El Cronista Comercial

Por la caída del consumo, Arcor ya adelantó vacaciones en cuatro plantas

La fábrica de caramelos y turrones de La Reducción, Tucumán, parará su producción en octubre. Hace un mes, la compañía de la familia Pagani había tomado la misma medida para las plantas de Villa Mercedes, Colonia Caroya y Salto

Por la caída del consumo, Arcor ya adelantó vacaciones en cuatro plantas

La caída del consumo y los altos niveles de stock siguen pegando fuerte en Arcor. La empresa dispuso por estos días otorgar vacaciones en la primera quincena de noviembre a empleados de su planta de caramelos y turrones situada en la localidad tucumana de La Reducción.

La medida, indicaron fuentes de la empresa, ya fue comunicada a los empleados. Técnicamente, no se trata de un adelantamiento de vacaciones porque el período legal va de octubre a abril. Sin embargo, no es habitual que la compañía las otorgue en esta época del año.

Así, algunas líneas de la planta paralizarán su producción durante dos semanas a partir del 4 de noviembre. El objetivo es acomodar los niveles de stock a la demanda del mercado. En Tucumán, Arcor tiene 750 empleados.

Las fuentes indicaron que por el momento no hay planes de suspensión de personal. Además, la compañía aseguró que está viendo "día a día" la situación de la demanda para determinar qué se hará en los demás sitios productivos.

DIA remueve a toda su cúpula en la Argentina

La cadena de supermercados española anunció hoy que el director general de la filial local y los directores comercial y de Finanzas dejarán la compañía. En forma interina, asumirá el argentino Alejandro Grande, director de RR.HH. del grupo a nivel global.

Hace poco más de un mes, la empresa de la familia Pagani ya había tomado la misma medida para sus plantas de Colonia Caroya (Córdoba), Villa Mercedes (San Luis) y Salto (Buenos Aires). Entre las cuatro fábricas se les otorgará vacaciones a 2500 empleados.

Una semana antes ya había frenado la producción en su planta de glucosa de Arroyito, también en Córdoba, debido a que los tanques están completos y no hay un nivel de ventas suficiente para reducir el stock.

En agosto, en tanto, había suspendido la producción de su fábrica en Río Negro, dedicada a la elaboración de pasta de tomate y conservas, y anteriormente ya había cerrado otro establecimiento fabril ubicado en San Martín, a 50 kilómetros al este de la capital mendocina, donde trabajaban 150 empleados. En este contexto, el holding lleva adelante una reestructuración en distintas plantas, trasladando la producción y los operarios a otras localidades. 

En 2018, la alimentaria presentó un balance en rojo, con pérdidas de unos $ 1000 millones, algo que no sucedía desde 2002. Luego de un primer trimestre del año también con pérdidas (por $ 874 millones), a comienzos de agosto comunicó que logró revertir la situación. En el primer semestre, registró números positivos por $ 665 millones.

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