El Cronista Comercial

Qué puede hacer su empresa por el medio ambiente

El deterioro del planeta incrementa los riesgos para las organizaciones. Cómo se preparan las compañías para hacer que sus operaciones sean sustentables y mitigar el riesgo climático.

Qué puede hacer su empresa por el medio ambiente

Los riesgos ambientales crecieron en importancia y los daños al planeta son más claros y evidentes. Según la ONU, en 2017 los recursos extraídos de la tierra alcanzaron 90.000 millones de toneladas métricas y menos del 10 por ciento de esos recursos fueron incorporados nuevamente a la economía.

"Para los líderes corporativos el cambio climático es uno de los principales problemas a nivel macroeconómico global: hasta el año 2100, las posibles pérdidas financieras podrían ir desde u$s 4,2 billones hasta u$s 43 billones", explica Diego López, socio de PwC y especialista en Sustainability. ¿Cómo prepararse? Cada organización debe observar su industria, la geografía en que se desarrolla la actividad y cómo gestiona internamente sus riesgos. "Los impactos financieros derivados del clima no siempre son directos; en muchos casos es un verdadero desafío lograr identificar los problemas y evaluar los impactos potenciales. Los contaminantes pueden potenciar los efectos sobre clima, lo que complejiza la situación", explica López para quien, además de los conocimientos limitados de las compañías sobre el impacto climático sobre sus operaciones, la tendencia a centrarse en el corto plazo, sin estrategias para los riesgos de mediano y largo plazo es parte del problema.

Evaluar riesgos y oportunidades relacionadas con el cambio climático en el contexto de sus negocios, operaciones y ubicaciones físicas es fundamental para las empresas. "Se deben considerar restricciones e incentivos de políticas y regulaciones actuales, cambios tecnológicos, tendencias del mercado y evaluar si la ubicación física propia o de sus proveedores pueden ser vulnerables a los impactos físicos del cambio climático", enumera López. Identificados los riesgos, hay que analizar el grado de exposición de la compañía en términos de impacto y probabilidad de ocurrencia. Por último, identificar cuál podría ser el impacto financiero potencial de no tomar acciones al respecto, comparado con la implementación de mecanismos planificados de respuesta. "La gestión preventiva reduce significativamente los costos económicos de empresas y gobiernos en comparativa con los esfuerzos destinados a su mitigación, según diversos estudios", asegura. Los riesgos relacionados al cambio climático pueden ser físicos -sequías, inundaciones y los que afecten las operaciones y/o propiedades de las organizaciones-, como los de transición -asociados a las políticas climáticas más estrictas, que pueden restringir la disponibilidad de uso de distintos recursos-.

"Los líderes deben comprender y gestionar los riesgos y amenazas potenciales de sus organizaciones, en todos los horizontes de tiempo. No tomar acciones, o no divulgar información puede exponerlos a acciones legales o problemas reputacionales. Es momento de integrar el enfoque para elaborar e implementar una estrategia empresarial considerando los efectos del clima tanto a corto como a largo plazo, y alinear esto al core de cada negocio", dice Belén Zermatten, consultor senior de área de Sustainability de PwC.

Para los especialistas, los drivers para implementar buenas prácticas ambientales son la demanda creciente de información no financiera por parte de los inversores; normativas ambientales internacionales y locales; cuestiones reputacionales, que tienen impacto en los clientes y consumidores como así también en la licencia social para operar que otorgan distintos grupos de interés, y en especial las comunidades locales en las que opera la organización. "Hay que integrar las buenas prácticas de medio ambiente en la estrategia y el core de cada negocio: resulta más económico introducir mejoras en los procesos para reducir los impactos, que invertir dinero y esfuerzos en su tratamiento posterior", explican. En este contexto, algunas de las acciones que emprenden las compañías son analizar el ciclo de vida de sus productos y sus servicios para reducir impactos y lograr ahorros, orientarse a una economía circular, certificar a sus proveedores en prácticas sustentables y buscar fuentes de energía alternativas no contaminantes, lo mismo que responder al consumidor en su búsqueda de consumo responsable.

