El Cronista Comercial

Por la crisis, las empresas renegocian alquileres por debajo de la inflación

Con ingresos golpeados por la caída del consumo, buscan moderar los incrementos. Si no se llega a un acuerdo con los locadores prefieren mudarse

Por la crisis, las empresas renegocian alquileres por debajo de la inflación

Renegociar los contratos de alquiler comerciales en un contexto como el actual puede ser una actividad ardua. Por un lado, las empresas con sus ingresos golpeados a raíz de la caída del consumo, buscan que las actualizaciones sean lo más bajas posibles. Por el otro, los propietarios –muchos de ellos, particulares que viven de la renta de esos inmuebles– no quieren convalidar incrementos que estén por debajo de la inflación, incluso si ello supone dejar ir al inquilino actual y tener la propiedad vacía durante un tiempo que, según señalan en el sector, es cada vez más largo.

Según indicaron los responsables de las operaciones inmobiliarias de grandes marcas, para este año están buscando pagar por alquileres entre un 25% y un 30% más que en 2018, por debajo de la inflación pasada y de la proyectada para 2019. En caso de que la negociación no les cierre y no puedan bajar del 30% de aumento, empieza a entrar en juego la opción de la mudanza, incluso a espacios más pequeños que los ocupan actualmente.

"Los propietarios no quieren convalidar aumentos por debajo de la inflación y frente a esta situación, las empresas deciden, en muchos casos, mudarse. Y los dueños prefieren mantener el local vacío, con todos los costos que ello supone", señaló Lucas De Salvo, responsable de Negocios Corporativos de Serinco.

De hecho, destacó, en los últimos meses los precios a los que se están ofreciendo los locales comerciales en la ciudad de Buenos Aires no bajaron. Por ejemplo, en el corredor de Santa Fe y Callao se ubican en torno a los u$s 39 por metro cuadrado, según datos de la consultora Colliers. En cambio, aumentó el tiempo de absorción, que antes era de aproximadamente un mes y ahora llega hasta los 12 meses.

Sin embargo, un relevamiento de Serinco detalla que la vacancia en los principales corredores comerciales de la ciudad de Buenos Aires se mantiene relativamente baja y se ubica entre entre el 7% y el 10% para los locales de entre 200 y 400 metros cuadrados.

"La mayoría de las propiedades vacías son las que tienen menos de 100 metros cuadrados. En general, pequeños negocios de indumentaria que tienen menos espalda para soportar la crisis".

Llegado el momento en que se quiebra la renegociación del contrato y se opta por la mudanza, muchas veces la opción es tomar un espacio más pequeño. Al menor costo que supone el alquiler se le suman menos impuestos y menor consumo en las facturas de servicios.

Aunque desde las empresas aseguran que la coyuntura ayuda a tomar este tipo de decisiones, destacan que no se trata solo de una manera de ahorrar dinero en medio de la crisis. Por el contrario, señalan que los cambios tecnológicos y en la manera de atender a sus clientes hicieron que las grandes superficies ya sean cada vez más algo del pasado.

"Con los locales más chicos se logra una mayor eficiencia del espacio y se mejora la performance económica. Son menos metros a refrigerar, menos impuestos, menos expensas. Por eso muchas marcas empiezan a preferirlos", señaló Lucas De Salvo, responsable de Negocios Corporativos de la consultora Serinco, y agregó que hoy colocar en el mercado un local de grandes dimensiones es más difícil que hace 10 años.

Son varias las empresas que está en pleno proceso de reducción de sus espacios de atención. Por caso, una compañía de telecomunicaciones que aún tiene un local de 2200 metros cuadrados, hoy busca superficies más pequeñas, de aproximadamente 200 metros cuadrados.

"Hoy el local grande es como como un zapato talle 45: no le entra a cualquiera. Las grandes superficies van a dejar de ser hot spots", concluyó De Salvo.

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