El Cronista Comercial
MIÉRCOLES 17/07/2019

Quiénes son los dueños de la energía renovable

El mapa de las empresas que ganaron licitaciones RenovAr y las que ya están vendiendo su producción al mercado. Cuáles tienen parques en marcha y quiénes pelean, todavía, por conseguir capital. Los players internacionales que aterrizaron

A partir de la Ley de Fomento a las Energías Renovables (sancionada y promulgada en 2015, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, y reglamentada en 2016, durante la gestión de Mauricio Macri), la Argentina dio impulso a un nuevo sector industrial con enorme potencial de crecimiento.

La meta establecida por ley es pasar del 2 por ciento actual a un 20 por ciento del consumo eléctrico nacional provisto por fuentes limpias en 2025. Con este fin, en los últimos dos años fueron firmados 198 contratos de energías renovables por más de 5900 MW en 21 provincias, según datos de la Secretaría de Energía. De ellos, 147 corresponden a tres rondas de licitaciones del Programa RenovAr, por cerca de 4500 MW; 10 provienen de la renegociación de contratos de la gestión anterior, a través de la Resolución 202, por 500 MW; y 41 corresponden a acuerdos entre privados por medio del Mercado a Término de Energías Renovables (Mater), por más de 1000 MW.

Actualmente, hay en marcha 91 proyectos, de los cuales 17 ya están operativos (comercializando energía) y el resto en construcción. Esto equivale –según la Subsecretaría de Energías Renovables–, a inversiones por US$ 4700 millones para 3200 MW y a la creación de unos 7000 nuevos empleos.

Tanto las licitaciones públicas del RenovAr como el lanzamiento del Mater están delineando un nuevo mapa del mercado energético en la Argentina. Entre los ganadores de proyectos hay compañías con trayectoria en el rubro Oil & Gas que viraron al negocio de renovables, como Genneia (ex Emgasud, distribuidora de gas natural), PCR (Petroquímica Comodoro Rivadavia) e YPF Luz. También hay empresas estatales creadas para el desarrollo de renovables, como la jujeña Jemse, con foco en parques solares y producción de litio, o la riojana Arauco, enfocada en el desarrollo de parques eólicos. Y entre los nuevos jugadores provenientes de otros rubros están Frali, de la familia Frávega, y Fresa, una asociación de la constructora Cartellone con el grupo farmacéutico y forestal Insud. A continuación, un tablero de los players.

Genneia. Creada en 1991, Genneia, de la familia Brito, Delfín Ezequiel Carballo y los fondos Argentum, Laig Eolia y Fintech Energy, es, con más de 3600 Mw adjudicados, uno de los líderes del mapa de renovables. La firma posee dos parques eólicos en funcionamiento: uno en Rawson, con 101 MW, y otro en Trelew, con 50 MW. Además, tiene 11 en construcción (seis en Chubut, tres en Buenos Aires y dos en Río Negro) que, una vez en marcha, sumarán más de 600 MW adicionales y ocuparán a 1600 personas.

“Tenemos inversiones eólicas en Buenos Aires, Río Negro y Chubut, y una solar en San Juan. Hacia fin de año pondremos en marcha 230 MW de energía renovable, que se sumarán a los 150 que ya estamos generando en Rawson y Trelew”, destaca Jorge Brito (h), presidente de Genneia. Asimismo, adelanta: “Durante 2019 y 2020 pondremos en el sistema otros 500 MW de energía renovable y terminaremos la estación transformadora de 500 Kv. Eso nos convertirá en la firma líder en generación de energía renovable”.

Una de las claves para el desarrollo de estos proyectos es su financiación a través de Project Finance (un mecanismo que se basa en la capacidad de cada proyecto de generar flujos de caja positivos y no en la “solvencia” de las compañias patrocinadoras). Bajo esta modalidad, la firma consiguió inversiones por US$ 323 millones, además de préstamos de bancos de desarrollo y agencias de cooperación europeas.

“Los créditos están respaldados por los proyectos y los balances de la compañía no quedan expuestos”, explica Alfredo Bernardi, gerente de Sustentabilidad de la firma y titular de la recientemente creada Cámara Eólica Argentina, que agrupa a las principales firmas que desarrollan proyectos en el marco del programa RenovAr. Genneia ya recibió desembolsos por US$ 30 millones y el resto se completará a fin de año. Además, la firma emitió bonos con vencimiento en 2022 y tuvo un aporte de capital por parte de sus accionistas de US$ 170 millones entre 2016 y 2018.

