La agenda del Dircom

Pablo Armagni, Telefónica Movistar: "Hoy no existe espacio para gestionar sin la palabra sostenibilidad"

Para Pablo Armagni, director de Comunicación e Imagen de Telefónica Movistar, todas las áreas de la compañía contribuyen a construir reputación.

Pablo Armagni está ligado a la comunicación (y a la industria de las comunicaciones) hace 30 años. "La carrera me brindó la posibilidad de expandir la vocación de servicio y relacionamiento; ello traducido en unir personas, catalizar intereses, generar estrategias, ejecutar acciones disruptivas, potenciar trabajo en equipo y construir relaciones transparentes y de largo plazo" dice el actual director de Comunicación e Imagen de Telefónica Movistar.

Arrancó en el mundo de las Comunicaciones en 1992, en una agencia de prensa que tenía entre sus clientes a Movicom, pionera en telefonía móvil en el país. En 1997 pasó a trabajar directamente en la compañía, en Comunicaciones, y desde el área hizo aportes en temas de Asuntos Públicos, Marketing, Recursos Humanos, Patrocinios, Comunicaciones Internas y Comunicación Digital.

Movicom pasó a formar parte del Grupo Telefónica en la primera parte de los 2000, cuando se transformó en Movistar, y Armagni vivió desde adentro todos los cambios a lo largo de los últimos años, que concluyeron con la adopción de Movistar como marca única comercial de la compañía española. "El desarrollar la carrera en la industria de las telecomunicaciones me permitió reinventarme varias veces a lo largo del tiempo. Antes se ponía el foco sólo en la compañía y hoy la visión es más amplia ya que no sólo hay que mirar a la compañía, sino que hay que gestionar en función de un ecosistema que cada vez está más interconectado", afirma.

¿Cómo ve el rol del DirCom hoy y su interacción con el CEO y el resto de las áreas?

Considero que un DirCom debe contribuir al crecimiento del negocio y al posicionamiento de la empresa, con la indelegable responsabilidad de entender el país, el sector y la compañía, tamizado con la mirada global. De esta manera se pude trabajar de manera más asertiva apalancando los esfuerzos en el CEO y la alta dirección. Asimismo, permite tener una opinión sólida en las políticas integrales que se desarrollan dentro de la organización.

Yendo al mundo más terrenal del día a día, el Dircom tiene la particularidad de poder mirar la organización desde una perspectiva transversal y nutrirse de cada una de las áreas para hacer mejor su trabajo y contribuir de manera genuina en el crecimiento del negocio y la reputación de la compañía. Es fundamental el diálogo constante con la alta dirección, como así también con las áreas y equipos más operativos; es allí donde uno puede hacer un diagnóstico equilibrado para diseñar estrategias de comunicación e implementarlas de manera colaborativa. Reitero que es importante leer el contexto país y sector.

¿Cuáles son los temas clave en la agenda de Telefónica, desde el punto de vista de la comunicación?

La misión de la compañía es "Hacer un mundo más humano conectando la vida de las personas" y en ese sentido lo que se busca es acercar conectividad a la mayor cantidad posible de argentinos. También contribuye a una sociedad con mejor calidad de vida; al desarrollo de empresas más productivas; a la generación de nuevos negocios y al crecimiento del país. Es decir que la tecnología es el habilitador que genera más y mejores relaciones humanas.

¿Cómo se cuida la reputación de una compañía en tiempos de redes sociales y qué demandan los usuarios/consumidores hoy de una marca?

La reputación de la compañía se construye más allá de las redes sociales, aunque es una variable importante a monitorear en vivo.

Lo primero que se debe contemplar a la hora de construir reputación es lo básico: brindar al mercado productos y/o servicios confiables que respondan de manera adecuada y equilibrada a la expectativa generada y a la experiencia que demanda el cliente; además de comportamiento ético; buenas relaciones con la comunidad; conciencia ambiental; promoción de la diversidad, la inclusión y aquellos otros temas que hoy conforman la agenda de época. Desde mi punto de vista, la reputación es una construcción donde todas las áreas de la empresa aportan, mientras que la alta dirección, junto al DirCom, hace el monitoreo de los índices y ratifica o modifica la estrategia.

La palabra sostenibilidad hoy adquiere un valor adicional, ya que no sólo hay que hacer sustentable el negocio desde los índices financieros, sino que es necesario ir más allá y hacer aportes concretos a la comunidad, desarrollando acciones que impacten de forma directa en los empleados, en las familias de ellos, en las comunidades en las que se desarrollan las operaciones y en la sociedad en general.

Continuando con la tecnología, es nuestra responsabilidad alertar y concientizar sobre el mal uso de ella; por eso, en los últimos años hemos puesto el foco en temas tan sensibles como ciberbullying, grooming, educación vial, violencia de género y desconexión digital. Hoy no existe espacio para gestionar un negocio si no se contempla de manera tangible, y en el más amplio de los conceptos, el contenido de la palabra sostenibilidad.

Ahora sí, poniendo las luces en la gestión de redes sociales, lo podría resumir en pocas palabras: transparencia, velocidad, creatividad y veracidad. Las redes sociales interpelan a las empresas a cada instante y las obliga a ser más audaces y a generar diálogos con los clientes con el objetivo de generar empatía y nutrirse de las experiencias que ellos vuelcan en sus conversaciones. Hay que considerar a los clientes como verdaderos socios del negocio, aprendiendo de ellos y ofreciéndoles soluciones que valoren.

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