De Río Negro a San Fernando

Compró una empresa quebrada y la convirtió en un clásico de las fiestas: así nació sidra Del Valle

La Argentina es la séptima consumidora de sidra a nivel mundial con 76 millones de litros. Entre los principales jugadores del segmento se encuentra Bodegas Cuvillier, cuya historia empezó hace más de 60 años.

En las semanas previas a Navidad y Año Nuevo venden más de 20 millones de botellas. Desde el Alto Valle llegan los caldos que se fraccionan en Buenos Aires y llegan a todas las góndolas. Desde hace más de 60 años, la familia Saccani forma parte de las mesas festivas de los argentinos a través de su sidra Del Valle. Pero ahora quieren ir más allá de los brindis.

Virginio Luis Saccani había llegado con su familia al país proveniente de Italia. Se instalaron en Pergamino donde iniciaron un negocio agro ganadero. Sin embargo, Virginio, uno de los siete hijos del matrimonio, creía que había que enfocarse en rubros más industriales para poder lograr un crecimiento. Y así se abrió del emprendimiento familiar.

Empezó a relacionarse con el mundo de las bodegas a partir de la venta de insumos hasta que se encontró con una sidrera en aprietos. La firma estaba concursada y tenía una planta de elaboración en Río Negro. Saccani se hizo cargo, revivió sus líneas elaboradoras y empezó a fabricar algunos productos aislados. Finalmente la adquirió en 1957 y con la fábrica también se quedó con su marca: Del Valle.

La familia Saccani fundó Bodegas Cuvillier en 1957. Hoy la tercera generación está en la compañía.

Bodegas Cuvillier empezó a crecer y en 1976 su dueño amplió la producción con la apertura de una planta de fraccionamiento y distribución en San Fernando. Esta unidad bonaerense hoy se suma a las dos plantas elaboradoras de caldo que tienen en el Alto Valle. Desde ahí traen el caldo de sidra hecho con las manzanas que compran a los productores de la zona, en San Fernando se fracciona, embotella y salen las cajas listas para llegar a la góndola.

Nueva generación, nuevas ideas

La crisis del 2001 llevó a Virginio a entregar el mando de la compañía. Él volvió al negocio agro ganadero y sus hijos Marcelo, Javier y Paula se hicieron cargo. Una vez recuperados del cimbronazo económico empezaron a diversificar el portfolio de productos. Le sumaron una línea de jugos y recientemente, en diálogo con Negocios y Pymes, Javier Saccani aseguró que pensaban lanzar limonadas y bebidas energizantes.

A fines del año pasado, la compañía desembolsó u$s 2 millones para sacar al mercado su sidra en lata bajo la marca Del Valle. La idea, justamente, era colaborar con la desestacionalización de su consumo. Se estima que la firma tiene un cuarto del mercado con su etiqueta estrella, además posee la Premium 1930 y la artesanal Pyrus.

Según el último informe de Weston Cider Report 2021, la Argentina está séptima en el ranking mundial de consumo de sidra con 76 millones de litros. Por delante se ubican, en orden, Reino Unido, Sudáfrica, Estados Unidos, Australia, España y Canadá. En el mercado local, Del Valle compite con la chilena CCU, que posee un 50% del market share, con 1888, Pehuenia, La Victoria y Real. En tanto, en 2020 Moño Azul también se lanzó a este segmento.

Con el objetivo de ampliar su llegada, Bodegas Cuvillier firmó un acuerdo con Cervecería y Maltería Quilmes a principios de este año. La subsidiaria local de AB InBev se encargaría de la distribución y comercialización de 1930 lo que le permitiría a la marca expandirse a más de 300.000 comercios

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