Health Leadership Forum 2021

Las vacunas, el motor del trabajo conjunto entre laboratorios y gobiernos

Las empresas comenzaron a trabajar juntas, en alianza, con una mayor articulación público-privada. En poco tiempo, tuvieron que acelerar procesos para dar respuesta. Además, creció en forma abrupta la telemedicina. Y también avanza el uso de Big Data en salud.

La pandemia no sólo aceleró los procesos de investigación y desarrollo de vacunas para el covid-19 y la expansión de la telemedicina para control de la salud. También impulsó mayores articulaciones entre organizaciones públicas y empresas privadas e, incluso, la unión de tradicionales competidores para hallar de forma más rápida soluciones a la situación de salud inédita que se vive a nivel global.

Durante el 4º Health Leadership Forum 2021, organizado por El Cronista, André Soresini, gerente General de Sanofi Pasteur para el Cono Sur; Gastón Domíngues Caetano, Gerente General, Takeda Cono Sur y Juan Diddi, vicepresidente de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (Caeme) destacaron, durante el panel sobre vacunas, cómo debieron adaptarse rápidamente ante la pandemia, donde fue fundamental no sólo la inversión en investigación y desarrollo y las alianzas entre empresas para avanzar a pasos acelerados, sino también, la articulación pública y privada.

Además, describieron el estado de las vacunas y tratamientos que se están desarrollando actualmente contra el coronavirus y la fuerte inversión en investigación y desarrollo que se está realizando en la Argentina.

"El diálogo es el pilar fundamental. En este año y medio, a través del dialogo pudimos avanzar en grandes hitos. Hubo un desarrollo de vacunas y tratamientos en tiempo récord. Otros aspectos alrededor de la pandemia no son menos importantes, mantener el diagnóstico temprano de otras enfermedades que, por la pandemia, no fueron controladas. Con la Caeme hicimos una alianza con 32 asociaciones médicas, en un proyecto de educación, para diagnóstico temprano de otras enfermedades, como cardíacas o cáncer, que de no controlarse pueden impactar a mediano plazo. Además, hubo donaciones importantes del sector para acompañar a los profesionales de salud durante la pandemia", explicó Juan Diddi, de Caeme.

La empresa francesa Sanofi Pasteur, una empresa dedicada desde su origen al desarrollo de vacunas, también avanza en desarrollos contra el covid-19. "Tenemos el portafolio más amplio de vacunas del mundo y, en estos momentos, tenemos dos desarrollos de vacunas en paralelo contra el coronavirus. Una es una vacuna recombinante, apoyada por los Estados Unidos, en asociación con Glaxo (GSK), para maximizar la potencia de la vacuna. Ya está en fase tres y estará disponible en el próximo trimestre. La segunda vacuna es de ARN mensajero, una tecnología novedosa. Realizamos una inversión importante para desarrollar nuevas tecnologías. Estamos invirtiendo más de 400 millones de euros por año para aumentar la capacidad y también ampliar la capacidad de desarrollo, para anticipar futuras pandemias", explicó André Soresini, gerente General de Sanofi Pasteur para el Cono Sur.

"Sanofi Pasteur se comprometió a suplir al mercado de forma equitativa, a través del fondo Covax de las OMS; comprometimos más de 200 millones de dosis para que la distribución sea equitativa", agregó Soresini. Y destacó que dispuso su capacidad productiva para apoyar a las empresas que ya tienen su vacuna, mientras desarrolla la propia.

El laboratorio japonés Takeda, en tanto, avanza en desarrollos alternativos a las vacunas y trabaja en conjunto a otras empresas, prestando su infraestructura para impulsar una mayor producción a nivel global. "La pandemia requiere flexibilidad y adaptación de toda la industria farmacéutica argentina. Takeda está trabajando en una alianza del Covid en el desarrollo de terapias alternativas a las vacunas. En el mundo tenemos capacidad limitada para producir vacunas en general. Por eso, en Takeda cedimos parte de la infraestructura para producir vacunas de otras empresas. Un caso es el de Novavax, se producen 250 millones de vacunas y también tenemos acuerdos con Moderna para suplir en Japón", destacó Gastón Domíngues Caetano, gerente General, Takeda Cono Sur.

"Estamos trabajando en desarrollos específicos, el problemática del Covid debe abordarse de forma integral de la industria, no solo en investigación, sino en el plano de la responsabilidad social empresaria. En la Argentina donamos más de 90 respiradores mecánicos en acuerdo con la Universidad de Rosario, a todo el país, y también equipamiento médico al inicio de la pandemia. Es muy importante la palabra sustentabilidad y acceso; hay que trabajar para que cada argentino tenga acceso a las vacunas y podamos inmunizar a la población lo más rápido posible. La articulación es fundamental, porque hay una capacidad limitada mundial para producir vacunas; si se suman esfuerzos, se puede generar una inmunidad de rebaño mucho más rápido. El esfuerzo de articular políticas entre públicos, privados y ONG para salir más rápido de la pandemia es fundamental", agregó.

