Estrategia

El plan de Pampa para ampliar su liderazgo en energía eléctrica

Pampa Energía, la principal generadora privada de electricidad en el país, completó Genelba y apura junto a YPF una obra en Ensenada. La inversión fue festejada por el presidente Alberto Fernández.

Con la Argentina en estricta cuarentena y la economía golpeada por los efectos de la Covid-19, el presidente Alberto Fernández elogió al empresario Marcelo Mindlin el 25 de junio de 2020.

"La instalación de una planta eléctrica es el camino correcto. Y por mucho que me critiquen, me pone muy feliz que lo hagan capitales argentinos", dijo el mandatario por teleconferencia.

El dueño de Pampa Energía volcó sus esfuerzos a la expansión dentro de los negocios desregulados del sector: la generación de electricidad y la producción de gas.

Las centrales térmicas Genelba (que inauguró el año pasado el jefe de Estado) y Ensenada de Barragán son dos piezas claves de su proyecto.

Para estas plantas, ya operativas desde hace años, Mindlin invirtió a partir de finales de 2017 cerca de u$s 700 millones, que refuerzan su liderazgo en el área.

En el pico de la obra de ampliación de Genelba, trabajaron 1500 personas

Pampa Energía es la principal generadora privada de energía eléctrica, con 4970 megavatios (MW) de potencia instalada entre térmicas, hidroeléctricas y renovables (turbinas eólicas).

Con la Resolución 287/2017 del ex Ministerio de Energía, la firma aprovechó precios tentadores garantizados por Cammesa para realizar el cierre de ciclo combinado en la central Genelba, ubicada en el partido bonaerense de Marcos Paz.

Allí desembolsó u$s 350 millones, contrató a Techint Ingeniería y Construcción y colocó una turbina de gas y una de vapor de Siemens, que permitieron sumar 380 MW a los 873 MW ya instalados desde 1999 en el complejo que supo ser de Perez Companc.

En el pico de obra trabajaron 1500 personas y la habilitación comercial al ciclo combinado llegó el 2 de julio de 2020.

El precio promedio al que se despacha la energía es de u$s 34 por megavatio-hora (MWh), según consta en el reporte de resultados de la empresa.

Al cerrar un ciclo combinado, con calderas de recuperación de vapor, se genera un 50% más de energía eléctrica con la misma cantidad de combustible.

Este mismo proceso se puso en marcha desde mediados de 2019 en Ensenada de Barragán, una central que privatizó el Estado Nacional (era propiedad de IEASA, la ex Enarsa) y que es compartida entre Pampa Energía y la petrolera estatal YPF en un 50% cada una.

El consorcio compró la central en u$s 533 millones, de los cuales u$s 229 millones fueron en efectivo y u$s 304 millones corresponden a una deuda que asumieron.

Por sobre eso, comprometieron una inversión cercana a los u$s 200 millones para cerrar el ciclo y pasar de una potencia instalada de 560 MW a 840 MW.

Las tareas de construcción en las cercanías de la refinería de YPF en Ensenada las llevan a cabo Techint y Sacde y se prevé que la obra esté finalizada en el segundo trimestre de 2022.

La electricidad será entregada al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) a unos u$s 43 /MWh.

En el segundo trimestre de 2021, Pampa Energía reportó un EBITDA ajustado de u$s 241 millones, de los cuales la mitad (u$s 121 millones) corresponden al segmento de generación eléctrica.


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