Crédito del BICE

Con foco en la exportación de carne porcina, empresa de Bolívar invierte $ 120 millones

Ingacot destinará ese monto para aumentar 25% la cría y engorde de cerdos. La entidad pública financiará $ 70 millones, el mayor préstamo que dio para el sector. La compañía, que facturó $ 900 millones en 2020 y proyecta $ 1500 millones en 2021, apunta a duplicar su producción en cinco años


Ingacot, empresa dedicada a la crianza y reproducción de ganado porcino, invertirá $ 120 millones para ampliar un 25% la capacidad productiva de su granja en la localidad bonaerense de Bolívar.

El desembolso, con financiamiento del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), forma parte de un plan más amplio de la compañía, que prevé duplicar su capacidad en un lapso de cinco años y contempla, también, sumar más valor agregado, con una segunda planta para desposte y faena, para integrar todo el proceso, desde la producción de granos para alimentar a los cerdos hasta su faena, según explicó a este diario Carlos Tocagni, presidente de Ingacot. Hasta ahora, la empresa comercializa el animal vivo.

Hoy, la compañía cuenta con cuatro módulos para cría y engorde de cerdos. Agregará un quinto módulo, lo que significa pasar de 2200 a 2750 madres, es decir, un 25% más, incrementando así su población de animales de 30.000 a 37.500. Pero el plan es más ambicioso: prevé llegar a los 10 módulos, y 5500 madres, en cinco años. De hecho, en marzo pasado, agregó el cuarto módulo.

El crecimiento del consumo local, en un contexto donde la carne vacuna es más cara para los argentinos, y el aumento de las exportaciones, con China como principal origen, impulsan estas inversiones. "Ante el crecimiento de la demanda local e internacional, necesitamos generar más oferta, para mantener los niveles de precio o bajarlos", destacó Tocagni.

El BICE aportó un crédito de inversión de $ 70 millones a siete años de plazo, con tasa subsidiada en el marco de la línea que la entidad lanzó junto al Fondep, del Ministerio de Desarrollo Productivo. Representa el 70% de la inversión total de Ingacot, de $ 100,09 millones más IVA.

"Para crecer, la Argentina tiene que convertir materia prima en proteína: la exportación de una tonelada de maíz ronda los u$s 210; la de cerdo, u$s 2500. El valor se multiplica por 10. Tenemos materia prima de calidad para alimentarlos, la genética, sanidad y tecnología para crecer en carne porcina, la más demandada en el mundo. Para que eso suceda, tenemos que garantizar el financiamiento y, también, fijar reglas estables de juego. Tengo esperanza que la ley de agroindustria que está entrando en el Congreso, con consenso en los sectores, salga rápido, para que la Argentina no exporte sólo materia prima, sino valor agregado", comentó José Ignacio De Mendiguren, presidente del BICE, en diálogo con El Cronista.

De Mendiguren (BICE) y los titulares de Ingacot

El sector porcino viene, desde 2011, creciendo año a año: en 2020, por primera vez en la historia, la faena superó los 7 millones de cabezas y la producción, las 650.000 tn. En los últimos nueve años, se duplicó la faena y la producción, con un alza anual promedio de 8 y 9 por ciento.

Este aumento va de la mano de un crecimiento del consumo y de la exportación. En el plano local, avanzó en la última década casi en forma ininterrumpida, a un ritmo de 7% anual, hasta llegar a un consumo de 15,64 kilos per cápita, un 94% más que 10 años atrás. Se espera que alcance los 16 kilos este año, con un potencial de llegar a los 20 kilos a mediano plazo. 

El mayor valor de la carne vacuna ayudó a impulsar el consumo de cerdo. "El kilo vivo de cerdo cuesta unos $ 120 ,mientras el vacuno promedia los $ 210 a $ 215. En todo el mundo, la carne de cerdo es más popular que la vacuna y su producción es mucho más barata: a partir de 2,5 kilos de grano, se genera uno de carne porcina, mientras que en carne esa relación es de 7,5 a 1", destacó Tocagni. Además, su crecimiento es más acelerado: "Una madre porcina genera unos 30 capones al año; una vaca, un ternero al año", explicó.

En el plano externo, las exportaciones también crecieron en forma exponencial: el valor se multiplicó por 10 en la última década, de u$s 7 millones en 2010 a más de u$s 70 millones en 2020, gracias al incremento del volumen, de menos de 4.000 toneladas a más de 40.000. Sólo en 2020, aumentaron 66% en dinero y 63% en cantidad y, en los tres primeros meses del año, lo hicieron 82,5% interanual. El 88,3% de esos envíos son a China y el 8,3%, a Rusia.

A futuro, la firma prevé no sólo ampliarse, sino sumar más procesos. "Empezamos siendo una empresa agrícola. Luego, sumamos los cerdos y comenzamos a procesar los granos y nos integramos verticalmente. Y, a futuro, apuntamos también a una planta de desposte y faena, para hacer todo el proceso, algo que demanda más empleo", destacó Tocagni.

Al respecto, De Mendiguren destacó que "el 85% del trigo que produce la Argentina se exporta a granel, a u$s 200 la tonelada; en harina, asciende a u$s 400, y, en pastas y galletitas, a u$s 1600 la tonelada. La única forma de transformar un país que tiene pobreza es agregarle valor", destacó el ex titular de la Unión Industrial Argentina (UIA).

Ingacot tiene 40 empleos directos y una cifra similar indirectos. Pero la planta de desposte que prevé sumar a futuro generará más mano de obra: requeriría de unos 70 empleados.

La empresa facturó $ 900 millones en 2020 y, de la mano del crecimiento productivo, que estaría listo en septiembre, espera alcanzar los $ 1500 millones este año.

El BICE da asistencia al sector porcino desde 2007; desde entonces, 11 empresas del sector tomaron préstamos del banco, todos en pesos y para actividades de inversión. El préstamo a Ingacot es el mayor realizado por la entidad a este sector.


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