Cómo es la 'Bestia' de Biden, el Cadillac One presidencial que sumó seguridad

Está preparado para resistir hasta ataques bioquímicos y recubierto por una estructura de 20 cm de grosor anti bombas y posee cañones de gas lacrimógeno, armas de diversos calibres y cámaras de visión nocturna

El nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ya no podrá manejar su favorito Chevrolet Corvette. A partir de su asunción se trasladará en la limusina presidencial conocida popularmente como 'La Bestia', en este caso un Cadillac fabricado por la compañía General Motors que estrenó en 2018 su antecesor, Donal Trump.

La Bestia de Biden es una especie de bunker móvil con capacidad para 7 ocupantes. Mide 5,5 metros de largo y un peso de casi 9000 kilos. Cuenta con una estructura de 20 centímetros de grosor (una aleación de aluminio, acero, titanio y cerámica) que protege al auto y sus ocupantes de ataques exteriores; desde granadas hasta el disparo de una Magnum. 

Está sellado completamente para evitar ataques químicos, biológicos y atómicos, También tiene 'auto extintor' de incendios y cuenta con dispositivos de comunicaciones directamente conectados con un satélite militar.

Las ventanillas tienen cinco capas de vidrio y policarbonato y no pueden bajarse, excepto la del conductor pero solo 7,5 cm. Aunque las gomas se pinchen, cuentan con un sistema llamado ‘run flat', que le permite seguir andando durante más de 100 kilómetros en llanta.

El vehículo cuenta con cañones de gas lacrimógeno, armas de diversos calibres y cámaras de visión nocturna. También posee kit de emergencia con oxígeno y sangre del grupo y factor del presidente con lo necesario para realizarle una transfusión inmediata.

Cada puertas de este auto pesa casi lo mismo que una de una Boing 757 y se mueve gracias a un motor turbodiésel de 8 cilindros y 6.6 litros, con una potencia de entre 300 y 330 CV.  

Muchos ocupantes del Salón Oval han elegido como auto oficial un Cadillac, siempre manejados y bajo la responsabilidad del Servicio Secreto de EE.UU. La otra opción es justamente otro clásico, el Lincoln.

En 2018, Trump se interesó personalmente en la flota y de hecho inició un cambio que incluyó 13 autos con un costo de u$s 16 millones

Dos 'Bestias' estuvieron en la Argentina. En 2016 con la visita de Barack Obama y en 2018, ocupada por Trump.

Tags relacionados

Compartí tus comentarios