Palabra de CEO

Los 3 pilares sobre los que Bioceres se va a triplicar en 3 años, detallados por su CEO

Federico Trucco relató el plan con tres pilares de crecimiento con el que Bioceres será "una empresa del doble o triple de tamaño en los próximos tres años". Ironizó que suele recibir "Propuestas indecentes", que "existen siempre, estaría preocupado si nadie quisiese tener una parte de lo que nosotros tenemos". La mira puesta en las células madre

El CEO de Bioceres, Federico Trucco, quiere triplicar el tamaño de la compañía biotecnológica en tres años, para lo cual tiene un plan muy claro: escalar su tecnología antisequía para soja y trigo, crecer en Brasil con una nueva planta en la que invirtió u$s 7 millones y ganar participación en el mercado de fertilizantes microgranulados en Argentina.

El ejecutivo dijo además que "Para la biotecnología, Argentina tiene costos muy favorables. El problema es cuando hay que escalarlos o monetizarlos". Y que suele recibir "Propuestas indecentes" para vender la firma. "Existen siempre, estaría preocupado si nadie quisiese tener una parte de lo que nosotros tenemos". 

Trucco confiesa también que hoy tiene la mira puesta en las células madre para incursionar en la medicina regenerativa.

Desde que comenzó el año hubo varios anuncios importantes de Bioceres como el acuerdo con Havanna y el cambio de mercado para cotizar ¿Cómo le escaparon al freno que impuso en otras empresas la pandemia?

Es cierto que no tuvimos la presión por el Covid que tuvieron otras industrias, lo que nos permitió seguir con nuestro plan de crecimiento. Para nosotros cambió bastante el panorama, en lo que hace al negocio. Muchos temas en los que veníamos trabajando empezaron a rendir sus frutos. Estamos con el trigo HB4 aprobado a nivel de Argentina, esperando que Brasil nos libere para poder darle mayor escala a ese proyecto. Seguimos esperando la aprobación en soja de China para esa tecnología.

¿Pueden salir ambas este año?

La información que tenía que generar el gobierno chino de manera independiente, ya la generó y pudieron hacer ensayos en campo. Estamos esperando que ocurra este año. En soja, la aprobación en China no nos afecta el plan comercial si se demora hasta el año que viene porque todavía tenemos que escalar bastante los inventarios. Si se demorase más, si nos afectaría el ritmo planificado.

Tras inversión de Bioceres, Agrality compra y reactiva una planta de semillas de Syngenta

¿Qué los benefició del contexto para arrancar bien el año?

Empezó bastante bien con precios para el productor. Los precios de los commodities están muy bien, históricos. Eso se traduce en beneficios para las compañías que vendemos insumos y con una muy marcado interés por las tecnologías que minimizan el impacto ambiental. Todo lo que tiene que ver con descarbonización de los procesos está siendo muy valorado, lo que nos afecta  positivamente porque parte de nuestro propósito como compañía de insumos es imponer tecnologías que descarbonicen el proceso productivo, que vayan a la neutralidad en carbono. Es una tendencia global que Argentina está adoptando pero acá no hay un marco de estímulo específico, no tenemos un sistema de créditos de carbono como tiene California por ejemplo. Pero el negocio del agro es parte de una cadena global y si en el futuro hay una mayor demanda de trigo o soja producido con menor intensidad en carbono dentro del mercado internacional, eventualmente va a mejorar las condiciones para Argentina.

¿Tipo de cambio los benefició?

Este año, el tipo de cambio y la inflación fueron mas o menos de la mano hasta hace un par de meses cuando se empezó a acelerar la inflación y no tanto la devaluación. Venía bien administrado, casi neutralizándose en forma mensual. Para nosotros eso es lo ideal, que no se genere un atraso y que la devaluación y la inflación vayan de la mano. Los picos generan mucha distorsión y mucha volatilidad. Vemos que hace dos meses hay una desaceleración de la devaluación en el tipo de cambio oficial y eso tiende a aumentar costos.

Aunque les fue bien, el último ejercicio cerró con una caída ¿a qué se debió?

El último trimestre que reportamos fue un poco difícil porque nos pegó la sequía respecto del ejercicio anterior. Es la primera vez que mostramos una caída desde que somos una empresa pública pero esperamos que se de vuelta en el resto del año porque fue por cuestiones de coyuntura y no por algo estructural del negocio.

¿Qué proyecciones hace para el año?

