Consumo masivo

La estrategia de Walmart para adaptarse a la Ley de Góndolas

La cadena busca ampliar su red de proveedores comerciales, a raíz de la entrada en vigencia de la normativa. Los principales ejes de trabajo y los desafíos que enfrenta

A raíz de la implementación de la Ley de Góndolas, que cambiará la fisonomía de los pasillos de los grandes supermercados, las principales cadenas trabajan para asegurar la presencia de pequeñas y medianas empresas en las góndolas.

La norma establece que debe haber un mínimo de cinco proveedores por categoría y ninguno puede ocupar un espacio de la estantería superior al 30%. A su vez, un 25% debe reservarse para pymes y un 5%, para organizaciones de la economía popular. Aplica para los súper con locales con una superficie de más de 800 metros cuadrados y sus respectivas tiendas online

En este escenario, Walmart intenta adaptar su cadena de suministro y responder a los desafíos que la normativa presenta. Es que el hecho de que más pymes ahora cuenten con un espacio en la góndola no garantiza que los consumidores sí o sí vayan a elegirlas. 

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Así lo explicó Juan Pablo Quiroga, director de Relaciones Institucionales de Walmart y Changomas, en el marco del segundo Foro de Pymes Mendoza. El evento fue organizado por El Cronista Comercial, la revista Apertura y el diario Los Andes. 

"Sólo con el acceso potencial no alcanza. La discusión no puede limitarse únicamente a este punto. La exhibición no implica necesariamente una mayor preferencia hacia estas marcas. Estamos trabajando junto con autoridades municipales y provinciales en herramientas complementarias para asegurar que el 25% que la ley pide sean efectivamente proveedores regionales", comentó Quiroga. 

En ese sentido, la cadena apunta a diversificar su cartera de proveedores comerciales, en un momento en el que la capacidad de respuesta quedará a prueba. "El desafío es no ahogar a la pyme, que, probablemente, también abastece a un competidor nuestro. Por eso, es necesario contar con más proveedores y no tener a uno solo que cubra el 25%, ya que es muy difícil que dé abasto", expresó. 

"Les compartimos a las secretarías de comercio de cada distrito nuestros estándares de calidad para que nos ayuden en la identificación de nuevos proveedores. En primer término, la estrategia que abordamos consta en asegurarnos volumen para apuntalar el desarrollo y lograr la fluidez de entrega. Con el tiempo, la intención es evaluar qué posibilidades de escalabilidad existen", detalló Quiroga.

Juan Pablo Quiroga, director de Relaciones Institucionales de Walmart

Al respecto, señaló que la iniciativa no debe dejar de lado tres patas fundamentales. Por un lado, el desarrollo de la oferta, para que la gente se anime a probar nuevas propuestas. "Es importante que se impulsen hábitos de consumo distintos", opinó.

En segundo lugar, el financiamiento es clave, con transferencia de capacidades productivas. "De lo contrario, es difícil que la pyme pueda entregar el volumen requerido", indicó.

Por último, la flexibilización de las condiciones que imponen las cadenas de supermercados también es central. "Es un esfuerzo propio que debemos asumir, en cuanto a los lineamientos que tienen que ver con la logística o el pago", afirmó.

Y dio un ejemplo: "Antes, la mayoría de las empresas enviaban su producción al centro de almacenamiento. Hoy, evaluamos que puedan entregarles directamente a las sucursales para garantizar una mayor fluidez en la distribución".

Hernán de Goñi, director periodístico de El Cronista, junto a Quiroga, de Walmart

En la actualidad, Walmart cuenta con 6400 proveedores comerciales. A nivel nacional, más del 70% son pymes. En Mendoza, donde la cadena tiene cinco sucursales -tres de su marca insignia y dos de Changomas-, el 30% del surtido que se vende es suministrado por proveedores locales. 

El escollo es que la mayoría se concentran en algunas categorías. En determinados segmentos, existe una dificultad extra por conseguir firmas de talla menor que se dediquen a la elaboración de sus productos. 

"Tiene que ver con la tecnificación que se requiere para su producción, la sofisticación de su fabricación o la concentración del mercado", explicó el ejecutivo. En ese sentido, afeitadoras, lavandinas, sopas y caldos, gaseosas, repelentes y desodorantes son algunos de los artículos más complejos.

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