Análisis

Éxodo de empresas: la farmacéutica Eli Lilly se va de Argentina por tres razones que erosionaron su negocio

El laboratorio estadounidense anunció su salida del país. Sus marcas, entre las que hay productos para diabetes y enfermedades complejas, y productos como Cialis (disfunción eréctil) y Prozac (antidepresivos) estará en manos de Laboratorio Raffo. Se suma al éxodo de firmas del mercado local

La estadounidense Eli Lilly, laboratorio especializado en diabetes y medicamentos de alta complejidad, informó sobre el cierre de la semana pasada el final de sus operaciones directas en la Argentina. La empresa, que ya se había ido del país en los '80 y retornó en la década siguiente, concluyó así a un semestre de negociaciones para encontrar un licenciatario, informó el sitio Pharmabiz, portal especializado en la industria farmacéutica. 

Tras haber iniciado gestiones con tres firmas locales, se decantó por el Laboratorio Raffo, que será su representante en el país para el 100% de su cartera de productos. Los medicamentos de Eli Lilly generaban un movimiento anual de u$s 25 millones en el país, según datos de mercado. Entre ellos, las marcas Humalog, Humulin, Basaglar (insulinas), Glucagon (diabetes), Cialis (disfunción eréctil), Prozac (antidepresivos) y Zyprexa (esquizofrenia).

De esta forma, Eli Lilly se suma a la lista de empresas que decidieron irse de la Argentina en el último año y medio. A casos resonantes, como los de las chilenas Latam (LAN) y Falabella, se sumaron las marcas de indumentaria deportiva Asics, de Japón, y Under Armour, de los Estados Unidos. La primera le cedió el manejo de su etiqueta en el país al Grupo Dass, en tanto que la segunda está en proceso de cierre de su operación local, mientras busca un licenciatario. Adidas está en un escenario similar, en tanto que Nike, frustrada en diciembre la transferencia de su marca en el Cono Sur al grupo mexicano Axo, se encuentra recalculando y retomó los planes que tenía para su negocio local y habían quedado paralizados por esa fallida transacción.

En el negocio aeronáutico, despegaron Air New Zealand, Emirates, Qatar Airways y Norwegian. Alguna, como en el último caso, ya antes de la pandemia, cuando le vendió su operación local, inaugurada en 2018, a JetSmart

Otro caso resonante se dio en electrónica: Brightstar, de los Estados Unidos, fabricante de celulares para LG y Samsung en Tierra del Fuego, le vendió en octubre pasado sus activos locales, por el valor simbólico de u$s 1, al grupo local Mirgor, controlado por la familia Caputo. La fabricante francesa de parabrisas Saint-Gobain Sekurit cerró su planta de Campana y migró toda su operación a Brasil, a un costo de 150 empleos. Lo mismo hizo la alemana BASF, con su división de pinturas para autos, un camino que también transitó su rival Axalta, que, de un día para el otro, bajó la palanca de su operación en la Argentina. Como hizo otra firma alemana, Lanxess, que, en noviembre de 2017, cerró su fábrica de Campana, con un recorte de 170 empleos.

A ese listado, hay que sumar el laboratorio francés Pierre Fabre, que le vendió hace un año su fábrica de Virrey del Pino -y el manejo de sus marcas- al grupo local Sidus, de la familia Argüelles.

Ahora, el repliegue de Eli Lilly es a escala regional. Dejará de tener presencia directa en Chile, Perú, Ecuador y América central, donde tomará su marca el grupo Tecnofarma, una estructura regional de la que Raffo, su flamante licenciatario argentino, forma parte, informó Pharmabiz

En la Argentina, la empresa desvinculará a sus 160 empleados, entre los equipos de marketing y ventas, personal administrativo, control de calidad y plantel ejecutivo. Salvo algunos managers, que continuarían con cargos regionales en la compañía. Pharmabiz recordó que, en mayo del año pasado, durante la cuarentena, se designó un gerente general (Felipe Borges dos Reis, brasileño) "que nunca estuvo interesado en bajar a la Argentina".