Crecimiento a doble dígito, y bastante más acelerado el crecimiento a nivel internacional que en la Argentina. En el país porque en parte ya tenemos una posición de liderazgo en varios de los segmentos. Pero en Brasil estamos teniendo un muy buen motor de crecimiento principalmente en el negocio de adyuvantes, con HB4 estamos pasando de las primeras miles de hectáreas a decenas de miles de hectáreas. Y podemos llegar a cientos de miles. Estamos cosechando 23.000 hectáreas de cuatro variedades de soja que nos deberían dar inventario suficiente para agregarle un cero más al número de hectáreas que encaremos en la próxima campaña. Eso ya nos debería dar inventario para saltar la vara del millón de hectáreas. Ahí, podemos decir que nos recibimos de compañía biotecnológica. Cuando ya se tiene más de un millón de hectáreas con la propia tecnología, lo que además a nosotros nos genera la posibilidad de duplicar ventas.

¿Esa escala también amplía el margen?

Si, hoy tenemos un margen de Ebidta sobre ventas que está en el orden de 26%. Pensamos que a medida que logramos escalar HB4 deberíamos estar por arriba del 30%. O sea que hay bastante leverage operativo, porque los costos fijos no crecen en la misma proporción.

¿En la Argentina donde hay potencial para crecer?

Por los nuevos negocios que fuimos habilitando. El negocio de semillas con HB4 estamos en pañales. No somos un participante importante en el mercado de semillas entonces eso nos va a dar mucho crecimiento. Nos parece dificil crecer en inoculantes de soja, donde tenemos el 27% de market share y no tengo un salto tecnológico suficientemente relevante como para poder modificar esa situación. En algunos mercados de adyuvantes de alta eficiencia estamos casi al 60% de market share. Ahí no veo desde el punto de vista regulatorio, que pueda ocurrir algo que modifique significativamente el negocio. Si, a nivel de fertilizantes microgranulados, que es una tecnología nueva para el país, en la que somos los primeros productores dentro del país de este tipo de productos pero que hoy representan el 1 o 2% del mercado de fertilizantes. Si mañana el gobierno decidiese liberar las retenciones y el productor desinara más dinero a invertir seguramente esa tecnología sería muy favorecida. Pero lo veo poco probable.

¿Son competitivos para esos productos?

Si, somos muy competitivos en costos. Es mas que nada el tiempo que lleva presentar una tecnología al productos hasta que se sienta cómodo. Eso lo tratamos de hacer sin erosionar los precios inicialmente. Después, si el cuello de botella se da por el precio, tenemos margen de maniobra para poder entregar precios más competitivos y lograr volumen por esa vía, que es lo que empezamos a hacer ahora. Pero es un segmento dentro de los fertilizantes que requiere un alto poder adquisitivo porque es un producto que vale u$s 2000 la tonelada, contra los fertilizantes tradicionales que valen cientos de dólares. También con estos productos se puede utilizar la cuarta parte del fertilizante que usarías normalmente. Con algún tipo de modificiación en el contexto macro, tributario o impuesto a las exportaciones agrícolas podría haber un impulso adicional. El resto de los segmentos históricos de Rizobacter más que nada, es poco probable que cambien significativamente por cambios normativos.

¿Su negocio solo depende de las regulaciones para el campo o los impacta las de la industria del conocimiento?

Hoy el incentivos para la economía del conocimiento tiene más impacto en actividades de investigación y desarrollo, o en estadíos más tempranos, en la capacidad para generar nuevos activos de propiedad intelectual y hacerlo a un costo competitivo, más que en mejorar la rentabilidad en los negocios ya presentes. El incentivo para exportaciones de la ley de economía del conocimiento está muy vinculado a servicios y no tanto a productos entonces no estamos teniendo beneficios que sí tiene el sector de software. No es algo que cambie la realidad en forma significativa.

¿A qué respondió el cambio al Nasdaq?

Cuando nos listamos quedamos dentro de un panel junior dentro de NYSE, el America (históricamente Amex) que es un mercado que el market making es 100% algorítmico y tiene menor nivel de participación que el NYSE o Nasdaq. Cuando logramos ciertas métricas de participación en cuanto a capitalización de mercado pero sobre todo número de tenedores de acciones con cierto nivel de tenencia teníamos la posibilidad de lograr un upgrade y por el perfil tecnológico de la compañía nos parecía que Nasdaq es un mercado más habituado a historias como la nuestra.

Las acciones subieron con el cambio

Bueno, hoy la acción está cerca de u$s 14 y en diciembre estábamos en u$s 5,50. Tuvimos un recorrido muy positivo.

¿Planean alguna nueva emisión?

