Clásico de kioscos

El mítico alfajor Jorgito: por qué se llama así, su vínculo con el fútbol y cómo explota la nostalgia

La iniciaron Amador Saavedra y José Fernández en 1960 y hoy está en manos de sus hijos. De los kioscos a las camisetas de fútbol y por qué decidieron lanzar galletitas.

Si el alfajor tuviera documento nacional de identidad no hay dudas de cuál sería su nombre. Incluso tendría rostro, un niño peinado con gomina de sonrisa traviesa. Jorgito celebró su 60° aniversario en el mercado en 2020 a fuerza de una estrategia de marketing que dejó de centrarse en el público infantil, sino que apunta a la nostalgia. Hoy continua siendo una de las etiquetas más vendidas, con los herederos de sus fundadores al mando, aunque todavía hay algunas incógnitas con respecto al famoso joven pícaro de su envoltorio.

José Antonio Fernández y Amador Saavedra se unieron en 1960 para comprar una pequeña fábrica que elaboraba panificados y alfajores. Tenían 30 años y buscaban por intuición un negocio que tuviera potencial. Cuando llegaron a la planta descubrieron que esta ya tenía nombre.

Según cuentan sus hijos, la compañía ya vendía bajo la marca Jorgito dado que era el nombre del hijo de su dueño. Incluso, especulan, la ilustración del paquete estaría inspirada en este niño el cual nunca conocieron. Los socios decidieron no hacer ningún cambio, dieron de baja el negocio de bizcochuelos y se concentraron en los alfajores.

Primero comenzaron como proveedores de panaderías y al poco tiempo se lanzaron al mercado. Su principal target era el público infantil, así que centraron su estrategia de marketing, basada en la intuición, en los kioscos y los colegios. En ese tiempo la competencia no era fácil, así que Jorgito y Fantoche se repartieron el territorio. El primero se quedaría con CABA y provincia de Buenos Aires y el otro con el interior.

La marca creció y en 1994 inauguraron una planta industrial ubicada en el barrio porteño de Boedo y lanzaron el alfajor de fruta. Dos años más tarde apostaron por su versión del triple, el Jorgelín; y poco después presentaron sus minialfajores. Pero la compañía cambió su estrategia de publicidad y viró hacia el mundo deportivo con spots durante los partidos de fútbol, carteles en los estadios, incluso fue sponsor de la camiseta de Arsenal de Sarandí. También auspiciaron a Ernesto 'Tito' Bessone en automovilismo.

"Nuestro mayor marketing lo hacen los padres que comieron este alfajor cuando eran chicos y ahora se lo compran a sus hijos", explicó a La Nación Jesús Antonio Saavedra, hijo de Amador, quien falleció en 2011. En tanto, Fernández murió en 2015 a los 85 años y su hijo Carlos, más conocido como ‘Cacho', asumió como director.

Jorgito elabora sus galletitas en la misma línea de producción que los alfajores.

Dentro del portfolio alfajores, que representa un 80 por ciento de sus ingresos, hubo novedades en los últimos años porque en 2017 sumaron el blanco con baño de fantasía. Sin embargo, después de ese lanzamiento, Fernández aseguró que la línea ya estaba completa. A estos se le suman los conitos de dulce de leche y los bizcochitos. Pero la última novedad llegó en 2019 con sus galletitas (chips, chocolate y limón).

Según una encuesta de Infokioscos en 2021, los kiosqueros del país eligieron al Jorgito, en sus presentaciones mini, clásico y Jorgelín, como la marca más vendida dentro del rubro alfajorero junto al Guaymallén. Néstor Hugo Basilotta, vicepresidente de esta última, eligió al Jorgito blanco como su preferido. "La perfección hecha alfajor", resumió. 

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