Abastecerse sustentablemente. El Proyecto Cobra, de Arcor, apuntó a lograr el abastecimiento sustentable de caña de azúcar: en 2017, junto a pequeños productores de caña de azúcar, propietarios de menos de 20 hectáreas, vulnerables por la informalidad del sector, decidieron reemplazar la cosecha manual por una mecanizada. Lograron así beneficios para la producción como evitar la quema de la caña como método de limpieza del rastrojo y se promovió la conservación del suelo al incorporársele materia orgánica post-cosecha, además de mejorar el rendimiento fabril de la caña de azúcar, que aumentó la rentabilidad de los productores. La mecanización también evitó el trabajo manual pesado, redujo los accidentes y optimizó la logística. "Lo más importante: los productores redujeron el tiempo de zafra de 100 a 4 días, con la posibilidad de diversificar sus actividades económicas y, así, incrementaron sus ingresos", dice Enrique Valenti, gerente de Producción Agrícola. El proyecto alcanzó 20 pequeños productores que abastecieron 12.000 tn. de caña de azúcar y ahora son rentables. "Cobra es una simbiosis: los ayudamos para que se tecnifiquen con la cosecha verde y fresca que aumenta el rendimiento y nos vemos beneficiados por la calidad final del producto", cuenta Valenti. Después de dos años de trabajo, las mejoras son más tangibles: disminuyó la generación de gases de efecto invernadero al evitar la quema del rastrojo y el mejor nivel de tecnificación de la producción, aumenta su rentabilidad. Hoy, el Ingenio procesa el 90% de su caña proveniente de cosecha mecanizada y solamente el 10% de cosecha manual.

Aliarse para certificar proveedores. "La certificación implica cambiar de mentalidad: no es sólo cuántas toneladas de hojas se van a cosechar sino también si se va a disponer de agua potable en el futuro o si se va a estar preparado para afrontar el clima", dice Esteban Jaramillo, coordinador de Sustentabilidad de S&D, una firma americana que, por requerimiento de sus clientes, importantes cadenas de fast food americanas, debía abastecerse de té certificado. Junto a la ONG Solidaridad trabajaron en un esquema de integración vertical para que productores misioneros aprobaran el standard Rainforest Alliance. "Se buscó mejorar la competitividad y rentabilidad de los pequeños productores sin necesidad de extender el área de cultivo, conservando la selva misionera y sus servicios ambientales, de los que la producción se beneficia", explica Rosario Abramo, de Solidaridad. Para lograrlo, se perfeccionó un modelo de mejora continua que ayuda a intensificar la producción, mejora la productividad y la gestión del negocio, con menos riesgos sociales y un manejo más sustentable de los recursos naturales. A nivel ambiental, se preservó la vegetación a lo largo de los cursos de agua para proteger la calidad del recurso y el cuidado del suelo para evitar la erosión hídrica. Luego de dos años de trabajo, 124 productores -70% de los cuales ya certificaron- y 3 plantas de procesamiento adoptaron buenas prácticas, sobre 1.099 hectáreas con restos de bosques nativos, que produjeron 11.234 toneladas de hojas verdes sostenibles. Los beneficios para el medio ambiente fueron la prevención de la erosión hídrica, la protección de cauces hídricos de donde las familias obtienen agua de consumo, la conservación de bosques nativos dentro de las fincas y la mejora en la gestión productiva, con incremento en la productividad y de rindes. "Logramos la trazabilidad y la lealtad comercial por parte de los proveedores, quienes se profesionalizaron", explica Jaramillo.

Definir estándares con la cadena de valor. La ganadería es una actividad que aumenta los gases contaminantes que afectan al cambio climático y puede favorecer la deforestación, según su modo de producción. Compatibilizar la producción ganadera con la conservación del medio ambiente sería la solución que promueve la Fundación Vida Silvestre al convertirse en uno de los impulsores a nivel local de la constitución de la Mesa Redonda Global para la Ganadería Sostenible en la que también participan frigoríficos, minoristas, grupos de productores y asociaciones, empresas, académicos y ONGs. ¿El propósito? "Definir localmente un estándar de sustentabilidad para la cadena de valor, estableciendo los criterios que permitan establecer una cadena vacuna argentina que sea ambientalmente sana, socialmente responsable y económicamente viable", explica Catalina Portela, de Desarrollo Institucional de FVS.

Otro protagonista de la iniciativa es Arcos Dorados, cuya intención es que todos los locales de McDonald's cuenten con carne producida de manera sustentable. Según Gabriel Serber, director de Compromiso Social y Desarrollo Sustentable, "por la escala de nuestro negocio en la Argentina en donde servimos a casi 10 millones de clientes por mes, debíamos ser protagonistas de un proyecto de este tipo". Por eso, impulsa el diálogo con todos los actores de la cadena hacia una producción sustentable desde lo económico, lo social, el bienestar animal y el cuidado responsable de los recursos naturales, mejorando la gestión integral de la producción. Ya elaboraron la Guía de Desarrollo Sustentable, que está siendo utilizada tanto por Arcos Dorados como por otras firmas.