Al respecto, Diddi destacó que "la pandemia expuso y reforzó el valor de la innovación y también de la articulación público privado; hubo en tiempo récord aprobaciones de vacunas en el mundo y en la Argentina también".

"La investigación y desarrollo de la ciencia permitió reducir un 60% la mortalidad por HIV Sida. En cáncer, en los últimos 40 años, se duplicó el tiempo de sobrevida. Pero también tiene otros impactos. En términos económicos, ingresan divisas al país e inversión directa. La inversión en investigación clínica en la Argentina fue de $ 11.000 millones, que es el 32,5% del total de I+D (investigación y desarrollo) en el país. El 95% de esa inversión es de compañías que integran Caeme", destacó Diddi.

Domíngues Caetano comentó que, por la pandemia, "hoy hay una revolución en investigación y desarrollo; los ciclos de desarrollo de los productos se aceleraron, permitieron en tiempos récord desarrollar esta vacuna".

Sobre la investigación y desarrollo, comentó que Takeda cuenta con más de 200 procesos de investigación a nivel global, y reinvierte parte de sus ingresos para tal fin, "muchas veces con posibilidad de suceso baja, pero la misión es desarrollar una mejora en la salud de la población", dijo Domíngues Caetano.

En el caso de Sanofi Pasteur, Soresini comentó que la preocupación de la empresa, "en la pandemia, eran dos: cómo no detener productos que son esenciales para la humanidad y continuar los desarrollos que ya están avanzando. En la Argentina tenemos 45 estudios clínicos en inmunología y oncología y enfermedades poco frecuentes. Invertimos más de u$s 8 millones en investigación clínica, porque la Argentina es muy fuerte en desarrollo, es uno de los principales centros de desarrollos de Sanofi a nivel mundial", destacó Soresini.

Al respecto, Diddi destacó que "la Argentina tiene este potencial, porque hay profesionales de salud con nivel internacional. Hay compromiso fuerte con el país, hay empresas con más de 100 años, tanto argentinas como extranjeras. Es una industria compleja y de alto riesgo. En promedio, tarda 10 años el desarrollo de una molécula innovadora. De cada 10.000 moléculas que se investigan, sólo una logra ser aprobada para ser utilizada en pacientes. Tiene alta complejidad, con baja tasa de éxito". Y destacó que la investigación clínica en el país es muy importante, "permite a pacientes tratamientos, entrar a ensayos que quizás no podrían acceder de otro modo y se pueden hacer en la Argentina gracias a los tiempos regulatorios que hay en el país".

Los ejecutivos también comentaron sus expectativas, de cara a 2020.

Soresini opinó que "hay que entender que vamos a salir de la pandemia juntos y fortalecidos como gremio, como asociación y como empresas, porque aprendimos a colaborar mucho más; lo que teníamos de celos y sesgos corporativos los pudimos superar en pandemia; la colaboración para frenar la pandemia es muy importante. En la Argentina, Sanofi tiene inversiones muy grandes, empleamos más de 200 científicos y es la única multinacional con una planta para producir vacunas, que son exportadas en un 100% a Francia, que se verá más fortalecida. Hoy exportamos 80 millones de dosis desde el país y esperamos duplicar esta capacidad en el futuro. Los 50 millones de euros ya invertidos serán fortalecidos para crecer aún más", destacó el gerente para el Cono Sur de la firma francesa.

"En Takeda miramos a largo plazo. Entendemos que 2022 será mejor, si se genera inmunidad de rebaño y se controlan las nuevas cepas, como la Delta, tendríamos un 2022 con menos restricciones y mayor actividad económica . Tuvimos que adecuarnos a una nueva normalidad, estamos preparados para cualquier escenario. Vamos a seguir trabajando con organizaciones y el Gobierno para apoyar en esta situación sin precedentes", comentó Domíngues Caetano.

Informática en salud

La pandemia también impulsó el crecimiento de la telemedicina, tanto en atención médica como controles a distancia.

Hace más de una década, Philips decidió cambiar el foco de su negocio, de los electrodomésticos a la salud. Hoy, más del 70% de su facturación global se genera en el sector salud.

En su mano a mano en el Health Leadership Forum 2021. Alexei Troyano Costa, CEO de Philps Argentina, dio cuenta de los avances de los desarrollos de la empresa, en tiempos de pandemia, y de la vital importancia del Big Data en salud, para acceder a diagnósticos y tratamientos más precisos y rápidos.

El ejecutivo dio cuenta del crecimiento de la medicina preventiva y de los cuidados a distancia, con desarrollos basados en datos almacenados. "Antes de la pandemia, teníamos previsto expandir el negocio de manejo de información médica. La estrategia no cambió, pero tuvimos que acelerar los planes, porque habilita tanto las consultas médicas como los tratamientos a distancia. Hoy nuestro negocio es mitad informática y mitad equipos para la atención de la salud", comentó Troyano Costa. La empresa aceleró la capacidad productiva e implementó nuevas soluciones para asistir a pacientes por covid-19.

