Tiene 107 locales

Empezaron vendiendo carbón, su creador tuvo un trágico final y hoy lideran el negocio mayorista: la historia de Makro

La cadena de autoservicios mayorista lleva más de 30 años en la Argentina. Su casa matriz se fundó a finales del siglo XIX en un rubro muy distinto.

Durante los primeros meses de pandemia, y aun en los siguientes, los autoservicios mayoristas se convirtieron en verdaderos protagonistas de las compras. Sus precios y el volumen cautivaron a los consumidores por sobre las góndolas de los supermercados. Dentro de este rubro, uno de sus principales jugadores es la cadena Makro, cuya casa matriz es la neerlandesa SHV Holdings. Los orígenes de este grupo están lejos del negocio de retail.

El verdadero nacimiento del holding se dio en 1896 cuando ocho comerciantes de la industria del carbón decidieron asociarse para armar su propio emprendimiento de compra y distribución. Así fundaron Steenkolen Handels Vereeniging (Asociación de Comercio de Carbón, en neerlandés) y crecieron dentro de este rubro.

Una de esas ocho familias eran los Fentener van Vlissinger, que actualmente continúan al mando de la compañía. Actualmente su chairman es Annemiek Fentener van Vlissinger, quinta generación a cargo.

Hora de diversificar

Del negocio carbonero viraron hacia la energía con una red de estaciones de servicio bajo el nombre Pam dentro del mercado europeo. Sin embargo, hacia los 60 el colapso del mercado del carbón producto del descubrimiento de grandes reservas naturales de gas los llevó a diversificarse aún más. Fue en ese momento que decidieron incursionar en el negocio mayorista, que había empezado a dar sus primeros pasos bajo el modelo del autoservicio - denominado cash and carry - unos años antes en Alemania.

Si bien no fueron los primeros, el grupo alemán Metro fue uno de los que popularizó este sistema. En particular, la cabeza detrás de esto fue Otto Beishelm, su managing director. Por eso, para lanzar su marca de retail, SHV se asoció con Metro y abrieron el primer local Makro en 1968 en Amsterdam.

La clave del modelo era que la sucursal funcionaba también como depósito. Entonces se eliminaban varios intermediarios y los precios podían ser más económicos. El principal foco del negocio estaba en el segmento profesional, desde cadenas de restaurantes hasta hoteles y cafés. Pronto, la sociedad entre SHV y Metro fue creciendo con aperturas a lo largo y a lo ancho de Europa, a veces bajo la insignia Makro y otras como Metro.

Beishelm se convirtió en uno de los magnates más conocidos en Alemania, aunque su historia se vio empañada tras el descubrimiento de que, durante la época de nazismo, formó parte de la organización paramilitar nacionalsocialista, Waffen SS. En 2013 se suicidó a los 89 años luego de ser diagnosticado con una enfermedad terminal.

Llegada a la argentina

Makro llegó a la región en 1972 con su desembarco en Brasil, mientras que en el país abrió sus puertas en 1988. En 1997, el holding neerlandés les vendió la totalidad del negocio de la marca mayorista en Europa y Asia a sus socios alemanes y optó por centrar sus esfuerzos en América latina. 

Con los años también sumó sucursales en Colombia, Venezuela y Perú - se desprendió en 2020 - y actualmente maneja más de 100 locales. En la Argentina opera 23 puntos de venta.

El nuevo local de Makro en Benavidez apunta más hacia el consumidor final.

Además de esta unidad, SHV amplió su portfolio de negocios en la última década. Adquirió una financiera, NPM Capital; una empresa de grúas y transporte de carga pesada, Memmoet; y una firma dedicada a la nutrición animal, Nutreco.

En tanto, en el país tiene un plan de inversión que implica entre dos y tres aperturas por año hasta 2025. A fines de 2020 abrió un local en Benavidez con un desembolso de $ 850 millones. Dentro del rubro compite contra otros pesos pesados como Maxiconsumo (pertenece a la familia Fera también dueña de Marolio), Vital y Yaguar. 

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