Desarrollar cadena de valor para el reciclado. Según la ONU, cada latinoamericano genera un kilo de basura por día. Sin embargo, como las tasas de reciclaje son muy bajas, 90% de los residuos terminan en basurales contaminando el medio ambiente. Reciclar vidrio para perfumería es uno de los retos que encara Natura. La compañía se comprometió con la recuperación voluntaria de 15% de las toneladas equivalentes de envases y embalajes que se comercialicen localmente durante 2019. Uno de los focos de la recuperación será el vidrio para perfumería que se incorporará hasta un 30% en los envases de perfumería producidos en el país, a la venta en 2020. Así será el primer caso de envases de perfumería con vidrio reciclado producidos en el país. "El sistema de reciclaje es endeble en el país; a veces, es más caro reciclar que el material virgen y al activar la cadena productiva para el reciclado no hay reconocimiento o incentivos de parte del regulador", explica Sabina Zaffora, gerente de Sustentabilidad para Latam.

Fortalecer el rol de los recuperadores urbanos, mejorar la tasa de reciclaje y legislar al respecto son cuestiones que preocupan a la firma ya que para lanzar este compromiso debieron desarrollar nuevas cadenas de valor, junto con las empresas productoras y las cooperativas de recicladores involucradas en el recupero.

Menos plástico, más reciclado. Uno de los principales desafíos de los retailers es evitar el consumo de bolsas plásticas. "Trabajamos con gobiernos locales para tratar este problema y ofrecemos alternativas para el traslado de las compras; también generamos conciencia para que el uso de plástico se reemplace por opciones más amigables con el medio ambiente", reconoce Francisco Zoroza, director de Asuntos Públicos y Sustentabilidad de Carrefour. También buscan alternativas para el packaging de sus productos, para reducir los envases, que sean reciclables o fácilmente separables. El compromiso es llegar a tener packaging 100% reciclable, reutilizables o compostables para los productos Carrefour en 2025.

Sustentable desde el diseño. En Unilever ponen el foco en el ciclo de vida del producto, desde el diseño y la materia prima hasta el momento posterior al consumo.

Según Mariana Reñe, gerente de Sustentabilidad y Comunicaciones Internas, para las marcas de cuidado personal y del hogar trabajan desde el diseño y la materia prima, hasta la producción, logística y punto de venta. "Desarrollamos iniciativas innovadoras como, por ejemplo, la botella de lavandina Vim, que tiene un 40% de reducción de plástico respecto a su envase anterior y su fórmula permite un ahorro del 88% de agua ya que por cada botella de producto concentrado se evitan usar tres botellas de diluido". Para estos proyectos, R&D es fundamental: su rol es promover innovaciones en fórmulas y envases para reducir el impacto en el ambiente y generar un uso más responsable de los productos. Por ejemplo, la botella de Cif Active gel tiene una fórmula concentrada que permite una reducción de 60% de agua, 35% de plástico y 35% de CO2, beneficiando también la instancia de transporte y producción y es el único detergente del mercado cuyo envase cuenta con el 100% de PET reciclado post consumo, lo que reduce 418 tn. de consumo de PET virgen y evita que esas toneladas vayan a relleno sanitario. Luego, desde el diseño se bajó el gramaje de la botella sin afectar su funcionalidad y se optimizó la organización de las botellas en las cajas para que puedan entrar más envases. El material de la tapa, la etiqueta, la botella y cajas es 100% reciclable. "El diseño de los productos dándoles la posibilidad de ser reinsertados como materia prima de un nuevo proceso productivo es esencial y primordial para lograr la transición hacia un paradigma circular", dice Reñe.

Menos plásticos de un solo uso. En CABA, 2 millones de sorbetes al mes son consumidos solo en patios de comidas de los shoppings, de acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad. Justamente en el plástico de uso único puso el foco Subway, la cadena de fast food. Luego de una prueba piloto en Puerto Rico, donde redujeron 50% el uso de sorbetes y tapas plásticas, lanzan localmente la campaña #NoSalvemosALosSorbetes, una iniciativa regional que apunta a la reducción del uso del plástico generando conciencia sobre el impacto de éste en nuestros océanos. "Somos la mayor cadena de comidas rápidas del mundo, y estamos comprometidos con la reducción de nuestros plásticos de uso único como son los tapas y sorbetes. Hoy los sorbetes plásticos ocupan el séptimo lugar entre la basura de mayor presencia en los océanos, son parte de los 8 millones de toneladas de plástico que terminan en sus profundidades cada año y tardan más de 200 años en biodegradarse", dice Matías Cladera, director de Negocios de la cadena, que apunta a que estos plásticos desaparezcan de sus locales el año que viene.

