Sustentabilidad

Abre el 'Villavicencio Park' para turismo aventura: cómo es

Por año, Danone invierte $ 64 millones para mantener el lugar. En la búsqueda para reducir gastos, invirtió u$s 180.000 en las instalaciones de Mendoza para recibir a más visitantes

La empresa francesa Danone inauguró un parque de turismo aventura en su Reserva Privada de Villavicencio, Mendoza, para impulsar la visita de más turistas. 

A las actividades que ya ofrecía, relacionadas al avistaje de flora y fauna, trekking y cabalgatas, entre otras, acaba de sumar un parque con tirolesa y circuitos de arborismo, que ampliará con más propuestas en octubre.

Así, apunta a atraer más visitantes al lugar, cuyo objetivo principal es concientizar sobre el cuidado de la flora, la fauna, los recursos hídricos y el medio ambiente en general. Pero, al mismo tiempo, también busca reducir los gastos que implica mantener la reserva, en la que Danone invierte $ 64 millones al año, sin obtener rentabilidad.

"Con los ingresos por turismo al parque, cubrimos el 42% de los costos; el resto se mantiene con donación de Danone. En áreas protegidas a nivel mundial, la conservación necesita ingresos económicos para poder solventar los costos -desde guardaparques hasta científicos-, y eso se logra a través de actividades turísticas de bajo impacto y totalmente monitoreadas", explica Silvina Giudici, responsable de la Reserva Natural Villavicencio y apoderada de la Fundación Villavicencio, de la marca de agua mineral de Danone, que se sigue envasando en ese mismo predio.

"Desde la Fundación buscamos que los visitantes conozcan el valor del agua mineral y el trabajo que se hace en conservación de flora y fauna. Las áreas naturales protegidas necesitan de inversión, que son sin retorno. Si bien la Reserva no busca rentabilidad, sí busca ser sustentable, tanto en los recursos naturales como en lo económico", aclara.

Vendió su empresa, se fue a la competencia y ahora lidera a ambas fusionadas


Desde el año 2000, meses después de que Danone adquirió Villavicencio al Grupo Cartellone, el lugar donde se encuentra también el histórico hotel -que ilustra la etiquetas del agua mineral- fue declarado como Reserva Natural Privada.

En ese lugar de 72.000 hectáreas, ubicado en Las Heras, a 50 km. de la ciudad de Mendoza, ya ofrecían visita a los jardines, propuestas gastronómicas, trekking, cabalgatas, overlanding y avistaje de aves en la reserva, entre otras actividades.

"Siempre necesitamos renovarnos, tener novedades para atraer a turistas y a mendocinos para que vengan a pasar el día. Hicimos una alianza con el grupo Mapsa, de Mendoza, que está a cargo de la instalación y gestión del Parque Villavicencio, para generar más disfrute en el lugar y hacer más atractiva la visita. Así, podemos ofrecer la función educativa, generando experiencias ligadas a nuestra agua Villavicencio, pero también recreativa. Juntando ambas propuestas, se atrae a más gente y se pueden ir más sensibilizados por conservar la naturaleza", explica.

Nuevas atracciones

Mapsa invirtió más de u$s 180.000 en el parque, que cuenta con circuitos de arborismo en altura, con diferentes niveles de dificultad, y tirolesas estilo canopy.

"En octubre, tendremos dos propuestas más. Se va a instalar una ZipLine de 1 kilómetro de extensión, la más extensa de Sudamérica; es similar a la tirolesa, pero en lugar de sentado, uno va acostado, como Superman. Permite sentir la experiencia de volar", explica Giudici. Además, "como no hay tantas propuestas para los menores de seis años, en un claro entre árboles se va a instalar pequeños senderos de arborismo a baja altura para ellos", agrega.

El parque, con los circuitos de arborismo y tirolesa, fue inaugurado el 9 de julio, con buenos resultados. "En julio de 2019, previo a la pandemia, nos habían visitado 10.000 personas. Este año, con el parque y las propuestas que ya ofrecíamos, recibimos 13.000, pese a la pandemia. Significó un atractivo fuerte y estamos muy contentos, porque creemos que a futuro se va a potenciar aún más", comenta Giudici.

El hotel y el parque solar

El tradicional hotel de 30 habitaciones -cuya fachada ilustra las etiquetas del agua mineral- fue inaugurado en 1940 y funcionó hasta 1979; desde entonces, permanece cerrado al público. Sólo se pueden visitar sus jardines. 

"Mi primer sueño era abrirlo, pero con el tiempo se desvaneció. Buscamos inversores para ponerlo a punto y operarlo, pero no tuvimos éxito y lo veo cada vez más difícil. El lugar está abierto a todo el mundo, con el hotel debería ser exclusivo para huéspedes, y eso no es posible. Iría a contramano de los fines que tenemos. A futuro, quizás sí se podría invertir para arreglarlo y poder recorrerlo, como museo. El edificio es enorme y requiere de un gran mantenimiento. Seguimos poniéndolo en valor, manteniendo su fachada, jardines y la capilla", explica.

"Además, no hay electricidad en la zona; usamos generadores de GLP para la Reserva.  Su costo es alto. Por eso, estamos por inaugurar un parque solar", anticipa.

"Instalamos un parque con paneles solares a través de la empresa Energe, que en 20 o 30 días estará funcionando. Danone invirtió $ 4,5 millones en este parque, que nos va a permitir reducir el uso de GLP en un 80% y usar el grupo electrógeno como respaldo. Se amortiza muy rápido esa inversión y además es una energía renovable, sin impacto, que es lo que buscamos", comenta Giudici.


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