Reconversión

De restaurante a proveedor: este local de comida asiática le ganó a la pandemia, cómo lo hizo

Koi fusiona comida china y japonesa con el paladar argentino. Logró duplicar sus locales en el último año y busca expandirse con el sistema de franquicias.

Koi el restaurante que fusiona cocina asiática con platos argentinos logró incrementar sus ventas en 2020, abrió un nuevo local y ahora con una inversión de u$s 350.000 está desarrollando su propia planta de producción que tiene previsto finalizar en diciembre. Además, en busca de seguir extendiéndose abrió su sistema de franquicia. "El objetivo a largo plazo es llegar a Barcelona, Uruguay y Chile", dijeron.

El restaurante, que en 2017, inauguró su primer local en el barrio de Palermo (en Carranza 1591) de la mano de cuatro amigos, hoy cuenta con cuatro sucursales -una de ellas dark kitchen que abrió en 2020 en plena pandemia - y tiene proyectada abrir su primera franquicia a fin de año en el barrio de Villa Urquiza.

El negocio posee su versión Ramen Bar, con un salón más acotado y una carta orientada sobre todo a la sopa tradicional japonesa, que tiene una facturación total cercana a los $ 3,8 millones mensuales; y su modelo local full, donde se ofrece la carta completa y cuenta con 150 m2 aproximadamente, que factura un promedio de $ 6,8 millones.

"La pandemia nos obligó a reinventarnos. Nosotros no nos manejábamos con delivery y tras estar cerrados 20 días decidimos abrir bajo esta modalidad, porque era la única forma que teníamos de trabajar y los resultados nos sorprendieron", contó al El Cronista, Juan Manuel López creador de la marca Koi junto a Nicolás Visentín, Delfina Spadavecchia y Sebastián Guido.

"Tuvimos que reconfigurar la carta, desarrollamos nuestra propia app de delivery. El primer día pensamos que íbamos a tener en promedio 30 pedidos, tuvimos más de 200. Por eso decidimos abrir una dark kitchen para llegar a toda la Capital. Lo hicimos en Belgrano y el resultado positivo fue inmediato", agregó el gastronómico.

En solo dos meses se reacomodaron, diseñaron su propia línea de packing, que no solo son estéticos, sino que cumplen la función de transportar los delicados dumplings y los ramen sin sufrir vuelcos. También desarrollaron y sumaron flyers explicativos donde le enseñaban a los clientes cómo regenerar los productos en la comodidad de su hogar, sin perder calidad.

Contra todos los pronósticos, a pesar de la pandemia, el negocio logró seguir creciendo, operando sólo con el sistema de delivery. "Ya en agosto de 2020 alcanzamos los números de facturación del 2019, y a fin de año ya superamos esos números en promedio un 20%", reconoció López.

Previo a la pandemia, el restaurante tenía previsto abrir su tercer local, con salón para los comensales, pero la situación epidemiológica suspendió los planes. "A pesar del contexto, pudimos abrir un nuevo local en mayo de este año en el Mercat de Villa Crespo", sostuvo.

Apuesta

Luego de la reconversión, Koi apuesta a seguir creciendo y busca expandirse por todo el país. El primer paso es el desarrollo de su propia planta de producción; "Serán 600 m2 con dos pisos en el barrio de Paternal, con tecnología de última generación, que prevemos estará lista a fin de año".

Y este paso es casi vital para lanzarse como franquicias. Es que al contar con centro de producción y sistema de logística, se encargarán de elaborar y entregar todos sus productos al franquiciado, disminuyendo considerablemente la inversión en equipamientos y mano de obra mensual. "Además, nos garantizamos que la calidad del producto no se pierde y que los platos serán los mismos", explica López.

La inversión para asociarse a Koi es de $ 10 millones para el modelo Ramen Bar -el tipo de local que funciona en el Mercat de Villa Crespo- y de $ 20 millones para el local full, con un retorno pensado en 15 y 17 meses respectivamente, y una rentabilidad aproximada del 20%.

En la 'nueva' Plaza Serrano hay lista de espera para alquilar un local: cuánto piden

"Ya empezamos a ofrecer el negocio de franquicias y tuvimos muy buena repercusión. En diciembre abrirá la primera sucursal bajo este sistema en Villa Urquiza en el nuevo polo gastronómico del DOHO. También tenemos propuestas para llegar a Rosario, Córdoba, Neuquén y Salta. La idea es poder llegar a todo el país", sostuvo el empresario.

En una segunda etapa, la plan es cruzar las fronteras y no sólo tener presencia en Uruguay y Chile sino llegar también a Europa. "Tuvimos una propuesta para abrir un local en Barcelona, que en un futuro nos gustaría avanzar", concluyó López.

Tags relacionados

Compartí tus comentarios