"Tenemos algunos casos de éxito en la Argentina, de una implementación más compleja, desde asesorar a clientes en la construcción de un hospital, y optimizar el flujo de trabajo, para lograr una mayor eficiencia, hasta en informática médica. En medicina se generan por año más datos que todas las palabras habladas en la población del mundo. Pero no están de forma organizada y hay que hacer un análisis de esos datos, que ayuden a tomar decisiones concretas. Ya tenemos seis hospitales trabajando de esta forma digital, y también población que vive en zonas más alejadas, a las que se les puede detectar infecciones e intervenir en forma temprana", destacó.

Y ejemplificó: "Los datos y su análisis son muy importantes, un diagnóstico de cáncer, cuyo análisis puede llevar 30 días, se puede tener un resultado en tres días, para tomar una mejor decisión en su tratamiento y más rápido. En oncología se puede definir rápido si es cáncer y de qué tipo, algo que influye en el tratamiento y en una enfermedad en la que cada día cuenta. Esto no es sólo una mejora para los pacientes, sino también para los sistemas sanitarios en términos de costos", comentó.

"La telemedicina y telepatología vienen para acelerar el tiempo de respuesta de diagnóstico, que permite tratamientos más efectivos. Y, además, se puede comparar un caso con otros similares en bancos de datos. Permite al médico poder decidir más rápido, y una democratización del conocimiento", concluyó Troyano Costa.

Telemedicina en pandemia

La pandemia también generó un acelerado crecimiento de telemedicina, que ya se venía implementando, pero de modo más paulatino, y con cierta reticencia en pacientes, según coincidieron Gabriel Barbagallo, gerente de Relaciones Institucionales de OSDE, Facundo Trillo Quiroga, CIO de Medifé, y Marco Musitano, director General del Hub Cono Sur de Becton Dickinson.

"En la Cámara de Telemedicina veíamos un proceso paulatino de la actividad, pero en marzo de 2020 cambió totalmente. Todo lo que era analógico pasó a ser digital, lo presencial a distancia. Hubo que hacer un salto disruptivo en esta actividad. fue una experiencia interesante, aunque me hubiese gustado que fuera menos abrupta. Tuvimos que hacer cambios que llevaban cinco años en poco tiempo; tiene que ver con la idiosincrasia de las empresas argentinas, donde hay que vencer una resistencia al cambio importante", comentó Barbagallo, de OSDE.

Trillo Quiroga, de Medifé, coincidió: "El cambio fue muy abrupto, pero nos ayudó a acelerar el cambio cultural. Habíamos empezado una actualización de la plataforma tecnológica un año antes y, con la pandemia, tuvimos que digitalizar 100% nuestros procesos para pacientes y médicos", dijo.

Al respecto, Musitano, de Becton Dickinson, empresa de dispositivos médicos, comentó que tuvieron que tener una respuesta rápida para adaptarse al cambio. "Una semana antes de que se decrete la pandemia a nivel global, ya estábamos conectados a nivel remoto en oficinas y plantas de producción. La adaptación al cambio fue el primer desafío", explicó. "En 30 días pudimos tener test PCR para detectar covid. En Argentina, el primer test rápido de antígenos fue el BD. Pudimos entregar más de 2000 millones de jeringas a nivel global sólo para Covid. En 60 a 90 días, tuvimos que aumentar un 60% la capacidad de las plantas por Covid. Estuvimos muy exigidos, pero la clave fue la velocidad de reacción. Hoy no hay pedidos insatisfechos de jeringas", destacó.

Musitano precisó además que se avanzó "de 5 a 10 años en la pandemia. Hace unos años hablábamos de robótica y parecía poco aplicable en la Argentina. En BD llevamos instalados 54 robots en América latina en farmacias, 50 de ellos en la Argentina, en los últimos 24 meses".

En OSDE cuentan con atención médica a distancia desde hace años, pero había escasa demanda. "De 50.000 video consultas ofrecidas a socios, sólo un 15% aceptaba esa modalidad de atención. Con la pandemia, de ese 15% pasó al 85% de aceptación de atención a distancia. El nivel de resolución creció del 88% al 95%. Lo hacíamos en un inicio con 20 médicos y llegamos a tener 350 en atención a distancia; pasó a ser una fuente de trabajo para quienes no podían atender en consultorio", precisó Barbagallo.

"En Medifé teníamos gran parte de la infraestructura preparada para la telemedicina", cuenta Trillo Quiroga. "El volumen de demanda durante la pandemia aumentó 200 veces, pero llegamos a tener sala de espera de 1 minuto en promedio por al app y la web, al hacer una consulta, muy bajo, en comparación con ir a una guardia presencial, y además evitando el riesgo de contagio. Creamos además otras soluciones de telemedicina para seguimiento de casos de Covid, que se asignaban a profesionales específicos, y para salud mental en pandemia, que afectó a mucha gente por el aislamiento, con una app para personas que viven solas y dispara una alarma que llega a personas cercanas si en determinado tiempo fijado previamente esa persona no miraba el celular" , explicó.


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