Carsa, licenciataria de Musimundo, reestructuró su deuda financiera por $ 945 millones

La empresa chaqueña llegó a un acuerdo con bonistas por un pasivo que contrajo por Obligaciones Negociables (ONs). En los últimos dos años, ejecutó un plan de ajuste por su situación financiera

Carsa, una de las dos licenciatarias de la cadena de venta de electrodomésticos y electrónica Musimundo, terminó de reestructurar su deuda. La empresa chaqueña llegó a un acuerdo con sus acreedores por un pasivo que contrajo por Obligaciones Negociables (ONs).

Según pudo saber El Cronista, el monto asciende a $ 945 millones, en línea con las cifras publicadas por la compañía en su último balance, correspondiente a noviembre de 2020.

"Significa una muy buena noticia para la firma, que negoció la deuda con distintos bonistas", señalaron conocedores de la operación. Así, la empresa completa su reestructuración financiera, que comenzó con un acuerdo con proveedores y continuó con un pasivo impositivo con la Afip, en sus dos primeros tramos.

La venta de electrodomésticos y electro vive un 'veranito' y creció 20% en lo que va del año

A su vez, en enero pasado, reestructuró $ 2500 millones de deuda con 22 entidades bancarias"Nos dirigimos a ustedes y al público inversor a fin de informar que se alcanzó un acuerdo de reestructuración de la deuda financiera con las entidades bancarias acreedoras, que permitirá superar la situación de mora", indicó en ese entonces, una nota que envió a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y al Mercado Abierto Electrónico (MAE).

El contexto macro de 2020 llevó a la empresa, con sede en la ciudad de Resistencia, a incumplir, en sucesivas ocasiones, con el pago de las ON. "Se considera que se podrá honrar los compromisos asumidos, siempre que se logre normalizar el abastecimiento, lo cual permitirá continuar con la habitualidad del negocio", había anticipado la compañía en su balance último.

De acuerdo con su último estado contable, cerrado al 30 de noviembre de 2020, el pasivo financiero corriente de Carsa ascendía a $ 2588 millones, mientras que el no corriente alcanzaba los $ 1161 millones.

En tanto, su patrimonio neto es de $ 361 millones. Entre septiembre y noviembre de 2020, tuvo ingresos por ventas por $ 1310 millones, lo que significa casi un 20% menos comparado al mismo período de 2019, cuando le entraron $ 1633 millones.

La falta de abastecimiento por parte de proveedores clave hizo que la empresa perdiera peso en el mercado en el último tiempo, sumado a la caída de las ventas y los bajos ingresos que complicaron su situación financiera.

En 2018, la compañía logró salir del concurso de acreedores, por un pasivo calculado en $ 3000 millones, pero, desde 2019, se encontraba negociando su acuerdo de reestructuración de deuda, "producto del agravamiento de la situación económica del país", según informaron en aquel entonces fuentes vinculadas a la firma.

El plan de reestructuración se hizo en base a un pronóstico de ventas muy conservador

"El plan de reestructuración se hizo en base a un pronóstico de ventas muy conservador atento a la situación del país, que combina alta inflación con recesión. Aún siendo un esquema que se podía cumplir, se vio resentido por las circunstancias que afectan al mundo, y al país en particular, desde marzo de 2020. La Sociedad espera contar con recursos suficientes para realizar el pago de los servicios adeudados a partir de la revisión de los acuerdos vigentes", explicó la empresa en su último balance.

La crisis que atraviesa desde hace años obligó a Carsa a cerrar casi 50 locales de Musimundo, entre ellos, algunos de locaciones emblemáticas, como el que se encontraba en la esquina porteña de Corrientes y Callao, con desvinculaciones de cientos de empleados en diversos plazas del país.

"La compañía tomó la decisión de discontinuar algunos de sus puntos de comercialización, cuyas ventas no aportaban a los niveles de rentabilidad que la situación demanda, en un contexto de alto costo del endeudamiento", sostuvo Carsa en ese momento.

En línea con su objetivo de reducir la operación, en octubre de 2019, Electrónica Megatone Sociedad Anónima (EMSA) absorbió 37 de las sucursales que Carsa controlaba. De los 82 puntos de venta que ésta tenía bajo su control, se quedó con los 45 que tiene actualmente.

Este traspaso, que incluyó la conservación de más de 330 fuentes laborales a cargo de EMSA, significó un alivio para Carsa, que achicó su estructura en un 43%, con el objetivo de bajar los costos para enfrentar así las deudas con los bancos. La operación le habría generado un ahorro de $ 120 millones de indemnizaciones y $ 60 millones en costos de traslado de mercadería.

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