Prepagas: las cuotas deberían subir más de 50% para 'apenas' sostener el sistema, según las empresas

Las prepagas coinciden en que ese ajuste de ninguna manera se puede aplicar porque sería "una invitación a salir del sistema a los afiliados", pero es el descalce que registran en el último año por la suba de costos que no pudieron trasladar a precios

Las diferentes versiones sobre la idea de establecer un sistema único de salud y las idas y vueltas para aprobar aumentos en las cuotas, reflotaron los planteos de las empresas de medicina privada para que su negocio sea sostenible. Durante 2020, un año de pandemia en el que las compañías pusieron todos sus servicios a pérdida por la altísima demanda registrada, solo se les autorizó un alza en los planes de 10%. Para estas compañías, las cuotas deberían aumentar más de 50% solo para estar igual que a fines de 2019, cuando el coronavirus no había enturbiado aun todos los balances.

Esto, según sus cálculos, impactaría en 1,5 millnes de afiliados voluntarios (que pagan el 100% de la cuota de su bolsillo) ya que los otros 4,5 millones son personas que optaron por contratar una medicina privada derivando sus aportes desde una obra social y pagan un adicional cuando son insuficientes.

Aún así, las empresas no están planteando de ninguna manera un incremento repentino de esas características, que sería impracticable, sino una adecuación que implique una combinación entre una parte de aumento, exenciónes de impuestos y cargas como en otras actividades.

 

 

Si bien, como dijo el dueño de Swiss Medical Group, Claudio Belocopitt, "congelar las tarifas por debajo de los costos es absolutamente peligroso", toda la industria es consciente de que aplicar un aumento brusco de los planes en medio de un deterioro fuerte del poder adquisitivo de la población es casi igual a una "invitación a abandonar a la prepaga", coinciden. A la vez, la rentabilidad de este sector es tradicionalmente baja y cualquier cambio en el sistema de costos, según explican las compañías, pone en jaque la contabilidad.

Sucede que si bien el Poder Ejecutivo fija los porcentajes de ajuste en las cuotas de estos servicios; los costos que afrontan no están regulados.  

De hecho, durante el año pasado, según el último estudio que las compañías acercaron al gobierno para negociar incrementos que deben ser aprobados, las alzas en ítems que afectan al sector fueron o se estima que cierren 2020 de la siguiente forma: salarial 21,4%, IPC 38%, gastos de salud 49,4%, dólar 42,86%, PMO (sin covid-19) 38,59% y los medicamentos de baja incidencia alto costo crecieron 42,86%. En el mismo periodo, el aumento aprobado a las cuotas de medicina prepaga fue de 10%

Justamente, fuentes de Osde expresaron a el El Cronista su preocupación ya que no solamente el descalce entre el incremento anual autorizado (10%) y el índice inflacionario (35-40%) genera un fuerte desfianciamiento, sino también otros factores concurrentes como son la innovación tecnológica, la devaluación y la legislación de nuevas coberturas.

Ese descalce, explica también Hugo Magonza -presidente de ACAMI, Director de la UAS y vice presidente de ADEMP-, viene sucediendo en los últimos años. En 2019, por caso, esos items subieron más de 10 puntos por encima del aumento que se les permitió a las compañías de medicina privada, que fue del 53%.

AUMENTOS DESDE LA LEY 26.682

La situación, dicen en las compañías, dificulta garantizar las prestaciones -sobre todo en estas épocas de rebrote de Covid-19- tanto como pagar los salarios. Ricardo Lilloy, presidente de la Cámara de Empresas de Medicina Privada (Cempra), explicó también con números que "la cuota está en 65%. Si no se actualiza, simplemente no se pueden atender.

Las idas y vueltas con los incrementos aprobados reflotaron más las preocupaciones del sector. La semana pasada, el Ministerio de Salud dejó sin efecto el aumento del 7% que iban a aplicar en febrero las empresas de medicina prepaga, un incremento adicional al del 10% implementado desde el 1 diciembre por todas las prestadoras que además originalmente iba a ser de otro 10%. Lo más llamativo fue que lo dispuso el ministro de Salud, Ginés González García, a través de la Resolución 2988 publicada el 31 de diciembre en una edición suplementaria del Boletín Oficial, que revirtió la Resolución 2987 que emitió el día anterior validando el aumento.

En declaraciones a radio Mitre, Belocopitt se refirió a la "infinidad de fantasías que no tienen ninguna lógica" como la de "crear un sistema único de salud". Y razonó: "creo que está bien que exista un sistema público recontra fuerte porque el acceso a la salud tiene que ser para todos, lo que no se puede hacer es deteriorar el sistema privado a límites que uno no esté en condiciones de dar respuesta para luego decir 'venimos nosotros a solucionar el problema' cuando en realidad el problema lo generaste vos .

 

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