Sigue la crisis

Garbarino dilata la reactivación de las plantas de Tierra del Fuego y tensa el conflicto gremial

La cadena llegó a un acuerdo con el fabricante Newsan para poner en marcha sus complejos productivos, con un contrato a fasón. Pero siguen sin operar. Las causas de la demora.

La incertidumbre por el futuro de Garbarino escala y llega al extremo sur del país. Las dos plantas que la cadena tiene en Tierra del Fuego siguen sin funcionar y no logra destrabar el conflicto gremial con los 250 operarios que trabajan allí, nucleados en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). 

Digital Fueguina y Tecnosur están ubicadas en Río Grande y forman parte de los activos del grupo que compró Carlos Rosales en junio del año pasado, cuando adquirió el 100% de la empresa, junto con Compumundo, la unidad de viajes y la financiera Fiden.

Desde hace tres meses, con las fábricas paralizadas, los empleados le reclaman a la compañía que regularice el pago de los sueldos y les de una respuesta sobre la continuidad de las fuentes laborales en juego. 

Grimoldi refinanciará los $ 1000 M de deuda que reestructuró el año pasado 

El retailer llegó a un acuerdo con Grupo Newsan para la puesta en marcha de los establecimientos productivos. La idea es que el fabricante vuelva a ensamblar allí equipos de aires acondicionados, como lo hizo anteriormente, bajo la modalidad de fasón por tres meses.

Pero los días pasan y las plantas no entran en operación. ¿Qué factores dilatan su reanudación? Según pudo saber El Cronista, el principal escollo son las deudas que contrajo Garbarino. Hasta que la cadena no regularice la situación, Newsan no retomará de la producción. 

"Garbarino tiene que resolver el atraso en el pago de los salarios y abonar las tarifas de los servicios básicos, como luz y gas, como corresponde, para que las instalaciones vuelvan a estar operativas. Una vez detrabado este punto, entraría Newsan. Ahora, no le compete hacerlo", le explicó a este medio un conocedor de la problemática. 

Otro limitante es que "los fasones se hacen uno por vez", según fuentes allegadas a la operación. "Ahora, se intenta avanzar con Newsan, con quien se hicieron otros contratos en el pasado. La intención es alcanzar más acuerdos", señalaron, y descartaron el rumor de que sea uno de los interesados en quedarse con parte de la empresa.

250 operarios trabajan en las plantas

Los trabajadores recibieron el Repro II y dos subsidios de $ 25.000 y $ 65.000, a través del programa Progreso, por parte del gobierno fueguino, que evalúa hacerse cargo del pago de los servicios para que las plantas entren en funcionamiento.

La situación preocupa a la provincia. Tanto que el gobernador, Gustavo Melella, intervino en el diálogo que mantuvieron días atrás Rosales, Luis Galli, presidente y CEO de Newsan, y Sonia Castiglioni, la ministra de Industria fueguina. En el encuentro, se discutieron alternativas para desarticular el conflicto en la isla.

"Por el momento, todo está trabado por las contingencias y no hay nada resuelto. La reanudación de las plantas es un paliativo para afrontar este proceso de la mejor manera posible. Es necesario el consenso de todos. Por eso, tenemos conversaciones permanentes", señalaron desde el gobierno provincial.

Marcos González, trabajador de la empresa, expresó que tanto él y sus compañeros están "expectantes de cómo seguir de acá en adelante". "El grupo dice que no tiene dinero para poner en funcionamiento las fábricas y el Gobierno nos volverá a brindar ayuda económica, ya que hace tres meses no cobramos. Todo sirve, pero queremos volver a trabajar", afirmó.

Además de aires acondicionados, en el pasado, Digital Fueguina y Tecnosur fabricaban televisores, celulares, netbooks y notebooks. También, tenían la licencia de Samsung para el ensamble de artículos de electrónica.

Las plantas no funcionan hace tres meses

Contrarreloj, Garbarino intenta apurar los tiempos para reactivar parte de esta operatoria que se encuentra suspendida desde hace 90 días y obtener algunos ingresos, mientras estudia alternativas para ponerle fin a su crítica situación financiera mediante la entrada de socios a cambio de una participación accionaria. 

En el entorno de Rosales, no dan detalles, pero aseguran que se firmó un acuerdo de confidencialidad con un nuevo interesado y se está evaluando el potencial aporte de fondos y know-how

Los sindicatos y los trabajadores ya perdieron la paciencia y desconfían de la palabra de la empresa, a medida que se extienden las semanas y no hay novedades.

Continúan las protestas

Este miércoles por la tarde se llevará adelante una nueva audiencia en el Ministerio de Trabajo de la Nación, donde delegados gremiales y representantes de la compañía intentarán acercar posiciones y llegar a una solución conjunta sobre los pasos a seguir en materia laboral. 

Garbarino anticipó que dispondría de unos fondos que le retuvo el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA), por medio de la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP), que serían devueltos en los próximos días, lo que le ayudaría a abonar los sueldos pendientes. Sin embargo, desde la AGIP, aclararon que aún no hay una fecha estipulada de cuando se hará el reintegro.

Mientras tanto, continúa la toma de sucursales y las marchas al centro porteño y en otros puntos del interior, a raíz del cierre de más locales. La semana pasada, hubo una nueva movilización al centro de distribución en La Tablada.

Las sucursales no tienen sistema para operar

La empresa bajó los pedidos de mercadería y los proveedores comenzaron a interrumpir las entregas. Los empleados de las sucursales denuncian que no tienen sistema para operar y se multiplican las quejas de los usuarios que no recibieron sus compras.

El agravamiento de la crisis económica, como consecuencia de la pandemia, impactó fuertemente en la cadena de pagos, que Rosales logró recomponer tras asumir la gestión. En consecuencia, Garbarino acumula, a la fecha, 3396 cheques rechazados, por $ 4903 millones, según la Central de Deudores del Banco Central (BCRA).

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