Recortes de producción

Escasez de chips electrónicos frena la recuperación de la industria automotriz global

GM anunció que extenderá suspensiones en América del Norte. Volkswagen expresó su preocupación y las japonesas Honda y Nissan ajustaron sus pronósticos de ventas por la falta de semiconductores, una pieza clave para los vehículos modernos. Las terminales locales monitorean el tema

Un inesperado escollo frena la recuperación de la industria automotriz global. General Motors anunció que extenderá los recortes de producción en tres plantas de América del Norte -una en los Estados Unidos, otra en Canadá y una en México- hasta, al menos, mediados de marzo, debido a la escasez global de chips de semiconductores, mientras que los vehículos en otras dos fábricas se construirían parcialmente.

Según informó la agencia Reuters, GM cuyas acciones cayeron casi un 1% después del anuncio, no reveló los volúmenes del impacto, ni dijo qué proveedores y piezas de vehículos se vieron afectados por la escasez de chips. 

Sin embargo, la empresa aseguró que se enfocará en mantener en funcionamiento la producción en las plantas que fabrican sus vehículos más rentables: las pick-ups grandes y los SUV. GM aclaró que tiene la intención de recuperar la mayor cantidad de producción perdida posible, una vez que disminuya la escasez de chips.

"El siministro de semiconductores sigue siendo un problema que enfrenta toda la industria", declaró el vocero de GM, David Barnas. "El plan de GM es aprovechar todos los semiconductores disponibles para construir y despachar nuestros productos más populares y de mayor demanda", agregó.

GM informó que extenderá la inactividad de su planta de Fairfax, Kansas, en los Estados Unidos. También, la canadiense de Ingersoll, Ontario, y la mexicana de San Luis Potosí. La suspensión se prolongará hasta mediados de marzo, cuando se reevaluará la situación. En la fábrica de México, GM produce la Chevrolet Equinox que se comercializa en la Argentina.

Con su anuncio, GM anticipó que también ensamblaría vehículos en Wentzville, Missouri, y en otra planta mexicana (Ramos Arizpe).

Balizas encendidas

"Por ahora, no impacta. Pero es un problema que puede llegar a la región", reconocen en una de las principales terminales del país. Es que la escasez de chips, hoy, esté en el tope de agenda de prioridades en las casas matrices de un sector que, en 2020, por efecto de la pandemia, retrocedió más de 20% en sus ventas, a una cifra por debajo de las 64 millones de unidades a escala global. Pero la velocidad a la que se recuperó la producción excedió la capacidad de respuesta de los fabricantes de semiconductores.

La escasez de este insumo se empezó a sentir fuerte a fines del año pasado, en algunos casos, exacerbada por las sanciones del gobierno de Donald Trump a las fábricas chinas de chips.

Productores de semiconductores, como Taiwan Semiconductor Manufacturing, están expandiendo sus volúmenes para corregir la escasez. Pero advirtieron que eso podría tomar algún tiempo.

Otras empresas, como la japonesa Renesas Electronics, también están buscando subas de precios para semiconductores que controlan motores, sensores y otros sistemas de automoción.

Por lo pronto, el grupo alemán Volkswagen expresó, también este martes, que espera que el abastecimiento de chips electrónicos se mantenga firme en la primera mitad de este año. Sin embargo, admitió que haría lo que fuera posible para compensar cualquier retraso de producción en el segundo semestre.

"Volkswagen está continuamente trabajando en minimizar los efectos del cuello de botella global en la producción", indicó la automotriz germana, que redujo horas en varias fábricas y solicitó la necesidad de programas públicos de financiamiento para ayudar a mitigar los problemas de provisión de chips.

En tanto, las japonesas Honda y Nissan anticiparon que venderán, entre ambas, unos 250.000 autos menos durante el corriente año fiscal (que finalizará el 31 de marzo) por la escasez de semiconductores. 

Pese a las fuertes proyecciones que tienen en mercados como China, Honda anticipó que recortará en 100.000 unidades (2,2%) su proyección de ventas, a 4,5 millones de vehículos, en tanto que Nissan lo hizo en 150.000 (3,6%), a poco más de 4 millones.

"Los modelos populares que se venden bien fueron golpeados fuertemente por la escasez de semicondutores", declaró Seiji Kuraishi, Chief Operating Officer (COO) de Honda. "Necesitamos dar una vuelta y ajustar los planes de producción Pero no fue suficiente", añadió. El ejecutivo predijo que la escasez podría concluir en la primera mitad de este año.

El mes pasado, Honda recortó su producción en cerca de 4000 unidades, principalmente, de sus modelos Fit y Jazz. También, está ajustando la salida de cinco modelos en igual cantidad de plantas de los Estados Unidos y Canadá. La autopartista china GAC dijo que su joint-venture con la automotriz japonesa recibió advertencias en el abastecimiento para ciertos modelos.

Por su parte, Nissan dijo que está reduciendo la producción de su producto más vendido, el compacto Note, equipado con una tecnología híbrica nueva y fabricado en su planta de Oppama, en la prefectura japonesa de Kanagawa. También, está implementando ajustes de corto término en sus operaciones de los Estados Unidos, como la inclusión de tres días no productivos en la línea de montaje de camionetas de Canton, Mississippi.

"Estamos mitigando el impacto de la escasez de semiconductores y haciendo nuestros mejores esfuerzos para minimizar el impacto negativo", dijo el CEO de Nissan, Makoto Uchida.


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