Contraste fuerte con los planes que tuvo la empresa cuando, a mediados de los '90, decidió retomar sus operaciones en el país, apuesta que ratificó en 2004, apenas salida la Argentina de su crisis, con un anuncio de inversión de u$s 15 millones para estudios de investigación clínica.

En el sector, ahora, se recordó como una señal de alerta la no renovación de su convenio con el PAMI, producida la semana pasada, debido a que el aumento progresivo de los costos de importación y comercialización, debido a la inflación, y la devaluación, le impedía mantener las condiciones para que sus productos permanecieran en el acuerdo con la obra social de los jubilados. Sumado al cepo cambiario -en especial, para el giro de dividendos-, resultó un cocktail letal.

Como en muchos de los otros casos, la decisión de salida es regional. Pero, a la hora de tomarla, la Argentina no muestra argumentos a su favor. Menos, tras la recalificación del país como "stand-alone" en el índice MSCI, un mazazo en muchas filiales -y headquarters- de multinacionales. Para muchos, la exteriorización del "hartazgo" que se percibió desde las PASO de 2019, y tras la frustración que, en muchos aspectos, representó la Administración de Mauricio Macri. En tal sentido, el caso de Lanxess fue emblemático. La química alemana sopesaba, por lo menos, desde 2011 su salida de la Argentina, hastiada tanto de la falta de reglas de la economía local como de su complejidad sindical. Postergó la decisión hasta 2015. El triunfo de Cambiemos dio tiempo extra. Aguantó hasta noviembre de 2017, cuando entendió que no habría modificaciones estructurales en el país.   

"Seguirá habiendo empresas en retirada", observó Norberto Nacuzzi, country manager partner de EY Argentina, en el Palabra de CEO que El Cronista publicará este lunes. Concepto similar al que, en otras entrevistas, manifestaron pares suyos, como Néstor García, de KPMG, y Santiago Mignone, de PwC. Es que los números uno de las Big Four de los servicios para empresas tienen un doble termómetro: lo que pasa en sus propias compañías pero, sobre todo, entre sus clientes.

"Los que se van (o no vienen) ven la tasa de retorno que pueden tener sus inversiones. Hasta que no tengamos reglas de juego claras, los inversores definen sus planes, hacen sus inversiones y eligen. Y es posible que sigamos teniendo salidas de compañías extranjeras", explicó Nacuzzi.

Si vale la analogía, la pandemia afectó a la Argentina como el Covid-19 lo hace con un paciente de riesgo y sus comorbilidades. Más, cuando la economía local refuerza sus trastornos crónicos -déficit fiscal, inflación, escasez de dólares, falta de inversión, ausencia de crédito- con recetas o soluciones que tienden a potenciarlos: emisión, controles de precios, de capitales, subsidios, aumento del gasto, de impuestos, default.

Este año, se celebra un siglo desde el desarrollo de la insulina, medicamento que Eli Lilly produce desde 1923 y fue, durante décadas, referente absoluto para su abastecimiento global. Desde ese punto de vista, el caso del laboratorio estadounidense gana peso simbólico: la Argentina se asemeja a un paciente diabético, con sus niveles en severa descompensación y al que, con noticias como esta, se le está agotando la insulina de la inversión.

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Comentarios

  • MC

    mario Carbajo

    20/07/21

    Estimados : las empresas no solo se están yendo de este país. En el mundo tienen problemas . Los títulos son alarmantes ¿ Pero solo en nuestro país existen los problemas ?! Gracias.

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  • B

    benedic

    19/07/21

    QUE SUERTE PARA LOS CIPAYO , TENDRA NEGOCIOS PARA HACER A NOMBRE DE "OTROS"

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  • OB

    Osvaldo Baletto

    19/07/21

    Pero el exodo del articulo, habla desde el 2017, y el titulo parece que fuera de los ultimos 18 meses.

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