El Cronista Comercial

Qué es el upcycling, una actividad que se revitaliza con la pandemia

Con el encierro obligatorio muchos objetos en desuso sirven para crear, a mano, nuevas piezas superadoras.

Qué es el upcycling, una actividad que se revitaliza con la pandemia

La cuarentena nos pone frente a una buena oportunidad para practicar el upcycling: Pero, ¿de qué se trata esta tendencia que toma fuerza con la pandemia?

Con más tiempo en casa, muchos aprovecharon para hacer orden y se encontraron con elementos en desuso. A la vez, desde hace un tiempo, el reciclaje y el consumo ético representan una respuesta a la cultura de hiper consumo, a la sobre producción y a la generación excesiva de residuos.

De alguna manera, el aislamiento obligatorio hizo que las personas salieran menos a comprar y las llevó a intentar satisfacer sus necesidades con lo que tenían a mano y también a pensar en darle una nueva chance a todos esos objetos guardados. Y ahí es donde el upcycling o suprareciclaje adquiere relevancia.

"Esta disciplina se acerca más al concepto de reutilización que de reciclaje, porque en lugar de procesar la materia prima industrialmente, se utilizan descartes, desechos, objetos en desuso y otros elementos para crear a mano nuevas piezas con funciones o formas distintas, que en muchos casos son mejores que la original", dice Agustina Dos Santos Claro, diseñadora de U+1, que trabaja con materiales industriales de descarte para desarrollar accesorios y mochilas, carteras, riñoneras.

Para Dos Santos Claro, el ingenio es clave para sacarle el mayor provecho al suprarreciclaje. Cualquier material u objeto que tenemos en casa sirve y no se necesita ser diseñador, artista o artesano, tampoco máquinas específicas, ni procesos industriales. "Eso vuelve al upcycling muy popular. En un mundo atareado por la tecnología y lo industrial, existe una necesidad de volver a lo manual, a lo artesanal", aclara.

Para esta actividad no se necesitan amplios conocimientos sino poner a trabajar la creatividad. "El upcycling se refiere a nutrir de valor a objetos que fueron desechados, por ejemplo, se le puede agregar algo a su diseño, mejorar la calidad del material o realizarle algún arreglo", dice Jesica Pullo, diseñadora y directora creativa de Biótico, que revaloriza desechos urbanos y textiles.

Un plus por estos días es el acceso a la información que nos acerca muchas ideas a través de videos tutoriales, perfiles de instagram o pinterest. Esto permite ver lo que otros están haciendo para ver qué puedo hacer yo con lo que tengo. "No hay un manual a seguir, ni hay una forma correcta o incorrecta de llevarlo a cabo, eso es lo que lo vuelve tan interesante y popular. Todos podemos elegir trabajar con el mismo material u objeto, pero cada uno lo va a transformar en algo único y diferente", agrega la diseñadora de U+1.

"Una de las maneras más sencillas de practicarlo en estos momentos es arreglar ropa que dejamos de usar por un botón perdido, hacer un dobladillo, agregar un detalle a una prenda que encontramos en el placard y no usamos durante años", explica Pullo. "Las posibilidades para renovar una prenda son infinitas. Hay una diversidad de materiales que se pueden usar y muchos los podemos encontrar en nuestras casas como mostacillas, tachas, cintas que vienen como manijas de las bolsas o en las etiquetas colgantes de las prendas", agrega Dos Santos Claro.

"El upcycling parte de la premisa de que antes de tirar algo, tengo que pensar si es posible usarlo para otra cosa, o si le puede llegar a servir a otra persona así tal cual está o modificándole algo", dicen las fundadoras del colectivo Somos Mera. "La clave es pensar que eso que tenemos en la mano y que pensamos que no nos sirve más pasó por muchos procesos, y consumió recursos, y desecharlo, sin pensar en otros usos, es un desaprovechamiento grave", agregan. El colectivo Somos Mera está integrado por distintas marcas que practican upcycling. Por ejemplo, Luma Báez trabaja con descartes de tejido de punto para armar paños de tela, Midori Akamine reutiliza sus propios descartes procurando el zero waste (cero desperdicio), suma tejidos que la industria desperdicia y transforma prendas heredadas. Mientras que Reinventando Prendas reutiliza textiles de camisería y uniformes en desuso para hacer regalos empresariales, Dacal reutiliza camisas de telas naturales y Echaniz recupera y reutiliza textiles de 70 y 80 de fábricas que cerraron sus puertas. Por ejemplo, en su cuenta de instagram Midori Akamine publica talleres virtuales para aprender a bordar y remendar con la técnica de bordado japonés, sashiko o en la cuenta de Dacal se propone cómo reutilizar y transformar los jeans que ya no se usan.

El upcycling también se cuela en el diseño industrial o de interiores. Por ejemplo, se pueden crear muebles con una rueda de camión, barriles, carreteles de cable, botellas de plástico. "He visto upcycling de latas, botellas de vidrio, elementos de cocina antiguos como coladores, que fueron transformados en lámparas", dice Dos Santos Claro.

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