Boom de pandemia

En el país de la carne, fabrica alimentos a base de plantas y crece al 500%

La marca Casa Vegana nació hace 10 años y fue una de las pioneras en la industria. Hoy, se vende en 1100 punto de venta y planea llegar al Corte Inglés en el corto plazo

La alimentación a base de plantas es una tendencia muy fuerte en el mundo y también en la Argentina y la pandemia le dio un empujón. Sin embargo Francisco "Pancho" Piñeyro Pacheco está en la industria hace años con su marca más emblemática, Casa Vegana. Y también preside la asociación que nuclea en el país al 90% de la oferta de alimentos plant based, unas 80 firmas jóvenes -la gran mayoría nacieron en los últimos tres o cuatro años.

"Las métricas de ventas de todas las empresa que componen el nicho lo muestran el crecimiento, desde hace tres o cuatro años a nivel global y en la Argentina con mucho empuje en los últimos dos años no solo con nueva oferta, sino también con un salto significativo en ventas", cuenta el empresario alimenticio.

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En su caso, Casa Vegana marca que nació como un emprendimiento hace 10 años, y, en los últimos años, creció casi un 500%. "Pasé de vender, a fines de 2017, unos 7000 productos al mes y hoy vendo 70.000 productos al mes. Me mudé dos veces de planta y a la segunda me queda chica. Tengo que armar un polo más grande", señala su dueño que está mandando productos a España para entrar en el Corte Inglés, donde la empresa de  la familia tiene oficinas y está abriendo una divisón de alimentos a base de plantas. Y asegura que todos en la asociación están creciendo a tasas importantes.

"La pandemia complica mucho, sino ya estaría mirando a México", cuenta el empresario que cree en el modelo de negocios que menos impacto logístico cause.

Casa Vegana está en 1100 puntos de venta

Actualmente, tienen 25 productos en su portafolio y está presente en 1100 puntos de venta. "Arrancamos con medallones y sumamos nuggets, pizzas y comidas y postres congeladas. Crecimos mucho en la familia de productos", cuenta Piñeyro Pacheco, que viene de una familia dedicada agro y a la carne.

Según el empresario, el fenómeno se da por un cambio general de conciencia en la importancia que se le da a la alimentación. "La gente está buscando alimentarse mejor con lo cual está reduciendo el consumo de proteína animal", explica y asegura que el 70% de consumidores no son veganos ni vegetarianos.

Dentro de los alimentos a base de plantas Casa Vegana se encuentra en aquellos que no tienen conservantes, colorantes o aditivos. "Usamos materias primas muy nobles, buscando generar productos que alimenten, no productos que se consuman", explica Piñeyro Pacheco, que cuenta que analizaron lanzar una línea de alimentos análogos pero creen que no va en línea con el espíritu de su proyecto.

"La alimentación está tomando la dimensión que se merece. Uno es lo que come", dice Pancho Piñeyro Pacheco.

Los análogos, que son los que están de moda y a lo que apuestan muchas marcas reconocidas, son productos que intentan parecerse a la carne tanto en textura como en sabor y olor. También hay productos que intentan imitar a la leche. "Los análogos son un muy buen negocio, son la solución para la persona que quieren comerse una hamburguesa pero no quiere la proteína animal por razones de salud o, incluso, de cuidado al medio ambiente".

Justamente, más allá de los beneficios que consumir menos proteína animal puede traer a la salud, Piñeyro Pacheco cuenta los beneficios en materia ambiental. "El impacto de la producción en escala de proteína animal:carnes de todo tipo, lácteos y la pesca, además de la desforestación para poder alimentar a esos enormes centros de producción es enorme", detalla el dueño de Casa Vegana que remarca que "no es una opinión, es un dato duro".

Para el empresario con el cambio climático nos estamos acercando a un punto de no retorno y en ese momento se van a tener que tomar medidas drásticas-asegura. "Los consumidores de esta industria, en especial los de 16 a 30 años son mucho más concientes de esto, en especial en los Estados Unidos y en Europa. Y es ahí donde hay una gran oportunidad de negocio", señala Piñeyro Pacheco.

Cuestión de términos

En el código alimentario hay ciertas restricciones para tratar determinados términos como leche, queso, hambuerguesas que que la industria a base de plantas no puede usar. "Quienes estamos en esta industria queremos usar esos términos pero justamente para aclarar que no tienen proteína animal",explica Piñeyro Pacheco, que da un ejemplo: "Si se hace un queso a base de almendras o castañas de cajú queremos decir que es un queso pero que no tiene lácteos, pero no se permite usar la palabra queso. El queso propiamente dicho es el cuajo de la leche vacuna pero, sin embargo, se empieza a flexibilizarse cuando aparecen otras leches como la de cabra. Pero cuando hay protenía vegetal no se puede flexibilizar, por qué".

Desde la asociación están en conversaciones con los entes gubernamentales para tratar de que aggionar las regulaciones al mundo de hoy. "También hay un conflicto de intereses y presión de empresas que quieren preservar el término. Yo creo que es un período de transición y, en algún momento, cambiará", opina.

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