Pablo Feresini, CEO de Rotoplas

"La volatilidad del tipo de cambio afecta pero la falta de insumos preocupa más"

Con planta inaugurada en plena pandemia y al máximo de la capacidad, Pablo Feresini, CEO de Rotoplas, espera otro año de crecimiento para la compañía. Apuesta a las exportaciones y a ganar mercado

En plena pandemia, la firma Rotoplas adelantó la apertura de una planta donde fabrica termotanques para poder abastecer a la alta demanda que se produjo el año pasado. Invirtió u$s 5 millones y la producción que sumo le permite proyectar para este año un crecimiento en ventas de 40%, incluso con exportaciones a nuevos mercados.

Pablo Feresini es el número uno de esa compañía que en la Argentina tiene presencia a través de las marcas Rotoplas, IPS y Señorial. Lo preocupa la falta de insumos y prioriza ganar participación de mercado con uno ojo en la rentabilidad.

¿Qué dejó el 2020?

Fue un año muy atípico que nos obligó a reconvertirnos. Por ser una planta que trabaja con productos esenciales, básicos para la construcción de los hospitales de campaña, por ejemplo estuvimos beneficiadas para ayudar a salir de esta pandemia con nuestro propio trabajo. El segundo trimestre del año pasado fue bastante duro porque la producción estuvo alrededor del 50%. Teníamos 4 plantas, hoy tenemos 5, más de 700 empleados pero todos los costos fijos eran los mismos. A partir de junio, el mercado empezó con una dinámica diferente. Empezó a moverse la cadena de insumos a un ritmo superior y a partir de ahí los resultados alcanzaron niveles prepandemia. Si bien Buenos Aires estaba muy cerrado, el interior iba bien y el 50% de nuestras ventas están enfocadas al interior. Eso nos dio una dinámica diferente.

¿Cerró el año en verde?

Sí. Ha sido buen año. Fuimos ganando market share, todas las plantas están trabajando casi 7x24, contratamos personal, llevamos todas las plantas a la máxima capacidad. Incluso adelantamos la apertura de la nueva planta y mudamos mitad de la producción para trabajar en dos a la vez, con mayor costo pero que nos permite mantener el volumen necesario. Cerramos el año en verde pero con algo de caída de volumen contra 2019, especialmente en almacenamiento y conducción donde tuvimos un 5% de caída. En termotanques, el mercado estuvo un poco más afectado, hubo muchos quiebres de insumos que continúan. Hay muchos cortes de suministro que generan impacto, más allá de la capacidad propia de las fábricas que producen electrodomésticos. El mercado en general cayó cerca de 10% y nosotros también en ese orden.

¿Los problemas con los insumos fueron locales o importados?

Hay problemas de insumos a nivel global. Hay una sobredemanda en productos plásticos y materiales ferrosos. Argentina no es ajena y aunque tiene problemáticas puntuales de importación, en nuestro caso que usamos el 90% de los insumos locales nos pasó también.

¿Conseguir insumos es el problema mayor hoy?

Si, el eje principal de preocupación. Cuando hay dificultades de volatilidad del tipo de cambio nos afecta, cuando las brechas se alargan le ponen mucha incertidumbre a todo y es un valor adicional pero la falta de insumos es lo más preocupante. Cómo continua la pandemia también, sobre todo en los próximos días ver cómo vuelve los empleados de las vacaciones, si se cuidaron las 24 horas fuera de la planta.

¿Confía en que el precio de la construcción seguirá bajo y apuntalará al sector?

Es un potenciador de demanda. Ya preveíamos que esta situación sucedería desde enero del año pasado porque se veían venir algunas restricciones para acceder al dólar como medio de ahorro. Con el dólar no tan barato sabíamos que iba a ser un año de recuperación para la construcción, que tiene un efecto de casi tres veces sobre el PBI. Nuestra evolución va de la mano de ese indicador. El índice construya ya muestra niveles de recuperación contra el año pasado. Se están recomponiendo stocks en la cadena y los constructores quieren tener los materiales y congelar los precios.

¿Cómo se movieron los precios el último año?

Un poco por encima de la inflación.

¿La producción ya se reconstituyó lo suficiente para abastecer esa demanda alta?

Si. En líneas generales con las plantas trabajando al máximo posible cumplimos con la demanda pero con algunas demoras, no muy largas, en las entregas. Más demanda contenida hay en electrodomésticos, que si pudiera fabricar más podría vender más. En tuberías hay demanda mucho más fuerte de la que podemos abastecer.

¿Qué proyectos tiene para este año?

Terminamos en estos días con una inversión de u$s 5 millones en la nueva planta de termotanques. En los últimos cuatro años invertimos u$s 80 millones.

Además de ganar mercado doméstico ¿ampliarán las exportaciones?

La exportación es uno de los pilares importantes de desarrollo que tenemos dentro de la estrategia. La Argentina tiene que ser un 'hub' exportador. Hoy las ventas exteriores representan en tuberías el 12%. Y no es solo exportamos al Mercosur, sino a un total de 15 países que incluye algunos de Africa. De hecho la planta que sumamos de termotanques -que hasta ahora no exportábamos- va a estar preparada para producir artículos a la altura de las normativas que nos exigen otros mercados para iniciar las ventas. Tenemos un plan de crecimiento que incluye duplicar las exportaciones en tres años, el desafío pasa por abrir nuevos mercados.

¿Es competitiva la producción argentina?

Depende el producto es más o menos competitiva. Estamos trabajando con la Cancillería para mejorar las exportaciones país por país, por las barreras arancelarias que nos imponen para ingresar. Están muy activos en los convenios multilaterales que se puedan conseguir.

¿Qué proyecciones hace para este año?

Empezamos a poner en marcha nuevas líneas. En termotanques, tenemos planes de crecimiento del 40% en ventas. Somos líderes con 35% de participación y proyectamos llegar al 50%. A nivel general de la compañía, proyectamos 10% de aumento en volumen y estaremos en mejores bases con respecto al 2019 porque pensamos que la construcción va a crecer fuertemente.

¿La rentabilidad también se recuperará?

Nuestro foco estará puesto en ganar participación pero en un país con inflación alta es clave tener mucho ojo sobre el margen. Hay que pensar en cómo ganar eficiencia porque no se puede volcar todo a precios. Hay que mirar primero para adentro. Y también estar atentos a qué mejora se le saca a los proveedores, a los que invito también a ser más eficientes para que no tenga que especular con el tipo de cambio, el aumento de sus precios.

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