Abrirían en octubre

Habrá tres locales gastronómicos en el ex Mercedes-Haus de Bellas Artes

El dueño de La Fernetería, La Calle Bar y la franquicia de Palermo de la pizzería La Guitarrita ganó el concurso para explotar el ex Café de las Artes. El complejo se reformará e incluirá un restaurante italiano, una cafetería y una barra al paso, con más espacio al aire libre

Luego de tres licitaciones, la Asociación de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes le otorgó a un nuevo grupo inversor la gestión del espacio gastronómico en el predio, frente a la Facultad de Derecho de la UBA, donde, hasta agosto de 2019, funcionó Mercedes-Benz Haus. Se trata de La Fernetería Alcorta SA, firma de los dueños de La Fernetería, La Calle Bar y la franquicia de pizzería La Guitarrita en el barrio de Palermo

El ganador superó en el concurso a las propuestas de otros tres oferentes.

En el predio, que tendrá un espacio más reducido, funcionará Bellas Artes Bar, un complejo con tres propuestas gastronómicas, todas a cargo del mismo grupo: La Fernetería, un restaurante con carta italiana y tragos de autor; el café Colette Caffetteria, con pastelería propia; y Trapizzino Shop, una barra al paso de sándwiches romanos en pan de focaccia.

"La semana pasada, se adjudicó la licitación, por cinco años, renovables por cinco más. Por primera vez, el espacio estará en armonía con el museo: serán el restaurante y el café del Bellas Artes, y se podrá acceder a ellos desde adentro el museo", destacó Andrés Gribnicow, director ejecutivo de la Asociación de Amigos del Bellas Artes, la entidad presidida por Julio César Crivelli (ex presidente de la Cámara Argentina de la Construcción), que está a cargo de la gestión del espacio.

"Priorizamos que la propuesta estuviera en sintonía con el museo y con su valor patrimonial, más allá del canon ofertado", agregó.

"El espacio es ahora más reducido: tiene 585 metros cuadrados (m2), frente a los 900 previos. Se está realizando una reforma, junto al Gobierno nacional y el porteño, para ampliar el pabellón César Janello (el nombre de su esposa, Colette, fue el elegido para bautizar a la cafetería). Se demolió el área de cocinas y, donde funcionaba el estacionamiento, habrá un patio de esculturas, que estará a cargo del Gobierno porteño. En una parte, funcionarán talleres de la asociación y, también, una tienda de merchandising del museo", agregó Gribnicow.

El predio, además, contará con 315 m2 al aire libre, sobre Figueroa Alcorta, un espacio más que interesante en tiempos de coronavirus. Si las obras avanzan como está previsto, los espacios gastronómicos abrirían sus puertas al público el 1º de octubre.

En tiempos difíciles para la gastronomía, por las restricciones fijadas para evitar contagios de covid-19, la licitación del predio fue vista como una oportunidad para los ganadores, que esperan una reactivación.

"Es una apuesta grande, de muchos metros cuadrados y muchos de ellos, al aire libre, algo que, en este contexto, se aprecia de otra manera. Desde que comenzó la pandemia, se permitió mucho más el uso del espacio público. Es un momento complejo. Nuestros comercios sufrieron, como el resto de los gastronómicos. Pero confiamos en que habrá una reactivación de la economía en la medida en que avance la vacunación y el Covid-19 esté más controlado", explicó Diego Díaz Varela, quien estará al frente del complejo gastronómico, junto a los mismos socios de La Fernetería, La Calle Bar y el local de Palermo de La Guitarrita.

Además de contar con experiencia gastronómica, están también relacionados al arte. "Soy tesorero de la Fundación Pettoruti. Mi padre, Tomás Roberto Diaz Varela, fue su presidente e hizo muchas actividades con el museo. Desde chico, tengo mucha relación con el arte", comentó. 

