Micaela Sviatschi

Esta es la economista argentina estrella que lucha contra la violencia de género

Micaela Sviatschi es argentina, graduada de la Universidad de San Andrés, pero vive en los Estados Unidos desde 2009. Su campo de estudio es la economía de desarrollo y la política económica con foco en capital humano y crimen. Desde ese saber, trabaja día a día en el desarrollo de políticas públicas para reducir la violencia contra la mujer en América latina.

En Estados Unidos Micaela primero trabajó en temas de desarrollo social en el Banco Interamericano de Desarrollo; luego se mudó a Nueva York para realizar un PhD en Economía en la Universidad de Columbia; y desde 2018 trabaja como profesora en el Departamento de Economía en la Universidad de Princeton. Fue seleccionada como una de las jóvenes "estrellas" en Economía del mundo.

Su campo de estudio es la economía de desarrollo y la política económica con foco en capital humano y crimen. Se especializó en temas de violencia de género y crimen organizado por ser "relevantes en los países en desarrollo y en particular en América Latina, que han sido poco estudiados desde la economía", dice. 

Según dice, si bien la violencia de género y el crimen organizado son muy altos en la región, existe poca evidencia sobre estos temas y los tipos de políticas públicas que pueden reducirlos.

"Una parte de mi investigación estudia cómo los chicos empiezan a temprana edad una carrera laboral en el narcotráfico y pandillas, y las consecuencias del crimen organizado en el desarrollo económico y capacidad de Estado de América Latina", detalla. "Otra rama de mi investigación estudia el rol del Estado para prevenir y reducir la violencia de género".

Micaela ha colaborado con los gobiernos de Perú e India para entender el rol de policías mujeres y el entrenamiento policial especializado en temas de género.

India y Pakistán trabajando en los proyectos para reducir violencia de género en las calles.

También, trabaja con el gobierno de Mozambique en un programa de educación temprana en escuelas primarias en temas de violencia de género para reducir la deserción de adolescentes mujeres.

Números que alarman

Con la pandemia se incrementaron aún más las desigualdades y la violencia de género. Frente a ello, surge la inquietud sobre cómo abordar estas problemáticas desde la visión de la economía en una etapa post pandemia.

Para Sviatschi no sólo la violencia de género ha aumentado, sino también las desigualdades de género en lo laboral. "Esto contribuye a la violencia. De hecho, varios estudios muestran un vínculo directo entre desigualdades económicas y violencia de género", menciona la especialista. 

"Es importante que la mujer pueda volver a ganar la independencia que ha perdido durante la pandemia. Varios estudios muestran que las mujeres han sido mayormente perjudicadas al tener combinada la carga laboral doméstica y de hijos bajo el mismo techo", destaca.

"Para reducir la violencia de género se debe ir a la raíz y tratarlo como formación de capital humano", sentencia.

"Es decir, se necesita primero educar en estos temas a edad temprana para prevenir potenciales víctimas y agresores y así ir cambiando la norma social. Es necesario que se dé información a edad temprana en escuelas en relación a qué cosas son violencia y qué no. Asimismo, información acerca de los canales en los que se puede reportar si existiera esa violencia y también hacer entender a edad temprana las consecuencias que puede tener la violencia a largo plazo".

La economista plantea como segunda medida, la urgencia de mejorar las instituciones en relación a estos temas. "Es importante que cuando una víctima vaya a denunciar, esa denuncia sea tomada en serio y que se siga un procedimiento en el que se dé seguimiento al caso", enfatiza.

"En muchos casos, la policía ignora situaciones de violencia hogareña al decir que es un asunto ‘doméstico'. Sin embargo, muchas de estos casos, que empiezan con abuso emocional pueden terminar en feminicidio", sentencia la joven.

Luego, sigue, "es necesario que si una persona es víctima de violencia de género se sigan los procedimientos adecuados a la hora que decida hacer la denuncia. Que se le dé la ayuda psicológica, médica y social necesaria, algo que en este momento en Argentina no pasa", plantea.

"Por ejemplo una política que he estudiado en Perú y que encuentro que redujo la violencia doméstica, los feminicidios y las hospitalizaciones por violencia de género es la aparición de centros de emergencia que son gratuitos en todo el país donde las víctimas pueden acercarse a denunciar y recibir una atención integral".

"¿A qué me refiero con una atención integral?", sigue la vocera. "Esta es la parte clave. Me refiero a que los Centros de Emergencia, bajo un mismo techo, idealmente cuentan con un policía, una oficina legal, un médico legista que es clave para poder completar la denuncia y obtener evidencia en el momento y así aumentar las chances de completar el proceso en el juzgado", explica Sviatschi.

"Esto reduce el tiempo que toma para hacer denuncia por estar cerca de otros centros aliados como centros de salud, y fiscalías que ayudan a hacer el proceso de denuncia más rápido y efectivo".

Los números en Argentina de violencia de género son alarmantes y según la economista el abordaje de estas temáticas en países como el nuestro.

"Es clave que se empiece a concientizar al gobierno de que es necesario empezar a recolectar datos de forma sistemática en relación a la violencia para actuar en base a ellos y pensar en políticas públicas que reviertan la situación".

Si bien es cierto, dice, que "empezó a existir un compromiso para reducir, a veces estos esfuerzos quedan en papel y leyes que luego no se cumplen".