Petroquímica Comodoro Rivadavia. Con casi 100 años de actividad (fue fundada en 1921), Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) nació como productora de petróleo y gas, luego incorporó la elaboración de cemento y finalmente se volcó hacia las energías renovables. En la Ronda 1.5 del plan RenovAr le fue adjudicado el proyecto Parque Eólico del Bicentenario (PEBSA I) en Santa Cruz, con una potencia total asignada de 100 MW. En la Ronda 2 fase 2 se le adjudicaron los Proyectos Parque Eólico San Jorge y El Mataco en Bahía Blanca, cada uno con una potencia de 100 MW. Por otro lado, en el marco del Mercado a Término (Mater) se está desarrollando el Parque Eólico del Bicentenario II (PEBSA II) por 25,2 MW.

“Todos los proyectos adjudicados están en construcción”, explica Martín Brandi, presidente del directorio y CEO de PCR. “La puesta en marcha de PEBSA I y PEBSA II está prevista para febrero de 2019. Y los parques Mataco y San Jorge para mediados de 2020”, añade. Para financiar sus proyectos, PCR recurrió a organismos multilaterales, bancos europeos de desarrollo, agencias de crédito de exportación y capital propio.

En cuanto a la incorporación de equipamiento local en sus proyectos, Brandi asegura que cumplen con los compromisos asumidos en las ofertas y, en el caso de Mataco y San Jorge, instalarán aerogeneradores de producción nacional. “El principal objetivo es finalizar los proyectos adjudicados cumpliendo con los plazos y términos acordados. El año próximo analizaremos las oportunidades de mayor crecimiento en esta industria, en la medida de que los proyectos se puedan financiar adecuadamente”, adelanta. Jemse.Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado (Jemse) fue creada en 2011 para el desarrollo del litio y construcción de parques solares. La firma estatal participó de la licitación RenovAr en su ronda 1, en la que le fueron adjudicados tres parques: Cauchari 1, 2 y 3. Los mismos están en construcción y se pondrán en marcha en abril de 2019.

“El financiamiento se hizo con un bono de la provincia más un crédito del Eximbank de China, que se repagará con la venta de energía”, sostiene Guillermo Hoerth, presidente de Cauchari Solar. La inversión por MW instalado es de US$ 1,1 millones y los tres parques sumarán 300 MW. La participación de componentes nacionales en estos proyectos es del 22 por ciento –el resto vendrá de China.

Los servicios alrededor de la construcción “serán provistos por cooperativas creadas ad hoc por las comunidades originarias, que son dueñas de las tierras donde se asientan estos proyectos”, comenta Hoerth. “Ellos van a participar en el 2 por ciento de la venta de energía. Y, en el marco de un convenio que firmamos entre Jemse y las comunidades, se capacitaron a más de 600 personas en temas de construcción e instalaciones eléctricas”, detalla. Durante la construcción de los tres parques, se emplearán a 800 personas y, una vez en marcha, trabajarán 40 en forma fija.

Arauco. Propiedad de la provincia de La Rioja y con una participación del gobierno nacional a través de Enarsa, Arauco constituyó en 2009 el primer parque eólico interconectado al sistema nacional. Este primer parque, de 25 MW, fue construido con un crédito del Banco Nación y aportes de Enarsa. “El contrato era por 100 MW, pero se construyó en etapas. Una vez que comenzamos a comercializar los primeros 25 MW arrancó la construcción de una segunda etapa de 25 MW con reinversión y aportes de los accionistas”, comenta Fernando Carbel, presidente y CEO de Arauco.

El primer parque eólico utilizó aerogeneradoras fabricadas por el grupo mendocino Impsa y componentes provistos por otras compañías locales. “Pero para participar en RenovAr incorporamos equipamiento y componentes importados por una cuestión de costos, para poder competir con otros oferentes internacionales”, señala Carbel. No obstante, “en el parque Arauco 2, licitado en el marco de RenovAr, la integración de componentes locales supera el 30 por ciento”, sostiene el directivo. Este parque estará operativo durante el primer semestre del año que viene. La financiación del proyecto se obtuvo mediante la emisión de bonos y la estructuración de un project finance del 70 por ciento, más un 30 por ciento de aporte de los accionistas.

