Ivana Dip

Autos de lujo: la flamante CEO de BMW cuenta en exclusiva su plan en el país

Proyecta el ingreso de modelos eléctricos cuando "el mercado esté maduro y la infraestructura lo permita". Y advierte que los impuestos internos sacan de competencia a algunos modelos del segmento cuyos precios aumentan sin posibilidad de ajustarlos. Hace 20 años trabaja dentro de la compañía en diferentes sedes del mundo y hoy asumió como número uno de BMW, Mini y Motorrad en el país.

Es santafesina, egresada de la Universidad Nacional del Litoral y después de pasar 20 años por diferentes puestos en distintos países dentro de BMW Group, hoy asume el mayor puesto dentro de la compañía en la Argentina. Ivana Dip es la nueva CEO del grupo alemán y en el país tiene a su cargo además de la marca BMW, a Mini y Motorrad. 

Le toca asumir en época de pandemia, con un mercado interno debilitado además por la crisis económica que golpea al segmento de lujo por varios frentes. Advierte que lo que necesita el negocio para desarrollarse es "previsibilidad", aunque lo que se proyecten sean pocas ventas. Eso haría que la red de concesionarios que invirtió en los últimos cuatro años más de u$s 10 millones, continúe invirtiendo y abriendo locales.

¿La elección de una CFO para conducir la empresa en el país tiene que ver con los vaivenes económicos y financieros que atraviesa el país?

Los últimos cinco años fui CFO en la Argentina pero hace 20 años ocupo diferentes puestos en distintos países como Alemania y España; así que en mi designación seguro pesó más que nada toda esa trayectoria. En este grupo, la carrera internacional tiene peso porque comprendemos el mercado y también toda la parte corporativa. Sabemos lo que la casa matriz necesita y por dónde va el mercado. 

¿Cómo toma la casa matriz en Alemania la idiosincrasia argentina y todos los cambios por los que pasa el país en materia económica?

Cuesta cada vez menos explicar las características del país porque todas las empresas tienen negocios en todo el mundo. La diversidad es muy grande. En todos los mercados son distintas las formas de hacer negocios. El pilar es el profesionalismo y en la Argentina hay excelentes profesionales para lograr el apoyo de casa matriz para todo lo que hacemos. Confían. También compartimos con los alemanes un estilo de comunicación muy abierta, que es valorada. Los vaivenes lo tienen todos los mercados, sobre todo en toda Latinoamérica.

¿Heredó un plan para gestionar este año o lo está delineando?

Siendo la CFO estuve involucrada en todas las proyecciones y las decisiones del plan que está en curso para la empresa. Además los planes se hacen en forma muy conjunta con la región, que tiene su sede en México. Una empresa alemana es presupuestar, presupuestar y presupuestar. Me siento completamente identificada con los objetivos que están planteados para los meses que viene  y a los que vamos a apuntar.

¿Cuáles son los planes?

Nos basamos en que el año pasado, el mercado global sufrió y también en la Argentina está en niveles bajos. Siempre apuntamos a la sustentabilidad del negocios y a la rentabilidad, a adaptarnos a las condiciones del mercado local y para eso somos muy flexibles y tenemos mucha experiencia. Nos enfocamos también en la sustentabilidad de la red de concesionarios. Tenemos una red de 15 concesionarios. No hubo cierres, hubo aperturas. Toda la red invirtió en los últimos 4 años arriba de u$s 10 millones. Incluso, si el mercado lo permite, hay proyectos para nuevas aperturas.

Si el mercado lo permite ¿significa 'si se vende más'?

El mercado va a crecer este año. No a los niveles máximos que tuvo pero sí con respecto al año pasado. Tenemos clientes muy fieles con la marca. Nosotros nos esforzamos en poder importar, en tener dialogo fluido con el gobierno y las distintas áreas que permitan que el negocio fluya y se facilite.

¿Cuánto golpeó la pandemia?

