veces, las mejores intenciones no alcanzan y es muy fácil caer en lugares comunes.

Tamara Litovsky, CEO y fundadora de la agencia Gyps

"Es importante mantener la coherencia", amplía Antonelli. Y, enseguida, completa Litovsky: "El lugar común ya no funciona y, gracias al termómetro de las redes sociales y la fuerza que logran las masas en tiempo real, esos lugares comunes se están debilitando a gran velocidad".

De esta manera, bajo esta noción de autenticidad, prosperan proyectos personales que, por su composición, se convierten en profesionales, como los de Mujer, Madre y Argentina y de Un Papá con Barba, entre muchos, muchos otros.

Por ahí, también, ejemplos notorios como el de Lady Fierros, con su clínica de autos para mujeres, o el de Lady Market, una asesora que brinda consejos financieros en un mundo dominado usualmente por hombres.

Entretanto, más allá del espíritu homemade, sobrevuela una pregunta de matriz mayor: ¿cómo se construye una marca con diferencial de género? 

A propósito, Litovsky, que también trabaja hace años con Arredo buscando inclusión y diversidad, asegura que "en las temáticas que abordamos, siempre hay colaboradores que trabajan muy relacionados a cuestiones de género. En el mercado hay una camada de jóvenes comunicadores y comunicadoras que se está especializando en el área e intentan llegar a las agencias y a las marcas para educar".

No obstante, es importante diferenciar a las campañas o acciones con perspectiva de género de las marcas con perspectiva de género. Lo explica Antonelli al detalle: "A diferencia de las acciones concretas, una marca con perspectiva de género se construye desde cada una de las interacciones de la marca con las personas. Las políticas de la compañía, los productos, el sitio, la atención telefónica, la publicidad y todo".

En los últimos años, aunque todavía faltan miles de asuntos por avanzar, cuestionar y jubilar, las cosas tendieron a moverse. "Hace millones de años que nos acompañan los estereotipos. Usamos palabras, esquemas, frases, canciones, etc. que nos los confirman. Creo que hay muchas activistas y, también, muchos profesionales que, cada uno desde su lugar, contribuyen con pensar, analizar e ir modificando esto", comenta Beta.

A la sazón, esa nueva mirada terminó posándose en distintos aspectos de la masculinidad. Castagnolo cuenta que "desde el lado del hombre, es necesario entender y aceptar que ser padre está bueno y que, en ese ‘bueno', entran tanto el jugar con tus hijos como cuidarlos".

En su cuenta profesional, embiste contra algunas viejas nociones de crianza y de responsabilidades. Ni esto es territorio de la madre, ni esto del padre. Así las cosas, la expresión de los cambios sociales también se corresponde con ciertos movimientos en la vida familiar."

Me es imposible dejar de pensar en todo lo que nuestras abuelos se perdieron de conocer y experimentar por estas construcciones sociales que todavía hoy resuenan. Incluso, en cosas en apariencia tan sencillas como cambiar un pañal. Por suerte, esas cosas vienen cambiando. No me imagino mi vida sin tirarme al piso a jugar con mis hijos. Me cuesta pensar que, todavía, a algunos, eso les de vergüenza", se explaya Un Papá con Barba.

Asimismo, en el balance, Beta Suárez asume que los cambios llevan su tiempo y que, indefectiblemente, no pueden sustituirse por mandato, presión u obligación.

"¿Cómo vas a agredir a alguien que piensa diferente, que, tal vez, ese día no puede con vida? ¿Cómo vas a agredir a quien tuvo otra vida, a quien le dijeron otras cosas y demás? Yo no te digo que desarmes nada, te invito a que lo pensemos juntos y vamos haciendo lo que podemos como podemos. Al final, si viene mi abuela y me dice ‘Feliz Día de la Mujer' y yo le doy una charla TED sobre por qué no tiene que decirme ‘feliz día', también soy un estereotipo. Y no entendí nada. Por eso, a los estereotipos se los pelea invitando a la conversación, siempre. No se trata de cuestionar solo lo que nos dicen, sino también lo que decimos", concluye. 

Por Hernán Panessi

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