En los temas de violencia, veo a Argentina muy mal. La cuarentena ha generado pérdidas muy importantes de trabajo y eso puede tener como consecuencia el aumento del crimen. Ante la pérdida del empleo, el crimen puede ser la salida.

El crimen organizado puede sacar ventaja de esto y reclutar de manera mucho más fácil a jóvenes de zonas pobres, jóvenes que no están asistiendo a la escuela. Esto generará una pérdida de capital humano muy grande, y los efectos de eso en términos sociales y de violencia de género son muy críticos.

Crimen organizado, otro escenario que impacta

Hay una pérdida de capital humano muy grande que se ha generado durante esta pandemia y los efectos van a ser de largo plazo, asegura la economista. 

"La Argentina, como otros países en la región, es muy informal y muchos trabajos son al día y no pueden hacerse de forma virtual", sostiene. En este sentido, la cuarentena ha generado pérdidas importantes de trabajo.

Al respecto, cuenta: "Por ejemplo, en mi investigación en El Salvador vemos que en las zonas que están bajo el control de pandillas durante la pandemia hubo un aumento mayor en el desempleo relativo a zonas donde hay control estatal. Esto se debe a que los trabajos en esos barrios marginales son informales".

Según Micaela, la pérdida de estos empleos puede generar un aumento de crimen. "La teoría tradicional económica sugiere que al no haber oportunidades en los mercados laborales el crimen pueda ser una salida. A su vez, el crimen organizado puede tomar ventaja de esto y reclutar muchos jóvenes sin trabajo o muchos chicos que no están en la escuela. Al estar las instituciones educativas cerradas, los chicos pueden empezar a formar parte de bandas delictivas".

Economía y crimen

El funcionamiento de mercados ilegales, así como las dinámicas de crimen y violencia en países en desarrollo, si bien poco estudiados en el mainstream de la economía, están estrechamente vinculados con temas más tradicionales como la evolución de capital humano, el mercado laboral y la política económica.

Por ejemplo, comenta Sviatschi "en El Salvador podemos ver las implicancias en el mercado laboral de la presencia generalizadas de pandillas alrededor del país, tales como limitaciones o barreras al acceso a la demanda de trabajo en otros municipios en zona controladas por pandillas; o en los mercados de distribución, el aumento en los costos de transacción en la distribución de productos por el pago de extorsiones a pandillas al distribuir en zonas controladas".

La manera en que se fija la extorsión que las pandillas cobran tiene bastantes similitudes a cómo se fijan los impuestos en el mercado formal. "En el Salvador, con unos coautores vemos el impacto que tiene cuando hay una suba de la extorsión en precios en la industria farmacéutica", narra la especialista.

"Vemos que cuando aumenta la tasa de extorsión, aumentan los costos para las empresas y, por ende, terminan aumentando los precios y esto termina afectando a los consumidores".

Otro ejemplo, sigue, "podría ser caso peruano, donde políticas en contra el narcotráfico en países vecinos, pueden hacer florecer mercados ilegales en zonas potenciales, y los mismos en consecuencia pueden afectar las oportunidades y decisiones educacionales de las jóvenes que viven en las zonas afectadas".

Las bandas delictivas demandan trabajo tal como los mercados formales de trabajo. 

"En mi investigación de la industria de la cocaína en Perú veo cómo los niños empiezan desde muy chicos adquiriendo experiencia trabajando primero recolectando coca en la selva para luego moverse a otras etapas y hacer carrera en el narcotráfico. El mismo Chapo Guzmán menciona cómo el narcotráfico fue una fuente de trabajo ante la ausencia de mercados laborales en industrias legales", explica.

"Entender cómo el crimen organizado funciona, cómo recluta, los incentivos que se la dan a sus miembros, tiene mucho de teoría económica, similar a veces a otros mercados laborales formales", plantea la vocera.

Ser mujer en economía

En cuanto a qué implica ser mujer en esta profesión, la joven plantea que hay estudios que dan cuenta de que existe una brecha de género en la promoción de altos cargos académicos en economía.

Según ella, "se explica muchas veces en las barreras que enfrentan las mujeres principalmente en la elaboración de artículos académicos en colaboración. Usualmente, los créditos de estas investigaciones son atribuidos a sus colegas hombres dejándolas en desventaja en el acceso a posiciones en niveles altos en universidades de mayor prestigio".

En la misma línea, de los estudios también se deprende que, dado el ambiente tóxico en el que se encuentran las mujeres en este ambiente, llegan a tener en promedio menores niveles de confianza, lo que también explica significativamente la brecha en el acceso a las altas esferas académicas por el lado de las mujeres.

Por último, comparte una investigación llevada a cabo por una colega de Princeton en base a las interacciones de un portal de rumores de economía donde académicos interactúan.

"Allí ella da evidencia del ambiente tóxico que representa las altas esferas donde se dejan de lado aspectos académicos y se habla mucho de la vida personal y la apariencia física principalmente de las mujeres".

Micaela Sviatschi fue elegida entre los jóvenes economistas estrella del mundo, algo que la enorgullece, "pero también me empuja, me motiva para hacer más en términos de políticas públicas, en los ámbitos que trabajo. Y tengo una cuenta pendiente: poder ayudar con mi trabajo académico a la formulación de políticas públicas en Argentina, algo que aún no he logrado", se lamenta. 

Por Rocío Bravo

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