Estuvimos contemplando la posibilidad de emitir algún bono sustentable, con un cupón ligado al nivel de emisiones de dióxido de carbono que neutralicemos. Mas que nada como un experimento para ir validando todo el marco de sustentabilidad de la compañía, de HB4. Trabajamos con el mercado noruego que tiene cierta trayectoria en lo que es bonos ESG o sustentability linked. Pero pensamos que si podemos fondear el crecimiento de la empresa a través de deuda ese sería el camino preferido. Estamos tratando de evitar emisiones de equity y no tenemos contempladas por ahora ningún tipo de emisión de acciones. Solo viendo el camino por el lado de la deuda.

¿Cómo está el nivel de deuda hoy?

Tenemos una deuda neta de unos u$s 130 millones, con una posición de liquidez de unos u$s 32 millones. O sea una buena posiciónn para un Ebidta que es del orden anualizado de 42, entre dos y tres veces Ebidta en deuda neta.

¿Cómo está constituida?

Una parte son ON, que fue emitiendo Rizobacter en el mercado local. Tenemos un programa de hasta u$s 80 millones que no está todo tomado.

¿Los impactó alguna medida del BCRA para el pago?

En algunos casos nos agarró algún pago y lo pudimos restructurar de acuerdo a la normativa y con mucho acompañamiento de los inversores. No fueron montos significativos. Se arregló en dos o tres meses. Con los inversores de afuera logramos cumplir con todas las obligaciones. No nos afectó significativamente la normativa. Más alla de esas ON tenemos alguna deuda estructurada con inversores internacionales y tenemos una nota convertible, que hicimos antes de que empiece la pandemia que es probable que se convierta en equity pero tenemos como u$s 40 o u$s 45 millones converibles a u$s 8 y hoy la acción está u$s 14. Así que es probable que el inversor cuando llegue a su madurez la quiera convertir. Eso dará cierto apalancamiento. Pero si pudiésemos conseguir algo más de capital creo que podremos financiar el plan de crecimiento en los próximos tres años sin tener que emitir equity y ese es el objetivo del management.

Bioceres se entusiasma con la aprobación de la soja transgénica de un aliado en China

¿En qué está basado el el plan de crecimiento?

Hay tres pilares. Uno, y el principal motor, es el escalado de la tecnología HB4, inicialmente en Argentina y después en Brasil y en EEUU. Hay dos aprobaciones críticas: la de soja en China y trigo en Brasil. Las estamos esperando para este año, si fuera en la primera mitad sería ideal. Eso ya nos permitiría transicionar el programa a medio millón de hectáreas más o menos en el próximo ciclo y con eso después saltar arriba del millón. 

El segundo es Brasil, donde estamos construyendo una nueva planta de adyuvantes para abastecer ese mercado en forma más competitiva. Hoy tenemos menos del 6% de market share y es un mercado donde podemos crecer. Ahí el mercado es 4 o 5 veces el de Argentina. Tenemos una planta pero está trabajando al 110% de la capacidad instalada.

¿Conviene un socio para ese salto?

Estuvimos viendo pero la verdad es que tiene buen repago y tenemos acceso a créditos localmente que lo podemos hacer en Reales así que es algo que podemos financiar en forma competitiva. No son plantas muy sofisticadas.

En tercer lugar está el negocio de los fertilizantes microgranulados donde hemos hecho una inversión grande en Argentina. Tenemos una planta con capacidad para más de 50.000 toneladas que hoy opera a menos del 30%. Ahora que básicamente el producto ya fue validado y podemos empezar a tener una estrategia un poco más agresiva, la idea es darle crecimiento, llevarla a un 80% de la capacidad instalada que nos va a dar unos u$s 100 millones más de ventas.

Entre HB4 como principal motor, el negocio de adyuvantes en Brasil y el negocio de fertilizantes microgranulados podemos tener una empresa que sea el doble o el triple del tamaño en tres años.

¿La planta de fertilizantes argentina necesita inversión?

Tengo capacidad ociosa que puedo aprovechar. Hoy, con capital de trabajo correcto podemos llegar al 80% de la capacidad instalada en los próximos años. Es un crecimiento importante donde la única inversión que tenemos que hacer adicional es poner el capital de trabajo, no activos fijos.

¿Y la de Brasil?

Levará 18 meses para que esté operativa. Estamos invirtiendo u$s 7 millones allí.

¿Son los mismos productos que fabrican en Argentina?

Si, pero básicamente en Brasil hoy tengo demanda y no producimos ventas porque no tenemos producto disponible.

¿Se podrían exportar desde Argentina?

