Sustentabilidad

Crearon una empresa social que con el arte alegrar hospitales y hogares

Artecura es una propuesta de voluntariado que busca llevar vida y alegría a través de intervenciones artísticas

Hace 6 años y después de una experiencia personal, Elisa D´Andrea pensó cómo reconvertir los fríos espacios de los hospitales en lugares que hicieran sentir realmente mejor a los pacientes y que ayuden y estimulen a la recuperación.

"Mi abuela estaba internada. Y un día le propuse pintar un cuadro juntas y alegrar su habitación y su recuperación fue increíble", recuerda D' Andrea que es diseñadora y artista plástica y hoy la directora creativa de la iniciativa.

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Fue así que, luego de un tiempo de muchas investigación y luego de sumar a Rocío Parcel, nació Artecura en 2015, una empresa social que tiene la misión de llevar arte, color y vida a hospitales, hogares de niños, ancianos, comedores, refugios para personas en situación de calle y escuelas rurales.

Y, hoy llevan "artecurados" más de 300 espacios.

"Nos dimos cuenta que los colores tienen poderes mágicos y comenzamos a estudiar y utilizar la cromoterapia, además de imágenes alegres y frases positivas, para mejorar el estado de ánimo y aportar a la recuperación y contención de personas en situación vulnerable, disminuyendo así su sentimiento de reclusión y marginación", cuenta Parcel, quien venía del ámbito de la comunicación y el marketing con propósito y hoy es su directora de comunicación.

La empresa social ya lleva "artecurados" 300 espacios

Al principio, no les fue fácil que los hospitales les permitieran intervenir sus habitaciones o espacios comunes ya que había temor a que las pinturas pudieran perjudicar a los pacientes.

De ahí, que la primera intervención fue hecha por 50 artistias voluntarios que donaron sus obras, todas con la misma temática para ser colgadas en 15 habitaciones de pediatría del Hospital Falcón de Pilar.

Una vez que lograron romper esa barrera, comenzaron a pensar en cómo hacer la empresa sustentable. Y diseñaron una propuesta de voluntariado pensada para compañías.

"Hace seis años los programas de voluntariado eran un boom y nuestra propuesta fue capacitarlos en arte y les entregamos un kit con un instructivo para generar un cuadro", explican las emprendedoras. Así, por ejemplo, con una reconocida marca de pasta de dientes idearon una acción pintando sonrisas.

En otro caso, pintaron un enorme mural en un refugio de niñas de la calle. "El desafío fue enorme porque necesitábamos conectarlas con el lugar, que lo vieran como su casa, además de trabajar mucho el tema de la autoestima", cuenta Parcel.

En el Barrio San Cayetano, en San Isidro, tuvieron la linda tarea de "llevar alegría" a las fachadas de las casas en un proyecto en que trabajaron junto a todos los vecinos. "Usamos colores relacionados con la energía positiva y la alegría como el amarillo y el naranja, además del verde que es calma, refugio, esperanza. Y pintamos un amancer: el sol es vida", detalla la pintora.

El antes y el después

Las emprendedoras, además, trabajan con un centro barrial de Vicente López, en el capacitan para oficios y así la empresa social ayuda a generar oportunidades laborales a personas con difícil acceso al empleo y a reutilizar materiales.

"Estos jóvenes reutilizan madera para hacer objetos como unos perritos para pintar que incluimos en nuestras Box", cuenta D' Andrea y agrega: "Con ellos trabajamos valores como la fidelidad".

Justamente, con la pandemia, Artecura debió reconvertirse e ideó las Box, unas cajas con todos los materiales necesario para hacer una pintura. Esta actividad de voluntariado, además de con empresas, también se puede realizar en familia, por ejemplo. Y ya está en sus planes también llegar a otros países.

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