Apuran la definición

Analizan reconvertir el Sheraton de Córdoba en un hotel de menor categoría

Mientras siguen las negociaciones con el Marriot, los dueños estudian la alternativa de transformar el complejo en una estructura más chica, con menos empleados y una menor oferta de comodidades

Con los días contados, se define la supervivencia del Sheraton Córdoba. Por estas horas, evalúan reconvertir el complejo de alta gama en un hospedaje de menor categoría, para así salvarlo de su trágico final. 

Fuentes allegadas a la empresa señalaron que la alternativa que baraja Quinto Centenario, la firma encargada de la explotación perteneciente a la familia Álvarez Rivero, es transformar el tradicional alojamiento, situado en pleno centro de Córdoba capital, en un hotel con una estructura más chica de empleados y una menor oferta de comodidades y servicios.

Mientras negocia contrarreloj la continuidad del contrato con Marriot, la cadena propietaria de la marca, sus inversores consideran reabrir con otro nombre. Se espera que en los próximos días haya una determinación al respecto.

Otro hotel de alta gama colgó el cartel de venta y se profundiza la crisis del sector

Ante esta situación, esperan que el plan de retiros voluntarios logre una alta adhesión, para así bajar el número actual de 150 empleados directos a un tercio. Le solicitaron al Ministerio de Trabajo provincial tiempo hasta el 10 de febrero, fecha en la que está prevista una próxima audiencia a las 11 horas.

Por el momento, según explicaron desde la sede cordobesa de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Uthgra), aceptaron el retiro voluntario entre 15 y 20 personas, lo que hace difícil pensar en una pronta reapertura.

"La operación, tal como está ahora, es imposible de sostener. Mantener las prestaciones de un hotel cinco estrellas es altamente costoso. Por ejemplo, se requiere de un restaurante de primer nivel que esté abierto todos los días, en un rango horario amplio, como así también un auditorio para eventos, con capacidad para muchos asistentes. Para seguir, es necesario recortar el funcionamiento", señalaron fuentes vinculadas a la compañía.

Según números dados a este medio por fuentes cercanas a la empresa en noviembre, cuando se anunció la decisión de cerrar el complejo, el hotel pierde alrededor de $ 5 millones por mes. A casi un año desde el inicio de la pandemia en marzo pasado, la pérdida total llegaría a los $ 55 millones aproximadamente.

En línea con el nuevo rumbo que la empresa planea adoptar, los representantes les reiteraron a las autoridades locales que instrumenten la ayuda disponible del Estado, con el objeto de preservar la actividad. 

En este sentido, buscan que se los exima del pago de ciertos impuestos y que se sancione una norma de fomento a la industria turística. "La ley que está vigente está desactualizada. Contempla una promoción para quienes ingresan al negocio con nuevas inversiones, no para los que ya se encuentran en él, lo que implicaría que la firma desembolse más capital", detallaron desde el sector.

El 60% de la facturación del Sheraton Córdoba proviene del turismo de negocios

El sindicato reiteró la solicitud de continuidad de la fuente laboral de todos los trabajadores, tanto los permanentes como los eventuales. Asimismo, pidió que abone el sueldo de enero de 2021, conforme al acuerdo celebrado entre la Uthgra Central y la Cámara respectiva, el cual está previsto depositarse en las próximas horas. "Actualmente, los empleados están cobrando el 75% de sus salarios, al estar suspendidos", aclararon desde el gremio.

La firma dueña, dedicada a la construcción, fue la misma que levantó el Sheraton Córdoba, inaugurado en 1997. En este caso, a diferencia de otros hoteles, más del 60% de la facturación proviene del turismo de congresos y convenciones, actividades suspendidas, sin todavía un horizonte de "normalización". 

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El Sheraton Córdoba no es el único hotel de alta gama que tambalea. A metros de él, hace unos días, la cadena cordobesa Amerian Hoteles, fundada en 1992, anunció el cierre del Amerian Córdoba Park, uno de sus hoteles emblemáticos, ubicado en el centro de la ciudad, frente al Patio Olmos.

La crisis que atraviesa la hotelería, como consecuencia de la caída de la actividad turística provocada por la incertidumbre debido al avance del coronavirus, sumado al complejo contexto local, desalienta la inversión en el sector: los empresarios buscan desprenderse de sus activos para salir de una industria que no vislumbra el repunte.

Mientras algunos resisten, otros ya cerraron definitivamente o bajaron las persianas de manera momentánea, incluso en plena temporada turística, porque el nivel de reservas que tienen no alcanza para cubrir sus gastos.

Según datos de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), el 70% de los establecimientos en todo el país están cerrados. Desde la llegada del Covid-19 al país, desaparecieron 2500 hoteles en el territorio nacional.

Un relevamiento realizado por la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT) entre los establecimientos que la integran reveló que las expectativas de ocupación turística para febrero se ubican alrededor del 10%, por debajo del nivel de diciembre (cercano al 20%) y enero (aproximadamente el 30%).





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