No sería conveniente y además cuando se importa o se produce localmente, los registros cambian. Entonces tengo un tema de registros para abastecerlos desde acá. Además nuestra producción argentina también la tengo casi tomada, necesitaría hacer una inversión acá.

¿Hay un mayor 'costo argentino' en la producción?

En algunas cosas Argentina tiene costos más favorables y en otras menos. Hay un componente de logística que no es menor porque se transporta en camiones. Puede tener una alta incidencia para productos que son relativamente económicos. El precio de la logística podría afectar la utilidad y creemos que por lo general son productos que tienden a formularse en su versión final en el mercado donde se comercializan. No es que tenemos adyuvantes que pueden venir de China porque sería más baratos formularlos allá que aquí.

Lo que sí es más competitivo en el mercado brasileño es el costo de capital. Para poder hacer una inversión de activos físicos se puede financiar muy convenientemente con las líneas crediticias que existen. El Bndes tiene programas muy blandos para financiar capacidad instalada.

Mudar a Uruguay algún negocio, como hicieron otras empresas ¿se evalúa?

Para las actividades de Investigación y desarrollo Argentina es probablemente el lugar más competitivo del mundo. El insumo fundamental es el talento humano. Acá hay una combinación de formación y costo del salario que es la conversión de dólares a propiedad intelectual o activos intangibles más conveniente que existe respecto de Israel, Europa, Estados Unidos, Uruguay.

Argentina tanto en software como en biotecnología tiene costos muy favorables. El problema es cuando hay que escalarlos o monetizarlos que empieza a afectar la macro, la volatilidad, las restricciones de acceso a mercado, de flujos de capital.

Puede haber alguna ineficiencia en el IVA porque no estás recuperando porque la venta está muy en el futuro. Pero es muy marginal y en eso sí la Argentina tiene mucho para contar y debería venderse mejor. Podríamos ser un buen socio para muchas compañías internacionales. Nuestra competitividad tiene que ver con utilizar el sistema científico local y poder internacionalizarlo.

¿Hay alguna compañía en la mira para comprar?

Tenemos algunas oportunidades que van surgiendo. Estamos siempre viendo el retorno sobre el capital que disponemos. Si en algún momento hay crecimiento inorgánico y nos representa un mejor retorno que el crecimiento orgánico o que otras opciones de locación de capital no tenemos problema. Hemos hecho M&A muy exitosos en el pasado como Rizobacter es el más emblemático. Estamos viendo el negocio que tengan que ver con nuestras posibilidades de internacionalizar HB4 con mayor velocidad.

Propuestas indecentes existen siempre, estaría preocupado si nadie quisiese tener una parte de lo que nosotros tenemos. Consideramos que hoy el mercado nos está retribuyendo bastante bien o valorizando bien por los negocios que tenemos. Si el mercado nos da una mejor valorización nos vamos a preservar y si vemos que un estratégico nos paga por encima de lo que el mercado reconoce por alguna de nuestras lineas de negocio haremos un arbitraje y desinvertiremos en esa línea para poder usar los recursos en otras que tengan mayor crecimiento o mejor retorno. Al final del día es un ejercicio de locación de capital y podemos ir para los dos lados.

¿Le interesa incursionar en otros sectores?

Hicimos una inversión pequeña pero importante en el mundo de las proteínas alternativas. Compramos un 6% de Moolec, que produce proteíanas bobinas en plantas. Todavía se requiere mucha inversión en esta materia pero me parece que puede ayudar muchísimo en desacarbonizar los procesos. No solo producir más eficientemente a campo sino mejor el proceso de transformación. No podemos usar 10 kilos de una cosa para generar un kilo de la otra. Ahí hay una oportunidad importante en la industria de proteínas alternativas que hasta debería ser estratégica para nuestro país como productor de materias primas. 

También hay industrias por afuera del agro que me generan interés como la medicina regenerativa. Cómo podemos mantenernos jóvenes cuando empezamos a tener más años. Que nuestros órganos mantengan el mismo nivel de prestación.

Estoy explorando, poniendo algo muy a nivel semilla todavía. Pero es un área donde me parece que Bioceres podría participar en forma significativa y aparte todavía es un espacio que no está regulado.

¿Se trata de células madre?

Exacto. El liderazgo temprano que tuvo Estados Unidos se frenó después de ciertas restricciones regulatorias. Requiere de una conversación con la sociedad y con el Estado. Si se puede regenerar un corazón por una patología en vez de hacerse un transplante es un salto revolucionario. Es un interés de la compañía que está utilizando su área venture capital para financiar proyectos primero y después nos meteremos en empresas. 

Tags relacionados

Compartí tus comentarios