Informe de gestión

El resultado de Vicentin cayó un 70% en febrero

El súperavit de la cerealera concursada pasó de u$s 3,5 millones en enero a u$s 1,18 millones el mes pasado. Mientras los acreedores desconfían de las cifras, la sindicatura respaldó los motivos del default que argumenta la empresa

El súperavit de la cerealera concursada cayó un 70% en apenas un mes: pasó de u$s 3,5 millones en enero a u$s 1,18 millones en febrero, debido a cambios en los contratos de fasón y el mayor pago de haberes, entre otras razones.

El total de los ingresos relacionados a fasones, elevación y almacenaje alcanzó una suma de u$s 7.180.000 en febrero, cuando el mismo concepto en enero significó u$s 9 millones, de acuerdo al resumen que elaboró la firma santafesina, dirigido a sus acreedores.

Por su parte, los egresos (incluyendo los gastos de molienda, puerto, estructura, sueldos y cargas sociales) totalizaron un monto de u$s 6 milones. El mes anterior representaron u$s 5,5 millones.

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Según explicaron conocedores de su situación financiera, el desplome de su súperavit se trata de un hecho circunstancial que se explica por varios motivos.

Por un lado, dada su imposibilidad de operar, tras haber sido suspendida porque el Banco Central le reclama u$s 450 millones por liquidación de divisas, en febrero Díaz & Forti cedió su capacidad de molienda en las plantas que gestionaba de Vicentin, lo que llevó a la agroexportadora a celebrar acuerdos con otras compañías para garantizar su operación, que alcanzó una molienda de 385.000 toneladas.

La disminución de la facturación del mes pasado se debe, en parte, a que en febrero Díaz y Forti se presentó en convocatoria y no abonó la cláusula de 'take or pay', que sí había pagado el primer mes del año. "Por otra parte, febrero tiene 28 días, contra 31 días de enero, lo cual pudo haber influido en el resultado final", esgrimieron fuentes vinculadas a la empresa.

El desplome del súperavit se trataría de un hecho circunstancial

Asimismo, en su informe, la empresa subrayó que en febrero no existieron conflictos gremiales y cumplió con el pago de salarios y cargas sociales "en tiempo y forma".

El pago de la segunda cuota del bono pandemia y la concreción del último tramo de la gratificación anual 2020 a los empleados nucleados en el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) son dos ítems que impactaron en el nivel de egresos de la empresa.

No obstante, en la reseña que contiene los aspectos más destacados de su funcionamiento, el directorio de la compañía asegura que sus operaciones evolucionan favorablemente. La firma continúa adelante con sus actividades, mientras avanza en el intento de conformar una mesa de diálogo que involucre a los principales acreedores de cara a la negociación de su pasivo, superior a u$s 1300 millones.

Pese a la baja registrada en febrero, desde la compañía aseguraron que la suscripción de los nuevos fasones le permitirá a Vicentin operar, según indicaron, con capacidad plena durante lo que resta de marzo y abril. "Las capacidades de marzo y abril ya están totalmente vendidas", anticiparon.

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Como adelantó El Cronista días atrás, entre los nuevos convenios que confirmó la cerealera se encuentra uno con la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), uno de sus principales acreedores comerciales, que rige desde el 1° de marzo y se extenderá hasta el 31 de diciembre.

Además, por medio de un acuerdo con la cooperativa del norte provincial Unión Agrícola de Avellaneda (UAA), puso en marcha su planta de girasol de Ricardone, que se encontraba paralizada desde hace casi un año y posee una capacidad de molienda de 4000 toneladas diarias.

Para los acreedores, este informe de gestión "es un gesto para la tribuna basado en data inconducente", donde "los números están dibujados" y "es una descripción parcial que no computa lo ocurrido en el trámite concursal". Así lo aseguraron en diálogo con El Cronista.

"La expresión de los ingresos y los egresos en dólares es discutible, ya que aunque se señalan en moneda extranjera en la práctica se encuentran en moneda local. Además, la actualización de la deuda concursal no forma parte del informe y, en consecuencia, lo que se muestra como situación superavitaria no existe porque queda absorbida por el efecto de la devaluación", argumentaron en la otra vereda.

La Sindicatura respaldó a Vicentin

Pero eso no es todo. La historia sumó un nuevo capítulo en las últimas horas: la sindicatura a cargo de la convocatoria de Vicentin respaldó las causas que la empresa atribuye a su estrés financiero. 

Los síndicos detallaron las circunstancias que derivaron en el concurso, tales como las complicaciones para acceder a financiamiento, la decisión de los productores de fijar precios de forma anticipada, el crecimiento de los costos financieros y la incertidumbre macro, con "condiciones inestables".

A favor de la firma concursada, los síndicos plantearon que "no necesariamente todas las sociedades que pueden observarse en los organigramas responden a la voluntad de Vicentin y tampoco forman parte de la dirección unificada que caracteriza a las agrupaciones empresarias", en relación a las demás empresas que forman parte del mismo grupo.

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