Transición

Energías renovables: reglas claras y estabilidad, dos factores clave para el desarrollo

Reunidos en la cuarta edición del Energy Summit, referentes del sector hablaron de los desafíos que enfrenta la industria para potenciar su crecimiento y promover la llegada de inversiones

La transición hacia el uso de energías limpias se abre paso en la Argentina. Así destacaron referentes de la industria energética, reunidos en la cuarta edición del Energy Summit, el evento que tuvo lugar esta mañana, organizado por El Cronista y Revista Apertura. 

Aunque el desarrollo del sector se amplía a nivel local, los especialistas coincidieron en que hace falta una mayor estabilidad de la macro y reglas claras, para así potenciar su crecimiento y promover la llegada de inversiones.

"Estamos trabajando mancomunadamente para que la mayor cantidad de iniciativas que quedaron a medio camino puedan darse de baja y así liberar capacidad para permitirle a otras empresas, como Genneia, avanzar con proyectos de energía renovable en el corto-mediano plazo", sostuvo Gustavo Castagnino, director de Asuntos Corporativos de Genneia, quien también ocupa la vicepresidencia de la Cámara Eólica Argentina (CEA).

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El directivo consideró que el país atraviesa problemas macroeconómicos, pero hay jugadores con la posibilidad de utilizar capital propio para renovar su matriz energética. "Hay empresas capaces de invertir. Actualmente, la demanda es superior a la oferta. Y los bancos internacionales apoyan, cada vez más, a emprendimientos verdes", señaló, y añadió: "Tengo una mirada más que positiva para este cambio radical". 

En este sentido, el 2021 representa un desafío para todas los players del mundo energético. "Pasará a la historia como el momento de inflexión. La tendencia incluye no sólo la creciente presión de la opinión pública y los movimientos verdes, sino también a los fondos de inversión y accionistas que les exigen a las compañías la incorporación de energías renovables, en pos de disminuir el uso de combustibles fósiles", opinó Doris Capurro, fundadora y CEO de Luft Energía.

La ejecutiva participó del evento desde Alemania y compartió la experiencia del país en la materia. "El gobierno alemán dictaminó que cualquier construcción nueva ahora deberá tener instalaciones fotovoltaicas. De cara a las elecciones presidenciales próximas, es un tema de agenda la discusión de quién puede ofrecer las mejores condiciones para liderar esta transición", aseguró. 

En esta línea, agregó que el reto confronta a todos los actores: "Las tres principales energéticas del mundo -Chevron, ExxonMobil y Shell- sufrieron embates en sus directorios, que las obligaron a tomar medidas determinantes, alineándose a la resolución de París, en cuanto al propósito de la baja de emisiones de dióxido de carbono. La transición energética está sucediendo mucho más rápido de lo que pensábamos, así como ocurrió la digitalización".

Para ella, es imperiosa la llegada de inversiones extranjeras, dado que el capital local resulta insuficiente para pegar el salto, motivo por el cual se necesitan condiciones favorables para la actividad.

Martín Genesio, presidente de AES Argentina, se sumó a los dichos de Capurro: "Es un hecho que se va a dar más temprano que tarde. Recientemente, lanzamos una imagen corporativa que tiene que ver con acelerar este cambio".

En esa dirección, la compañía se planteó, a nivel global, un objetivo ambicioso: prevé reducir su huella de carbono un 70% en 2023 comparado a 2016. "Más allá de la meta que se puso AES, este compromiso está siendo adoptado por todas las empresas", indicó.

El ejecutivo compartió la visión de sus colegas sobre el futuro energético nacional. "La Argentina es uno de los países con más potencial del mundo, en términos de energía solar, eólica, hidrógeno, shale oil y gas convencional", precisó.

Y habló de los factores que se necesitan para impulsar su desarrollo: "Hace falta estabilizar la macro y crear un acuerdo regulatorio en conjunto. Esto se soluciona sentando a hablar a los distintos actores, que en este caso son pocos: el gobierno nacional y provincial, las empresas y los sindicatos".

La continua adopción de la tecnología renovable bajará los costos, según el ejecutivo. "A medida que se incremente su incorporación, probablemente disminuirán aún más. El próximo desafío será el almacenamiento en el corto y mediano plazo", anticipó.

Por último, concluyó: "En cinco años, el mundo energético será muy distinto. La Argentina tiene todas las opciones. Ponerse de acuerdo es lo que se necesita".


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