Una vez en marcha, el parque Arauco II, que ocupará 9000 hectáreas y se construye en seis etapas, aportará más de 300 MW de capacidad, suficiente para cubrir la demanda de consumo eléctrico de La Rioja.

YPF Luz. En Manantiales Behr, provincia de Chubut, nacía hace 80 años YPF. Y en ese antiguo pozo petrolero, a partir de 2012, comenzó a construirse el primer parque eólico de YPF Luz, la división de energía eléctrica de la firma estatal, creada en 2013 como YPF Energía Eléctrica, con el fin de garantizar las operaciones de la petrolera. 

YPF es el mayor consumidor de energía eléctrica de la Argentina pero, a diferencia de la siderúrgica Aluar, segunda en el podio, no tenía hasta ahora planta propia. La nueva compañía se constituyó a partir de una escisión de Pluspetrol Energy (con un 55 por ciento) y un 45 por ciento de YPF. “Recibimos activos muy deteriorados y los pusimos en valor”, asegura Martín Mandarano, CEO de YPF Luz.

Entre 2015 y 2016, con la nueva gestión de YPF a cargo de Miguel Gutiérrez y Marcos Browne, la firma dejó de verse como una petrolera para pasar a ser una energética. A mediados de este año, a partir de la incorporación de General Electric con el 24 por ciento del paquete accionario, la firma pasó a llamarse YPF Luz.

“Terminamos 2013 con $ 35 millones de Ebitda (ganancias antes de impuestos) y este año ya estamos superando los $ 200 millones”, explica Mandarano. Y detalla: “Hoy no solo nos autoabastecemos, sino que comercializamos energía a clientes industriales como Toyota, con quien firmamos un acuerdo este año de provisión de energía para su planta de Campana”. El ejecutivo adelanta que también está analizando proyectos solares y de biomasa. “Vamos a llegar a 1400 MW de potencia en 2020 y a 5000 MW en 2023, con 1000 MW provenientes de fuentes renovables”, sostiene.

Los outsiders: Grupos Frali y Fresa. Como family office de los dueños de Frávega, el Grupo Frali comenzó a invertir en renovables. En 2016 compró a una firma alemana en el parque eólico La Banderita, en General Pico, La Pampa, que actualmente está en construcción y con su puesta en marcha prevista para el segundo trimestre de 2019. “Nos presentamos en la primera ronda de RenovAr, pero quedamos afuera porque las compañías internacionales ofrecieron precios mucho más bajos”, cuenta Sebastián Lanusse, director Ejecutivo de Frali.

Sin embargo, en la ronda 1.5 logró un contrato con Cammesa a 20 años para venderle 37 MW de potencia. Otros 40 MW adicionales serán comercializados a empresas privadas a través del Mercado a Término (Mater). En el futuro, la firma podría generar 100 MW adicionales, “cuando las tasas de financiación mejoren”, admite el ejecutivo.

Provenientes de la industria farmacéutica en un caso y las obras de infraestructura en el otro, los grupos familiares Sigman y Cartellone se unieron para ingresar al negocio de renovables a través de la firma Fuentes Renovables de Energía SA (Fresa). Así, el año pasado los titulares de Insud y grupo Benicio comenzaron la construcción de una planta de generación eléctrica a partir de biomasa en la localidad correntina de Gobernador Virasoro. La inversión total será de US$ 60 millones, la mitad aportada por los socios y el resto financiado por bancos. Y producirá 40 MW, energía suficiente para abastecer a 100.000 habitantes, que se volcarán al sistema argentino de interconexón (Sadi) a través de un contrato con Enarsa.

Fundado como empresa familiar en 1918, el grupo dirigido por José Cartellone y enfocado en obras de infraestructura decidió diversificarse a partir de la creación del grupo Benicio, comandado por los hijos del empresario. Uno de sus focos de interés son las energías renovables, a partir de la construcción de plantas de biomasa en Dinamarca y en Brasil, que obtiene energía eléctrica a partir del bagazo de sus ingenios azucareros.

El grupo Insud, creado en los ’80 por Hugo Sigman y su esposa Silvia Gold, se focalizó en la industria farmacéutica, pero hoy comprende inversiones forestales, hoteleras, editoriales y en producción audiovisual, entre otras. La idea de diversificarse hacia el rubro energético surgió por una inquietud de Sigman de darle un uso productivo a los desechos de su actividad forestal y, al mismo tiempo, autoabastecerse. Pero luego el proyecto viró hacia la producción de energía limpia para comercializar en el mercado.

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