Historia de marca

El increíble error de una máquina que inspiró el misterioso nombre de los fósforos Tres Patitos

La icónica etiqueta de Compañía General de Fósforos Sud Americana está presente en más de 2 millones de hogares en Argentina. Su nombre surgió a partir de un hecho inesperado.

La creatividad siempre está al pie del cañón a la hora de ponerle nombre a una marca. Que sea fácil de recordar y se impregne en la mente de los consumidores son dos de los puntos más importantes. 

Aunque también a veces los errores y las casualidades también inciden. Algo inesperado despierta la llama de la inspiración y de ahí surgen algunas etiquetas icónicas de las góndolas. Algo de esto tuvo el verdadero origen de la marca de fósforos Tres Patitos.

Su fabricante es Compañía General de Fósforos de Sud Americana (CFGSA), que a su vez elabora otra de las marcas más conocidas del mercado: Fragata. El origen de la compañía se remonta a 1889 cuando tres empresas del rubro, fundadas por inmigrantes italianos decidieron fusionarse para reducir la competencia dentro del mercado argentino.

Se trataba de Bolondo Lavigne & Compañía, ubicada en Barracas; Dellachá & Hno, en Avellaneda; y Francisico Lavaggi e hijo, iniciada en el barrio porteño de Belgrano en 1884. La nueva compañía contaba con algunas marcas ya conocidas en el segmento como Victoria, Ranchera y la ya mencionada Fragata.

Poco después, la sociedad, hasta entonces conocida como Compañía General de Fósforos, incorporó un taller gráfico para imprimir sus propias cajas, una plantación de algodón en Chaco y una hilandería en Bernal. Fue así como nació la CFGSA que se conoce actualmente. Sin embargo, su etiqueta más reconocida surgió a partir de un error de una de las máquinas durante su primera tirada.

¿Números o patos?

El sistema estaba programado para cargar 220 fósforos en cada una de las cajas. Pero en la primera ocasión, la máquina volcó 222 cerillos. Al darse cuenta del error, los dueños vieron la similitud entre la forma de dicho número y los tres plumíferos. De esta manera decidieron bautizar así a la marca que hoy está presente en más de 2 millones de hogares en el país.

Por supuesto que luego las 222 unidades hechas de madera de álamo se volvieron la norma, aunque también ahora tienen opciones con 250 y 400 cerillos, además del especial parrillero con cinco de ellos.

Además de fósforos, Tres Patitos también comercializa velas, trapos rejilla, franelas y paños. En tanto, la compañía se desprendió de su planta en Barracas - ahora ahí mismo puede encontrarse el complejo Central Park - y en los 60 abrió una nueva fábrica en José León Suárez.

Tags relacionados

Compartí tus comentarios