"Nuestros locales también están relacionados al arte. En La Calle Bar, convocamos a artistas urbanos para hacer intervenciones. En La Fernetería, tenemos pequeñas exposiciones de cuadros", agregó.

La ubicación del predio es privilegiada. En tiempos "normales" (sin pandemia), transitan por la zona unas 800.000 personas por día, clientes potenciales del complejo, según estimaciones de Díaz Varela. 

"Como el espacio es grande, se avanzó en la idea de tres propuestas diferentes para abarcar a todo el público: a quienes asisten a la Facultad de Derecho, a los talleres de la asociación, los visitantes del museo, runners o gente que pasea por la zona", describió. 

"En un inicio, tendremos capacidad para 300 cubiertos. Pero el plan es ampliarlo de a poco, en función de la demanda. Y trabajar desde las 9 de la mañana hasta las 2 de la madrugada. Somos optimistas y estimamos que, en octubre, cuando podamos abrir, la realidad será otra. Después de tanta crisis, vendrá una reactivación", destacó. 

El local, de 585 m2 cubiertos y 315 al aire libre, tendrá un triple frente, porque donde funcionaba el estacionamiento estará el patio de esculturas. A futuro, se evalúa agregar mesas ahí. Y tendrá acceso desde adentro del museo, a través de una escalera. 

Como el pabellón que se está reformando, donde está ubicado, lleva el nombre de César Janello, van a incluir en el restaurante La Fernetería sillas de diseño premiadas, realizadas por Janello. Además, su primera mujer, Colette, era ceramista. Utilizarán vajilla diseñada por ella para la cafetería que llevará su nombre. "Investigamos las raíces de todo el edificio para el proyecto, que funcionará bajo un concepto italiano", aclaró Díaz Varela.

Esta es la tercera licitación desde que dejó de funcionar Mercedes-Benz Haus en agosto de 2019. No trascendieron las condiciones del pliego ni el canon que abonará el nuevo ganador.

 La primera, lanzada ese mismo mes, se declaró desierta. Se había pedido un canon de referencia para operarlo, por cinco años, el equivalente en pesos de u$s 20.000 mensuales, con una llave de ingreso de u$s 40.000. Luego, a fines de noviembre, se realizó un segundo llamado, con condiciones más adaptadas a la crisis económica que vivía el país, previo al Covid-19Fijaba un valor de u$s 23 por m2, a pagar en pesos, según el valor del dólar al cierre de la licitación, ajustables por inflación.

En marzo de 2020, ese concurso fue otorgado a dos empresas, que utilizarían, cada una, parte del espacio: al chef Daniel Hansen, que iba a instalar el restaurante Lo de Hansen; y a la cafetería Nucha

Se esperaba que abrieran sus puertas en mayo del año pasado. Sin embargo, sobrevino la pandemia y, con las medidas de aislamiento, las obras nunca avanzaron y los proyectos quedaron en suspenso. Ninguno de ellos se presentó a la nueva convocatoria. La tercera licitación fue, finalmente y pese al contexto, "la vencida".

En ese predio de ubicación privilegiada, entre las avenidas Libertador y Figueroa Alcorta, funcionó desde 2014 el espacio Mercedes.Haus, de las mano de la automotriz Mercedes-Benz y RGB, que ganaron la licitación por u$s 32.000 de canon, ajustable 8% anual. Su concesión vencía el 31 de octubre de 2019, pero decidieron dejar de operar el 31 de agosto. 

Hasta 2014, funcionó por 15 años (tres períodos) el Módena Café Design, de la mano de Ferrari. Desde la Asociación de Amigos, destacaron que esta vez, a diferencia de las dos últimas décadas, los locales estarán en sintonía con el edificio del museo y su valor patrimonial, formarán parte de él, con la misma identidad y sin grandes marcas visibles.

Las instalaciones, construidas para realizar un evento, fueron cedidas por el Gobierno de la Ciudad a la Asociación de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes en 1968, para ser licitadas por cinco años y obtener fondos para solventar al museo.  



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