La pandemia afectó por los muchos meses de cierre. Pero también hay gastos que se reducen en la infraestructura de las oficinas, o gastos de viajes. La verdad es que nos vamos adaptando bien.

Con menos ventas e importación de unidades ¿cobró más peso la posventa?

Si, los clientes alargan un poco más el cambio de modelo sabiendo que lo tendrán en perfectas condiciones como garantiza todo el servicio de posventa que tenemos. Igualmente, siempre la posventa es un pilar clave. Es algo que insistimos mucho con los concesionarios, cuya estructura debería estar sustentada por la posventa y su margen por la venta de autos en sí. Hay mucho foco de todo el grupo en la posventa y ahora si puede que se enfatice un poco más. 

¿Esperan que se regularice la importación?

Nosotros trabajamos para que el flujo de importaciones fluya todo el tiempo. A más largo plazo estamos con la mira puesta en autos híbridos y luego eléctricos, que es el camino que la marca está tomando en todo el mundo. Tenemos metas muy concretas: en 2025 el 25% de las ventas globales deben ser autos eléctricos. Y trabajaremos para que esto llegue también al mercado argentino.

¿Qué les aporta el contrato para comprar litio catamarqueño por más u$s 330 millones?

Es un acuerdo estratégico para el grupo BMW aunque no somos los que producimos las baterías sino nuestros proveedores. La compañía sí se se involucra en el aprovisionamiento del litio porque decidimos de donde proviene. Comenzamos con Australia y hemos podido hacer que la Argentina sea el segundo proveedor designado para las baterías del grupo. Ahora hay dos universidades que están haciendo los estudios para asegurar la sustentabilidad de todo el proceso de extracción y producción. El año que viene empieza el aprovisionamiento. Este contrato nos alegra porque implica que Argentina se transforma en un proveedor clave y atraerá más negocios, con más divisas que van a ingresar al país. Lo importante es, además, que BMW acerca a sus proveedores y toda su experiencia al país para este negocio del litio y su cadena de valor, y de la movilidad eléctrica.

¿Planean fabricar sus propias baterías también?

No está en los planes. 

¿Qué les hace falta hoy para que el negocio fluya mejor?

Previsibilidad. Estamos en este contexto argentino pero también en el mundial que tampoco es sencillo. Somos conscientes que los volúmenes de mercado van a estar por debajo de su máximo potencial. Saber que dentro de los volúmenes proyectados que son mucho menores, el negocio va a poder fluir y será sustentable es muy bueno. Nosotros ponemos toda nuestra parte de adaptación de nuestra estructura de negocios, todas las charlas con nuestra casa matriz y la red para que siga adelante con inversiones. Pero para eso está bueno tener una perspectiva de que dentro de estos niveles de negocios, va a fluir.

¿La inflación los afecta?

Nos preocupa más como un tema macro del país y afecta el negocio como a todos pero no nos  tanto como le pasa a un bien de consumo. A nosotros nos afecta la falta de previsibilidad, si no se mantienen los impuestos como están y como impactan a todos de la misma manera. Nos afecta que haya cambios bruscos o inesperados en este ámbito.

¿Los impuestos internos que acaban de aumentar les pegan particularmente?

El impuesto interno, sobre todo la segunda categoría, llevó a algunos modelos a salirse del rango al que están acostumbrados nuestros clientes, superior a la que tuvieron tradicionalmente. Hay vehículos que se encarecieron y no hay posibilidad de ajustar los precios para evitar el salto. También hay muchos autos que son de nicho y sigue habiendo clientes para ellos.

¿Tuvieron que interrumpir algún proyecto?

No, pero sí estamos esperando la madurez del mercado y la infraestructura para entrar de lleno a la electrificación en el país. Es un proyecto pero esperamos que haya un mercado pero no introducir la línea en la Argentina si no hay un volumen mínimo que permita planificar un modelo de negocio.

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