Dejó atrás su carrera en una multi y se convirtió en reciclador: por qué eligió una nueva vida

El ex-CEO de 3M y presidente de IDEA Ignacio Stegmann volvió a su actividad de toda la vida, el agro, pero desde la sustentabilidad: preside hace un año la organización civil que se encarga de recolectar envases de fitosanitarios para su posterior reciclaje

"Siempre fui un hombre de campo". Ignacio Stegmann recuerda de entrada su vínculo histórico con el mundo agropecuario, al que está ligado por razones familiares. Desde ese punto de partida, su posición actual no sorprende. Tras una larga trayectoria corporativa como CEO de 3M -fue número uno para la Argentina y Uruguay durante seis años- y luego de haber ocupado la presidencia de IDEA (Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina), entre otros cargos, Stegmann es hoy director ejecutivo de Campo Limpio, organización civil que implementa un sistema de recolección de envases vacíos de fitosanitarios para su posterior reciclaje. La entidad surgió del trabajo en conjunto de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes y la Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos, con todas las grandes compañías locales y multinacionales representadas. 

Desde la sanción, en 2016, de la ley de presupuestos mínimos para la gestión ambiental de envases vacíos de fitosanitarios, es responsabilidad de las empresas del sector el armado del sistema de gestión integral para la recolección y tratamiento de los plásticos. La organización ya está en 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires y cuenta con la adhesión de 99 empresas que representan el 90 por ciento de los envases que se emplean en el campo.

"El objetivo para este año es desplegar en todo el país el sistema", dice Stegmann y detalla: "En 22 provincias ya existe autoridad competente designada. Hace un año y medio la única provincia que recolectaba envases era Buenos Aires; hoy ya hay nueve con el sistema de gestión aprobado y cinco con centros de recolección instalados".

Campo Limpio se ocupa de la logística y de desplegar centros de almacenamiento para la recepción de los envases de fitosanitarios y su posterior reciclado o disposición final (el 15 por ciento hoy no es apto para reciclaje pero la meta es reducir ese porcentaje al 3, indica Stegmann). También capacita a los productores para el correcto tratamiento y lavado del plástico, de modo que sirva para su reciclaje (los envases exigen triple lavado y perforación). "Tenemos 27 centros en funcionamiento y 10 más instalados, a los que le falta la aprobación de la autoridad competente. Queremos llegar a más de 100 centros en todo el país en dos años", proyecta el director ejecutivo.

Luego de su paso por 3M e IDEA, y antes de sumarse hace un año a Campo Limpio, Stegmann trabajó en el diseño del Parque de Innovación de la Ciudad de Buenos Aires. "Son los dos temas que me apasionan: la innovación (desde mi paso por 3M) y el campo. Pivoteo entre los dos", dice. Hoy, viaja por todo el país y se reúne con autoridades provinciales y productores para extender el alcance de Campo Limpio, cuya gestión -indica- es muy similar al manejo de una empresa: "La posibilidad de trabajar en una industria con grados crecientes de sustentabilidad me parece muy importante. Desde ese punto de vista, me vinculo afectivamente con el proyecto".

El texto original de esta nota fue publicado en el número 329 de la revista Apertura

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