El Cronista Comercial

Quiso Garbarino, ahora va por Sodimac: el dueño de Havanna busca revancha en el 'retail'

Frustrado su intento por la cadena de electrodomésticos, se lo mencionó como candidato para Falabella. Pero, a Inverlat, le cerraría más quedarse sólo con la firma de productos para la construcción. También habría mantenido conversaciones por Walmart

Quiso Garbarino, ahora va por Sodimac: el dueño de Havanna busca revancha en el 'retail'

El fondo Inverlat vuelve a la carga, tres años después de su última compra. En 2017, el dueño de Havanna y de la imprenta de seguridad Icsa adquirió el negocio local de Aspro, fabricante y comercializador de sistemas de compresión para estaciones de GNC. Desde entonces, estuvo a la búsqueda de oportunidades. Pero ninguna fue lo suficientemente atractiva como para cerrar una operación.

Este año, tras una extensa negociación, quiso quedarse con Garbarino. Pero el intento se frustró y Carlos Rosales, presidente del grupo asegurador Prof, se convirtió en su nuevo dueño.

Ahora, Inverlat va detrás de su revancha en el mundo del retail para ampliar un portfolio, que, hace unos días, se achicó tras su salida de New Arrecife, la licenciataria de Reef en el país: le vendió su participación en la master franquicia de la marca de indumentaria de surf a su socio en ese negocio, el ex ejecutivo supermercadista Fabián Papini.

En dos semanas, el fondo haría una oferta por la operación local de Sodimac y declinaría entrar en Falabella. Además, habría conversado con Walmart, que -como el holding chileno- busca un socio para su negocio en la Argentina.

Mirá también

La petrolera de Galuccio consolida su recuperación

La petrolera anunció sus resultados al 30 de septiembre. Su producción de petróleo creció 12% y sus costos operativos mejoraron un 19%. Todavía sigue con resultado neto en rojo, pese a que mejoró su situación financiera. Anticipó que, en diciembre, espera poner en producción pozos de su quinto pad en Vaca Muerta

"Falabella puso a la venta ambas marcas. El apetito de Inverlat por la cadena de artículos de hogar y construcción se debe a que el modelo de negocio es más sencillo. A diferencia de Falabella, que importa casi toda su mercadería textil, Sodimac se abastece de una amplia red de proveedores locales, un dato no menor, si se tienen en cuenta las posibles restricciones a la importación por el súper cepo", analizan en el sector.

Según fuentes del mercado, Inverlat apunta a entrar en el rubro de tiendas departamentales, atraído por las oportunidades que se presentan en esta industria actualmente. "Hoy, se consiguen precios de entrada más económicos que antes, producto de la crisis. Empresas como estas, en otro contexto, serían más difíciles de comprar. Y, aunque la Argentina atraviesa un momento complejo, el fondo siempre pensó en el mediano-largo plazo", señala un conocedor de sus movimientos.

Inverlat tiene una amplia experiencia en la industria, una ventaja que corre a su favor. "Cuenta con un management de profesionales idóneos, con trayectoria en retail, para darle continuidad a estos negocios en la Argentina", sostienen allegados al holding, que, en su momento, gestionó también las franquicias de Wendy's, KFC y China Wok bajo el paraguas de Desarrollos Gastronómicos SA (Degasa), que tuvo como socios a los hermanos Stuart Milne, la familia D'Alesandro (ex Arcor) y Federico Tomasevich, quien renunció días atrás a la presidencia de Grupo Puente. En 2018, Degasa fue vendida a la familia Serrano, de Ecuador, e Inverlat y sus socios se desprendieron de las franquicias. 

Comandado por los ex banqueros Carlos Giovanelli, Guillermo Stanley y Damián Pozzoli, Inverlat se define como una conjunción de private equity family office. En operaciones de hasta de u$s 100 millones, inyecta capital propio. Cuando superan ese monto, invita a participar a familias argentinas como co-inversores.

El objetivo no es comprar ni vender compañías en un determinado plazo, sino que busca lograr una apreciación del capital a través de su desarrollo y expansión. La ganancia de los inversores radica en el rendimiento que se puede obtener a través de dividendos o estructuras financieras.

Su portfolio está valuado en más de u$s 1000 millones, con una rentabilidad anual de entre el 25% y 30%. Sus inversiones se enfocan en marcas con presencia en la región y su especialidad reside en inyectar capital y poner nuevamente en valor las compañías adquiridas. Así lo hizo con Havanna en 2003, cuando aportó su experiencia en restructuración de deuda y manejo de estrés financiero.

La receta de Inverlat para sus eventuales operaciones de retail sería similar a la que intentó aplicar con Garbarino: inversión acompañada de capital de trabajo para, así, reflotar el negocio. El plan es optimizar la red de sucursales con el robustecimiento de la plataforma de e-commerce, un canal de ventas que Inverlat entiende que "llegó para quedarse".

A la hora de embarcarse en un nuevo proyecto, Inverlat tiene en cuenta factores, sobre todo, el crecimiento proyectado de la compañía y el desarrollo de la industria a la que aspira a ingresar. Otro sector en donde el fondo puso el ojo es la industria energética.

Shopping