Menos carbono. Si la descarbonización es uno de los principales objetivos en la lucha contra el cambio climático, para Siemens -cuyo portfolio de tecnologías amigables con el medio ambiente permitió a sus clientes en el 2018 reducir sus emisiones de CO2 en más de 600 millones de toneladas métricas a nivel mundial- las empresas deben desempeñar un papel pionero en la lucha contra el cambio climático. "Nuestro objetivo es claro: nuestras instalaciones de producción y edificios en todo el mundo deben alcanzar una huella neta de carbono cero para 2030", dice Fernando Huergo, director de Comunicaciones Corporativas. Una de las iniciativas locales es utilizar experimentalmente utilitarios eléctricos en su flota para brindar servicios técnicos a centrales de energía eléctrica en el Gran Buenos Aires. Con una inversión de $ 5 millones y cuatro unidades en servicio, instalaron cargadores en las oficinas, el centro logístico de San Martín y en algunos clientes, aunque no incorporarán más unidades hasta que se disponga de una cobertura mínima de cargadores eléctricos públicos, mientras miden el impacto del uso de estos vehículos. También realizan diversas acciones relacionadas con la eficiencia energética y electromovilidad; instalaron paneles solares, iluminación LED y adquieren su electricidad de fuentes como la energía eólica hidroeléctrica además de alentar a sus trabajadores a que se vuelquen a autos ecofriendly, carpooling o bicicletas.

En el caso de Cervecería y Maltería Quilmes, según Vanesa Vázquez, jefe de Sustentabilidad, la empresa entendió que "la sustentabilidad es el negocio" así que el concepto atraviesa cada decisión de negocio. Así, se comprometió en el uso de energía renovable y ya es la primera compañía de consumo masivo que utilizará energía 100% renovable a partir de 2020, gracias al acuerdo de compra firmado con Central Puerto por u$s 283 millones a 20 años. A partir del mismo se está construyendo el Parque Eólico Budweiser, en Córdoba, con 21 molinos de vientos que producirán 55 Mw año equivalente al consumo de 69.000 casas por año. Así, redujeron 25% las emisiones de CO2, el equivalente a retirar de las ciudades 500.000 autos por año.

Producir sin contaminar. En L'Oreal, el progreso más rápido en sus planes de sustentabilidad se dio en su transición a un modelo de negocios bajo en carbono. "Redujimos las emisiones de CO2de nuestras plantas y centros de distribución en un 77%, entre 2005 y 2018. Al mismo tiempo, nuestra producción incrementó en un 38%. Así se demuestra que es posible combinar el crecimiento con la reducción de nuestro impacto ambiental", explica Mariana Petrina, gerente de Sustentabilidad. "Nos fijamos nuevos objetivos aún más ambiciosos para 2030, a través del marco de la iniciativa Objetivos Basados en Ciencia para innovar de forma más sostenible", dice. Así, al lanzar o mejorar un producto se intenta que tenga alguna mejora para el medio ambiente: aumento de su biodegradabilidad, empleo de más ingredientes de origen vegetal o una mejora en empaques.

Apostar a la biodiversidad. En camino a convertirse en carbono neutral en 2020 en todas sus operaciones, Signify ahorra energía en fábricas y oficinas, optimiza la logística y cadena de suministro y reduce los viajes de negocios. "En América latina logró la neutralidad de carbono al reducir las emisiones en 2018 en un 22%, incluida una reducción del 61% del transporte aéreo, el 20% del transporte marítimo y el 14% en los sitios industriales. La empresa compensa la huella de carbono restante mediante contribuciones a proyectos que tienen un impacto ambiental y social positivo, como un proyecto de reforestación en Colombia, como parte del programa global "Vidas más brillantes, un mundo mejor", cuenta Javier Tuiran, director de Responsabilidad Social. El proyecto en Colombia, con enfoque especial en la biodiversidad, promueve el manejo sostenible de áreas forestales en la región norte infértiles debido al pastoreo ilegal de ganado y la extracción de oro y ya restauró más de 1.100 hectáreas de bosque y estudió 9.640 hectáreas de tierra. También se crearon más de 150 empleos para la comunidad local y luego de la plantación de árboles, especies en peligro de extinción como jaguares, tortugas, loros y monos regresaron a sus hábitats naturales. La firma estableció ambiciosos objetivos de sostenibilidad para 2020: ingresos que provengan en 80% de productos y servicios sostenibles y de operaciones sostenibles -neutrales en carbono, 100% de uso de electricidad renovable y cero residuos de fabricación para vertederos-.

Menos residuos. Henkel, la firma que produce adhesivos y productos de cuidado personal, sigue su estrategia de Sustentabilidad de "Lograr menos con más" atendiendo la necesidad de desacoplar el crecimiento económico del consumo de recursos naturales. Según Ignacio Martínez Sabino, gerente de la firma, "en la planta de Chivilcoy se practica la lombricultura, un novedoso tratamiento de residuos biosólidos. Se conforma un compost que luego sirve de abono para la tierra, completando un ciclo de producción limpia. En 2018, este proceso permitió la re-utilización de 2500 m3 de agua en el proceso productivo y de limpieza de equipos industriales, así como la generación de 50 metros cúbicos de compost que se destinó a la donación para productores agrícolas de la zona y para eventos de concientización ambiental".

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